Ante los abordajes de Estados Unidos, China tiene un plan para evitar que vuelva a pasar lo que pasó en 1993
Sin comentariosFacebookTwitterFlipboardE-mail 2026-02-08T11:31:53ZEva R. de Luis
Editor SeniorEva R. de Luis
Editor Senior Linkedintwitter3485 publicaciones de Eva R. de LuisCuando pensamos en un abordaje, es inevitable que se nos venga a la cabeza una escena de "Piratas del Caribe" que nos lleve a tiempos pasados y la ficción, pero nada más lejos de la realidad. Recientemente hemos visto cómo las fuerzas especiales estadounidenses realizaban una incursión sobre un buque de carga que viajaba desde China hacia Irán a finales del año pasado en el océano Índico y otra a principios de este año, esta vez en el Atlántico y con el Marinera como objetivo, un barco petrolero con bandera rusa. No es una película de acción, es la realidad geopolítica marítima actual.
De la sanción al abordaje. Que con Trump había cambiado la política de Estados Unidos con el mundo no es ya una sorpresa: su modus operandi en el mar es una muestra más de su política proactiva. Lleva ya al menos siete barcos confiscados de la flota fantasma que transporta petróleo venezolano, además del del petrolero Marinera y el carguero en el Índico.
En este último caso los comandos confiscaron componentes de "doble uso" (militar y civil) antes de permitir que el barco siguiera su curso. Estados Unidos ha pasado claramente de las sanciones en papel a la acción. El abordaje de un petrolero frente a las costas de Venezuela con destino al país asiático fue tildado por China como una grave violación del derecho internacional, como declaraba su Ministerio de Relaciones Exteriores.
Estados Unidos está dando un puño en la mesa. Para China esto no es un mero hecho aislado. Según analistas de la Universidad de Nanjing citados por el South China Morning Post la Administración Trump tiene un objetivo: reafirmar la hegemonía estadounidense en alta mar, poniendo en jaque rutas esenciales como el Estrecho de Malaca.
Una herida abierta: el trauma de Yinhe. Para China esto es un auténtico déjà vu que les retrotrae directamente hasta 1993, cuando Estados Unidos paralizó el carguero chino Yinhe haciendo que se desviara de su ruta para un registro en busca de unas armas químicas que finalmente no existieron.
En China se consideró una provocación deliberada y puso una realidad encima de la mesa: necesitaban una marina poderosa capaz de escoltar sus barcos más allá de Malaca, en caso contrario la parte de la economía que depende del mar sería rehén de las decisiones de Estados Unidos.
M.Minderhoud - own work based on PD map, Dominio públicoQué tiene Malaca para ser esencial para China. Basta con echar un vistazo al mapa: el estrecho de Malaca es la puerta marítima que une China con el mundo. Buena parte de su energía y comercio atraviesa ese enclave. Si Estados Unidos normaliza la incautación de barcos en el Índico antes de que lleguen al estrecho, podrá asfixiar el suministro de China antes de que la carga pueda acceder a sus aguas seguras sin tener que lanzar ni un misil.
Malaca es el eslabón más débil. Porque el estrecho de Malaca es una línea marítima de comunicación histórica: este informe de un reporte chino de 20o6 habla de que más de un 80% de las exportaciones chinas de petroleo chino transitaron por el Estrecho de Malaca.
En la actualidad, esta dependencia sigue siendo un problema crítico para el que China aún no tiene solución: el 80% de los 390.000 millones de dólares en importaciones anuales de energía de China aún pasa por ese estrecho de 2,7 kilómetros de ancho en su parte más estrecha, según datos del informe de la Observer Research Foundation para septiembre de 2025.
Por DoD - Image:China Report 2006El plan de China: escoltas y ojo por ojo. La profesora Li Lingqun de la Universidad de Nanjing explica para SCMP una posible respuesta, que pasa por "proporcionar escoltas navales para buques comerciales para disuadir tales acciones. (...)El rápido desarrollo de las capacidades navales de China hoy permite el despliegue rápido de estos medios". Estados Unidos ya tiene constancia de que China está lista para desplegar escoltas más allá del Golfo de Adán. Desde Pekín, el flamante nuevo barco de asalto anfibio Type 076 dice hola. O el Sichuan, el buque de asalto anfibio más grande del mundo.
La respuesta de China ante lo que el South China Morning Post califica como piratería de estado no se limitaría a la diplomacia, sino que también sería militar. Como detallan los analistas, China tiene el precedente legal del abordaje de Estados Unidos para replicar esta misma acción o inspecciones intensivas en el mar, incluyendo el Estrecho de Taiwán. Ya tiene a su guardia costera lista para hacer inspecciones en alta mar.
En XatakaChina ha encontrado la forma de llevar barcos llenos de mercancías a Europa en la mitad de tiempo. Una que pasa por el ÁrticoEsta China de 2026 no es la de 1993. Y ya lo hemos visto en la guerra comercial y tarifaria: en forma de contraataques arancelario en respuesta a Trump o como medida de presión con sus tierras raras, un mercado donde ostenta una hegemonía total. Por otro lado, cabe recordar que en la hoja de ruta China está modernizando sus capacidades militares con 2035 como fecha límite.
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