El empresario Víctor de Aldama durante el juicio en el Tribunal Supremo. Separado varios asientos, el exministro José Luis Ábalos. E.E.
Tribunales El exalto mando de Puertos encargado del contrato de mascarillas sitúa a Aldama en el núcleo de poder en Transportes"Aldama tenía acceso permanente al Ministerio y entraba y salía sin nadie decirle nada. Aparcaba en el estacionamiento de autoridades", declara un guardia civil destinado en la seguridad de Transportes.
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María Peral Publicada 16 abril 2026 02:45h Las clavesLas claves Generado con IA
El empresario Víctor de Aldama llegó a estar tan introducido en la estructura de poder del Ministerio de Transportes que incluso el secretario general de Puertos del Estado _organismo que se encargó del millonario contrato de mascarillas adjudicado a la empresa Soluciones de Gestión_ pensó que intervenía en esa operación desde "la parte ministerial".
Así lo ha manifestado esta tarde Álvaro Sánchez Manzanares durante su comparecencia como testigo en el juicio contra el exministro y exdirigente socialista José Luis Ábalos; su 'hombre para todo', Koldo García, y el propio Aldama.
La Sala Penal del Tribunal Supremo ha escuchado dos testimonios más que han reflejado la posición de Aldama en el Ministerio de Ábalos.
"Para nosotros Aldama estaba en la parte ministerial", declara un exalto cargo de Puertos del Estado.
La expresidenta de Adif Isabel Pardo de Vera ha afirmado que veía "con asiduidad" a Aldama en la zona reservada del Ministerio, ese área "de la tercera plaza a la izquierda que es inaccesible porque es la entrada del ministro", ha descrito.
"Para ser una persona externa al Ministerio me dio la impresión de que estaba con más asiduidad que la de una mera visita", ha declarado Pardo de Vera.
En alguna ocasión ("diría que más de una vez") llegó a ver a Aldama junto a Koldo García en el despacho de Ábalos... sin estar el ministro allí.
El testimonio del subteniente de la Guardia Civil José Luis Rodríguez, que estuvo destinado en la seguridad del Ministerio y a quien la UCO atribuye relación con la trama, ha resultado también muy descriptivo.
La que iba a ser una comparecencia de menor relevancia ha venido, a la postre, a confirmar el acceso privilegiado de Aldama a Transportes, un punto de partida necesario en la construcción incriminatoria de las acusaciones.
"Afirmativo", ha contestado el guardia civil cuando el defensor del empresario, José Antonio Choclán, le ha preguntado si "vio subir recurrentemente por el ascensor del ministro a Víctor de Aldama".
"Aldama tenía acceso permanente y entraba y salía sin nadie decirle nada. Unas veces entraba por la mañana, otras por la tarde y otras por la mañana y por la tarde", se ha explayado el subteniente.
Pese a estar propuesto por las defensas de Ábalos y García, su testimonio ha sido eficaz para la de Aldama.
"Estacionaba en el estacionamiento de autoridades. Subía y entraba sin pedir permiso a nadie", ha añadido.
El testigo ha confirmado que el empresario "iba acompañado muchas veces de personas. Pero como tenía autorización para acceder ni nos fijábamos en quiénes eran".
"Dejó de pasar al Ministerio cuando Ábalos fue cesado y antes no le había visto", ha señalado.
Pero ha sido Sánchez Manzanares el que más datos ha aportado sobre un aspecto central de los escritos de acusación: el contrato adjudicado el 21 de marzo de 2020 a Soluciones de Gestión para que proporcionara a Transportes ocho millones de mascarillas.
La empresa para la que intercedió Aldama se embolsó solo por este contrato 24 millones de euros. Luego hubo más.
Sánchez Manzanares, a quien se investiga en la Audiencia Nacional por esa adjudicación, ha manifestado que "nosotros [Puertos del Estado] éramos instrumentos de la ejecución del contrato, las decisiones eran del Ministerio".
Fue Sánchez Manzanares y su equipo los que armaron el expediente para realizar esa contratación de emergencia. "No se nos dice que contratemos y busquemos un proveedor, sino que en esa situación de emergencia han conseguido [en el Ministerio] un proveedor. No es una licitación ordinaria en la que nosotros buscamos al proveedor, ellos habían conseguido un proveedor que yo no conocía".
De este modo, cuando el director general de Organización e Inspección del Ministerio, Javier Sánchez, le envía la oferta de Soluciones de Gestión "el proveedor ya venía decidido".
Koldo García "estaba encima de la operación" y Aldama estaba "en la logística".
- ¿Por qué remite usted a Aldama la orden ministerial que encarga a Puertos la compra de mascarillas?, le ha preguntado el fiscal Alejandro Luzón.
- Aldama era el que me estaba informando de la logística. Había un avión en Lisboa que era el que iba a conseguir las mascarillas. Aldama me dice que la cuantía tiene que ser superior [en la orden ministerial inicial se encargaban cuatro millones de mascarillas, que en un pispás se convirtieron en ocho millones] y le digo que contrataremos lo que nos diga el Ministerio. La situación fidedigna de los aviones me la da Aldama.
También remitió al empresario una oferta de otra empresa con un precio por mascarilla sensiblemente inferior: 1,35 euros por unidad frente a los 2,5 euros de Soluciones de Gestión. Esa oferta llegó cuando el contrato ya estaba adjudicado a la mercantil indicada por Aldama.
- ¿Usted informa de esa oferta a Aldama, un competidor?, ha querido saber Luzón en referencia a que el empresario fue el intermediario entre Soluciones de Gestión y el Ministerio de Transportes
- Es que no sabíamos que era un competidor. Aldama no aparecía en la documentación de Soluciones de Gestión. Para nosotros estaba en la parte ministerial. Tenía una relación estrecha con el Ministerio y estaba ayudando en la coordinación de los aviones.
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