El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, visita el CEIP Ana Soto para conocer cómo funciona el comedor escolar. Eusebio García del Castillo / Europa Press
Política CONSUMO El Gobierno multa ya a los coles que sirven comida basura o no dan pescado en el menú: la sanción mayor, 600.000 eurosLa única bebida a ofertar será agua. El postre, en su mayoría, deberá ser fruta fresca. Se acabaron las natillas y los yogures azucarados.
Más información: Ni patatas fritas ni bollería en televisión: una ley del Gobierno limitará la publicidad de la 'comida basura'.
I. P. Nova Publicada 19 abril 2026 02:26h Las clavesLas claves Generado con IA
Según las estimaciones del Ministerio de Consumo de Pablo Bustinduy,hay más de 1.000 colegios en España en los que nunca se sirve pescado.
Una cifra que el Gobierno lleva años intentando corregir, por lo que decidió implantar una nueva norma en abril del año pasado que incluye la imposición de multas.
Como este 15 de abril se cumplió un año de la publicación de esta legislación en el BOE, ha pasado a ser de obligado cumplimiento.
Desde ya, los colegios públicos —y también los concertados y privados que impartan enseñanzas obligatorias— no pueden servir pizzas ni ningún tipo de ultraprocesado más de una vez al mes.
La única bebida a ofertar es el agua y, en cuanto al postre, deberá ser fruta fresca principalmente. Se acabaron las natillas, los yogures azucarados y las bebidas edulcoradas en los comedores escolares.
La entrada en vigor del Real Decreto 315/2025 marca un antes y un después en la alimentación en los centros educativos.
La norma desarrolla la Ley 17/2011 de seguridad alimentaria y nutrición y convierte en obligatorios criterios que hasta ahora eran recomendaciones: menús más saludables, sostenibles y homogéneos en todo el país, con posibilidad de sanción si se incumple.
Café amargo por ley: el Gobierno obligará a que las máquinas lo sirvan sin azúcar y limitará los gramos a añadirEl objetivo es claro: garantizar cinco comidas saludables a la semana en el entorno escolar y reducir las desigualdades alimentarias entre alumnos. El comedor deja de ser un servicio complementario para convertirse en una herramienta de salud pública.
Desde el equipo del ministro de Consumo, Pablo Bustinduy concretan que el RD de comedores escolares está en vigor desde que se publicó en el BOE, y afecta a todos los centros, tanto de educación primaria como de secundaria, independientemente de si son públicos, privados o concertados
Pero se dio este primer año de margen para ir implementando los nuevos menús, ya que no es algo que se pueda hacer fácilmente y requiere un tiempo de adaptación (sobre todo, cuando hay contratos de por medio).
Menos carne y fritos
El decreto fija por primera vez frecuencias concretas de consumo. Las frutas frescas deberán servirse entre cuatro y cinco días a la semana, convirtiéndose en el postre habitual. El pescado, uno de los grandes déficits detectados, pasará a ofrecerse entre una y tres veces semanales.
Las legumbres también ganan protagonismo, con una o dos raciones por semana, mientras que la carne roja queda limitada a una única ración semanal (y hasta un máximo de tres). Los platos precocinados —como pizzas, empanadillas o rebozados industriales— se restringen a una vez al mes.
Bustinduy quiere prohibir la publicidad de alimentos insanos y la venta de bebidas energéticas a menores de 16Las frituras tampoco desaparecen, pero se reducen al mínimo: como máximo, una ración a la semana, y siempre elaboradas preferentemente con aceite de oliva o girasol alto oleico. Frente a ellas, se priorizan técnicas como el horno, el vapor, la plancha o los guisos tradicionales.
Además, el decreto introduce cambios en los acompañamientos: las ensaladas deberán estar presentes entre tres y cuatro veces por semana. Y se impulsa el consumo de cereales integrales, que deberán aparecer varias veces al mes, así como el pan integral al menos dos días por semana.
Agua y adiós a la bollería
Uno de los cambios más visibles será la desaparición de bebidas azucaradas y refrescos. El agua será la única bebida permitida en los comedores escolares, con jarras en las mesas o fuentes accesibles durante toda la jornada.
La norma también actúa sobre las máquinas expendedoras y cafeterías que se encuentran en los centros educativos.
"¿Sabes lo que supone mantener una pera en una expendedora?": las contraindicaciones del plan 'comida saludable' del GobiernoSe prohíbe vender productos con alto contenido en azúcares, grasas saturadas o sal, así como bebidas energéticas o con cafeína. Tampoco podrán incluir publicidad dirigida a los menores ni estar ubicadas en zonas accesibles para infantil y primaria.
El decreto incorpora criterios de sostenibilidad en la compra de alimentos. Al menos el 45% de las frutas y hortalizas deberán ser de temporada y se fija que un mínimo del 5% del gasto en alimentos se destine a productos ecológicos.
También se apuesta por reducir el desperdicio alimentario y los residuos: se nlimitan los envases monodosis y se promueve el reciclaje del aceite usado. En paralelo, se fomenta el uso de sal yodada —en cantidades reducidas— y el aceite de oliva virgen o virgen extra para aliñar.
Los centros estarán obligados a ofrecer menús alternativos para alumnado con alergias, intolerancias o enfermedades, así como opciones adaptadas por motivos religiosos o éticos. Además, deberán facilitar la planificación mensual a las familias, detallando platos, técnicas culinarias y alérgenos.
Multas por incumplimiento
El texto prevé sanciones para los centros que no cumplan estas obligaciones, al considerar infracción el incumplimiento de las normas destinadas a proteger la salud de los menores en el ámbito escolar, tal y como recoge la legislación vigente.
Para estas sanciones, el real decreto se dicta al amparo de lo establecido en el artículo 149.1.16.ª de la Constitución Española, que atribuye al Estado la competencia exclusiva en materia de bases y coordinación general de la sanidad.
De acuerdo con la norma, las infracciones leves se multarán con hasta 5.000 euros: Las infracciones graves, con una horquilla que va de los 5.001 a los 20.000 euros. Y las muy graves, con multas de entre 20.001 y 600.000 euros.
Consumo anuncia que se prohibirán los menús con alimentos ultraprocesados en los hospitales infantilesEl nuevo marco se alinea con las recomendaciones de organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), que advierte de que la obesidad infantil es uno de los mayores problemas de salud pública del siglo XXI.
En España, además, los datos reflejan hábitos mejorables: una parte significativa de niños y jóvenes consume fruta con una frecuencia muy inferior a la recomendada.
Con este decreto, el Gobierno busca intervenir precisamente en ese punto: el entorno escolar. Convertir el comedor en un espacio donde comer sano deje de ser una opción y pase a ser la norma.