Según un estudio de Sumauto la red viaria obtiene un 4,2 sobre 10 y el deterioro de las autovías ya compromete la seguridad en los primeros grandes desplazamientos del verano
Regala esta noticia Añádenos en Google El déficit de asfalto y su encarecimiento tras el cierre de Ormuz agravan la situación. (Copiloto)Madrid
15/07/2026 a las 08:14h.El arranque del verano ha dejado al descubierto una realidad preocupante para la seguridad vial en España. Coincidiendo con los primeros grandes desplazamientos de la ... temporada estival, un informe publicado por Sumauto (Grupo Vocento) revela un diagnóstico alarmante, ya que la red de carreteras del país no está preparada para absorber el tráfico masivo de los meses de julio y agosto.
La falta de mantenimiento se ensaña especialmente con la red de Alta Capacidad, las vías teóricamente más seguras y preparadas para los largos trayectos.
Según el estudio de Sumauto, el 78% de los conductores detecta un deterioro «notable y peligroso» en autovías y autopistas. La peligrosidad de la situación se traduce en cifras concretas, ya que el 64% de los encuestados afirma haber tenido que esquivar socavones o grietas a alta velocidad durante el último año.
Esta realidad evidencia un desfase tecnológico alarmante en el ecosistema de la movilidad. Como apunta Ignacio García Rojí, portavoz de Sumauto « la tecnología de los vehículos avanza, pero el entorno retrocede. Encontrarse con hundimientos a 120 km/h en arterias principales genera una inseguridad real».
Las causas del deterioro: inflación, geopolítica y presupuestos congelados
Detrás de este suspenso generalizado se esconde una tormenta perfecta que combina una falta de inversión estructural crónica con factores macroeconómicos y geopolíticos globales. Por un lado, la Asociación Española de Fabricantes de Mezclas Asfálticas (ASEFMA) calcula que España arrastra desde el año 2011 un déficit acumulado de 225 millones de toneladas de asfalto.
Por otro lado, desde la Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructuras (ACEX) se estima que son necesarios 5.000 millones de euros de inversión para recuperar la seguridad y competitividad de las carreteras españolas.
A este déficit estructural se suma el llamado «efecto Ormuz», ya que el bloqueo de este estrecho ha disparado el precio del betún —materia prima esencial para la producción de asfalto— entre un 18% y un 25%. En un escenario político marcado por la falta de nuevos Presupuestos Generales del Estado (PGE), el encarecimiento de las licitaciones públicas provoca que, a igualdad de dinero disponible prorrogado, la capacidad real de asfaltado sea muy inferior.
Como consecuencia directa de esta falta de margen económico, el 71% del firme actual solo recibe parches superficiales, mientras que el 43% de las vías principales supera ya los 10 años sin experimentar una renovación profunda. El resultado es una red viaria que envejece notablemente más rápido de lo que se repara.
El coste económico: hasta 450 millones de euros al año
El mal estado de la infraestructura no solo compromete la seguridad de los ocupantes, sino que también pasa factura directa a las arcas públicas y privadas. Sumauto cifra el impacto económico derivado del deterioro de la red pavimentada entre 320 y 450 millones de euros anuales.
Esta pérdida económica sistemática se desglosa en varios frentes críticos que afectan al país. En primer lugar, se incrementa la siniestralidad mediante accidentes provocados o agravados por la pérdida de adherencia del neumático sobre un firme degradado. Asimismo, aumentan los costes por el mantenimiento vehicular debido a averías mecánicas directas y daños estructurales en los vehículos de los usuarios.
A esto se añade el elevado coste de la conservación reactiva para realizar reparaciones de emergencia sobre la propia vía en lugar de una planificación preventiva. Por último, se generan importantes sobrecostes logísticos provocados por retenciones, desvíos obligatorios y la consecuente pérdida de eficiencia en el transporte por carretera.
Un verano bajo la sombra de la desconfianza vial
Tras completarse el primer fin de semana de la Operación Salida, que registró más de 4,2 millones de desplazamientos, la preocupación social es palpable. El 71% de los usuarios de las carreteras cree que la red viaria no soportará con garantías el tráfico masivo que se espera durante los meses de julio y agosto.
El diagnóstico de la automoción en España este verano de 2026 queda condicionado por una infraestructura al límite. Si no se corrige el rumbo de la inversión en conservación, las autovías continuarán su degradación a un ritmo superior al de las mejoras que incorporan los vehículos modernos.
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