Arcadi España, ministro de Hacienda, y Carlos Cuerpo, vicepresidente primero y ministro de Economía. Carlos Luján / Europa Press.
Macroeconomía El Gobierno avanza a Bruselas que no ajustará el IRPF a la inflación e ingresará 2.200M anuales extra por esta víaEsta iniciativa se mantendrá, al menos, hasta 2028. El Gobierno prevé una "leve ralentización" de la economía este 2026.
Más información: El Gobierno se escuda en la "incertidumbre" generada por Irán para no informar a la UE de la situación real de la economía
Eduardo Ortega Socorro Publicada 2 mayo 2026 01:08h Las clavesLas claves Generado con IA
Pese a la buena salud de la recaudación pública y las subidas de precios que está generando la guerra en Irán, el Gobierno no se plantea ajustar el IRPF a la inflación. Es más: a través de esta fórmula, espera ingresar más de 2.200 millones de euros anuales hasta 2028.
El Ejecutivo de Pedro Sánchez acaba de entregar a la Comisión Europea el Informe de Progreso Anual, el documento que recoge los compromisos fiscales y de política económica incluidos en el Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo de España, así como las previsiones para el año en curso.
En él, el Ministerio de Economía (que es el departamento que lo elabora) avanza a Bruselas los planes de no deflactar el IRPF.
El Gobierno se escuda en la "incertidumbre" generada por Irán para no informar a la UE de la situación real de la economíaSe trata de una estrategia que ya genera pingües beneficios para las arcas públicas desde hace unos años.
No adaptar y actualizar los tramos de IRPF a la inflación (es decir, no deflactar) genera un fenómeno conocido como progresividad en frío. Consiste en que los salarios suben para compensar las subidas de precios. Pero, al no adaptarse los tramos de IRPF a la evolución de la inflación, el contribuyente pasa a un tramo superior. Y paga más en este impuesto sin tener una mejora real de poder adquisitivo.
Sin embargo, el Gobierno no tiene en su horizonte que esta factura fiscal deje de subir. Es más: cuenta con ello como parte de sus medidas para elevar su recaudación.
La decisión del Gobierno de no adaptar el IRPF a la inflación cuesta entre 250 y 2.163 euros al año a cada contribuyenteEn el Informe de Progreso Anual, la no deflactación del IRPF se recoge como una de las medidas fiscales para aumentar los ingresos públicos de forma estructural hasta finales de 2028. Así aparece también en el Plan Fiscal Estructural Nacional a Medio Plazo.
La idea es que esta iniciativa aporte un 0,1% de PIB adicional al año. Sin embargo, la evolución de la inflación está provocando que dé más réditos de los esperados.
El Gobierno concreta que esta medida generó en 2025 un extra de recaudación del 0,14% de PIB. Casi 2.300 millones. Y esto con una inflación del 2,7%.
El Ejecutivo prevé que este 2026 la inflación se eleve al 3,1%. Así, la progresividad en frío surtirá unos efectos todavía más elevados.
Ralentización
Todo esto en un entorno en el que, en cualquier caso, Economía admite ante Bruselas "una leve ralentización" del crecimiento de los ingresos.
Según las estimaciones enviadas a Bruselas, los ingresos públicos pasarán al 42,2% del PIB en 2026, 0,5 décimas más.
En este contexto, el gasto público bajará levemente. Al menos en su proporción de PIB. Pasará del 45,3% de 2025 al 44,7% que se espera para este 2026.
Llama la atención que se reduce el pago de salarios por parte de las Administraciones Públicas, pese a que se acaban de subir los sueldos. Se pasará de un 10,8% de PIB a un 10,5%.
Los salarios se estancan en 2026 y registran su peor subida de los últimos cinco años pese al incremento de la inflaciónEn cambio, los ingresos por impuestos, este 2026, se mantendrán en el 11,3% del PIB. En el caso de tributos como el IRPF, crecerán hasta el 13,7%.
Como ya contó este periódico, el Gobierno no ha cambiado la previsión de PIB enviada a Bruselas (un crecimiento del 2,2%) pese a la inestabilidad generada por la guerra en Irán, que restará varias décimas de PIB.