Martes, 28 de abril de 2026 Mar 28/04/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

El Estado y las relaciones diplomáticas

El Estado y las relaciones diplomáticas
Artículo Completo 891 palabras
Los gobiernos se suceden, pero el Estado permanece con sus relaciones internacionales

LA TRIBUNA

El Estado y las relaciones diplomáticas

Los gobiernos se suceden, pero el Estado permanece con sus relaciones internacionales

Regala esta noticia

FRANCISCO J. CARRILLO. ACADÉMICO CORRESPONDIENTE DE LA REAL ACADEMIA DE CIENCIAS MORALES Y POLÍTICAS

28/04/2026 a las 02:00h.

Las relaciones diplomáticas se establecen entre Estados y no entre gobiernos. En democracia, es el Parlamento quien aprueba el convenio internacional correspondiente a propuesta del ... Gobierno. La alternancia en el poder no conlleva una revisión de las citadas relaciones entre Estados. El llamado derecho diplomático está sustancialmente regido por el derecho internacional, por ejemplo, la extraterritorialidad de los locales de la embajadas y consulados, así como la residencia del jefe de misión diplomática, incluso el automóvil en el que suele ondear el banderín del país, de la organización internacional de la ONU o de la Unión Europea, a los que representa, sin olvidar la inviolabilidad de la valija diplomática. Y hay que añadir un aspecto muy importante: la inmunidad de jurisdicción; es decir, los que gozan de la inmunidad diplomática no pueden ser juzgados por una jurisdicción que no sea la de su país, salvo si se renuncia o levanta dicha inmunidad. Los gobiernos se suceden, pero el Estado permanece con sus relaciones internacionales. Quizás este es el terreno más nítido de la 'realpolitik' y de la globalización de los intercambios económicos, comerciales y culturales, a lo que habría que añadir de las alianzas entre países. Esto, en lo que se refiere a las relaciones bilaterales. Por su parte, la familia de las Naciones Unidas y la Unión Europea son las organizaciones más relevantes de la cooperación multilateral.

Si pisamos el terreno de la realidad considerando que en el mundo existen más de 60 países con gobiernos autocráticos y dictatoriales, los países democráticos, según opiniones restrictivas, deberían romper las relaciones diplomáticas con los Estados en los que gobierna la autocracia y los métodos no democráticos. En tal supuesto, la mitad de los países del planeta quedaría incomunicada de la otra mitad. La red de relaciones diplomáticas bilaterales es el tejido natural que sustenta la multilateralidad. En momentos conflictuales entre países, los gobiernos suelen 'llamar a consulta' a sus embajadores y retenerlos durante un tiempo indeterminado, sin romper las relaciones diplomáticas entre los Estados en conflicto, a no ser que ambos países estén en guerra. (Recuerdo varios casos de golpe de Estado, en los que representantes democráticos en el exilio pidieron a la UNESCO que no cerrara su embajada, no sólo como símbolo democrático, sino también como lugar de refugio extraterritorial, como fue el caso del gran pianista Miguel Ángel Estrella durante la dictadura en Uruguay). Los gobiernos democráticos (incluso la ONU y la Unión Europea) pueden tomar decisiones coercitivas de tipo económico, financiero, comercial contra países dictatoriales, pero rara vez llegan a la ruptura de relaciones diplomáticas, al valorar que la gran parte de la población de dichos países es víctima de los métodos dictatoriales y que las medidas coercitivas pueden agravar la opresión que padece. La permanencia de embajadas abiertas ha favorecido y ayudado a esa población e, incluso, ha favorecido, en absoluta discreción diplomática, a algunas transiciones democráticas.

A título de experiencia vivida, la Misión de la UNESCO en Túnez, en plena autocracia del dictador Ben Alí, siempre tenía las puertas abiertas al tiempo que se desarrollaba una cooperación técnica en materia de educación, ciencia y cultura con las administraciones concernidas, con ONG, con universidades. Siempre se atendía a las solicitudes de visitas de escritores, algún que otro empresario, periodistas y hasta ulemas estudiosos del Corán. No faltaban demandas de personalidades de la oposición democrática y de asociaciones de mujeres que jugaron un papel determinante en la transición democrática, como el eminente jurista Yadh Ben Achour, el catedrático de Historia Abdelmajid Charfi, la investigadora en Física cuántica Faouzia Charfi, el presidente del Instituto Árabe de Derechos Humanos, el sindicalista Taieb Baccouche (que llegó a ser presidente de la Unión del Magreb Árabe), el profesor de Derecho internacional Mohamed Charfi (autor de 'Islam y Libertad', traducido en España), el autor de la versión árabe de 'El Principito' de Saint-Exupéry, el diplomático Ahmed Ounaies (que fue el primer ministro de Asuntos Exteriores con la democracia), la princesa y científica iraquí Nesrim Hachemita (cuya padre era heredero del trono de Irak), etc.

Las relaciones diplomáticas entre Estados están llamadas a perdurar en el tiempo. mientras que los gobiernos cambian. La ruptura de dichas relaciones, a mi modesto entender, constituye la peor sanción a la población que sufre los efectos de las dictaduras. Las embajadas de países democráticos deben saber 'navegar' en los países con gobiernos dictatoriales, teniendo bien presente que el entendimiento entre naciones, y el diálogo intercultural, se asientan en los pueblos y no en los Estados ni en los gobiernos.

comentarios Reportar un error
Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir