Política andaluza
El fantasma del bloqueo sobrevuela Andalucía en una jornada de infartoVox estira la cuerda y mantiene la incógnita de su voto a pocas horas de la decisión del Parlamento
Regala esta noticia Añádenos en Google El portavoz de Vox, Manuel Gavira, durante su intervención en la sesión del pasado martes. (María José López / Europa Press)Sevilla
02/07/2026 Actualizado a las 11:19h.El Parlamento de Andalucía afronta este jueves una jornada determinante. El candidato popular a la reelección y presidente en funciones de la Junta, Juanma Moreno, ... se somete a partir de las 19:00 horas a la segunda votación de investidura. Tras fracasar el martes en el primer intento, donde solo cosechó los 53 votos a favor de su partido frente a los 56 en contra de PSOE-A, Vox, Adelante Andalucía y Por Andalucía, las opciones parlamentarias se reducen. En esta segunda vuelta, la legislación andaluza rebaja la exigencia y le otorgaría la presidencia mediante una mayoría simple, escenario donde basta registrar más votos afirmativos que negativos. Sin embargo, esta aparente ventaja matemática choca con la realidad del tablero político.
Las comisiones de ambas fuerzas llevan cerca de cuatro semanas de intensos contactos marcados por una discreción estricta, un hermetismo que ha evitado filtraciones sustanciales sobre las propuestas intercambiadas. A pesar de que el portavoz andaluz de Vox, Manuel Gavira, ha insistido en que la prioridad de su grupo pasa por acordar medidas programáticas antes de discutir cómo se ejecutan, el núcleo real de las discrepancias se concentra en el reparto del poder ejecutivo.
De hecho, este mismo jueves Alberto Núñez Feijóo ha asegurado en Santander que el pacto está ultimado y que sólo faltan por concretar el reparto de las responsabilidades de gobierno.
Vox aspira a consolidar una presencia relevante dentro del gabinete, reclamando una cuota de representación superior a la estrictamente proporcional derivada del 13,82% de los sufragios obtenidos el pasado 17 de mayo. El principal escollo radica en su exigencia de replicar los acuerdos vigentes en Extremadura, Aragón y Castilla y León, donde sus resultados fueron mejores y controlan tres carteras estratégicas.
Vox se enfoca en conseguir consejerías de peso y en arrancar compromisos ajustados a su agenda ideológica
Para la dirección andaluza del PP, esta equiparación resulta completamente inaceptable y alejada de la realidad demoscópica de la comunidad. Los populares argumentan que el escenario andaluz no se puede comparar con los equilibrios de fuerzas de otras autonomías. Con un 41,6% de los votos y 53 escaños logrados en las urnas, Juanma Moreno se situó a apenas dos diputados de revalidar la mayoría absoluta, una distancia ínfima si se compara con los nueve escaños que le faltaron al PP en Castilla y León. Por ello, el bloque de Moreno solo se muestra abierto a ofrecer un encaje que se ciña a la proporcionalidad de los resultados electorales, resistiéndose a ceder áreas estructurales que alteren la fisonomía de un proyecto respaldado mayoritariamente por la ciudadanía.
Esta pugna choca de lleno con las prisas que ahogan al Gobierno en funciones. La portavoz del ejecutivo, Carolina España, ha manifestado la enorme urgencia de disponer de una estructura gubernamental antes de que expire el mes de julio. La justificación es presupuestaria: tramitar unas cuentas públicas que rebasarán los 50.000 millones de euros para 2027 exige que los nuevos consejeros estén nombrados de inmediato si se quiere evitar la prórroga presupuestaria el próximo 1 de enero.
Esperanzas de acuerdo
Frente a este apremio técnico del PP, Vox se enfoca en conseguir consejerías de peso y en arrancar compromisos ajustados a su agenda ideológica extrema que incluye cuestiones como la segregación de los inmigrantes o la rebaja de las medidas frente al cambio climático. La portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Rodríguez de Millán, confirmaba esta mañana que su partido mantiene vivas las esperanzas de sellar un acuerdo, condicionándolo a medidas con plazos estrictos de cumplimiento, la prioridad nacional y la derogación de normas como la de memoria democrática.
A pesar del cruce de declaraciones públicas y de la dureza dialéctica de la izquierda, que califica el proceso de impostura política destinada a encubrir una capitulación inminente ante la agenda de Vox, la cúpula de Abascal insiste en que las necesidades de entendimiento no están rotas. El propio Juanma Moreno expresaba su deseo de alcanzar un pacto en un margen de 48 horas para evitar que Andalucía caiga en un escenario de bloqueo que frene el crecimiento regional. El tiempo de la diplomacia de pasillo se agota y la solución se trasladará esta tarde a los escaños del Parlamento. El destino de la gobernabilidad andaluza se resolverá entre el pragmatismo de un acuerdo de última hora o la incertidumbre de un bloqueo que paralice la comunidad a las puertas del verano.
comentarios Reportar un error