El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, a su llegada a la Moncloa, este martes. Europa Press
Política El Gobierno trabaja ya en otro decreto de medidas económicas contra los efectos de la guerra, que prevé de larga duraciónEstudia nuevas medidas solicitadas por sus socios, como el IVA de los alimentos, con especial preocupación por los datos de vivienda y de hipotecas.
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Fernando Garea Publicada 1 abril 2026 02:45hLas claves nuevo Generado con IA
El Gobierno no es nada optimista sobre la guerra de Irán y sus efectos. Mantiene el discurso de que el "escudo social" que moviliza 5.000 millones de euros es el más ambicioso de Europa y que la situación energética de España supone una ventaja para afrontar las consecuencias de la guerra, pero trabaja en nuevas medidas.
Fuentes de Moncloa aseguran que ya se ha pedido información a los ministerios para auscultar diariamente los efectos de la guerra y el funcionamiento de las medidas incluidas en el decreto aprobado la semana pasada, y también para estudiar otras que podrían incluirse en un nuevo decreto.
Recuerdan en el Gobierno que con la guerra de Ucrania, que tuvo menos efectos económicos, fueron necesarios siete decretos.
Los datos que maneja Moncloa indican que la guerra se prolongará y que, en todo caso, habrá una onda expansiva en forma de shock energético que se extenderá en el tiempo.
Este mismo martes se han conocido datos que indican que esos efectos empiezan a aflorar. Por ejemplo, el petróleo se disparó un 55% en marzo con la mayor subida mensual de su historia y la inflación de la eurozona ha aumentado hasta el 2,5%, con opciones de que el Banco Central Europeo suba los tipos de interés.
Fuentes del Gobierno admiten que las consecuencias de la guerra se detectan en casi todos los sectores económicos y empiezan a constatar cómo las grandes empresas estudian o toman medidas para blindarse ante la situación que se avecina.
Carlos Cuerpo ya llevaba los mandos de la elaboración del primer decreto y su negociación junto a María Jesús Montero y ahora lo hace ya como vicepresidente y coordinador y de la mano de Arcadi España, nuevo titular de Hacienda.
Sánchez intenta erigirse en líder mundial de la izquierda apoyado por Lula y Petro en Barcelona en pleno juicio a ÁbalosEn todo caso, es fundamental para el Gobierno comprobar en los próximos días si están siendo eficaces las medidas incluidas en el primer decreto que ya ha sido convalidado en el Congreso.
Por ejemplo, está funcionando el control de precios de la electricidad en los hogares, donde algunos precios en marzo están siendo incluso menores en casi un 5% que los del mismo mes del año pasado.
En ese debate en el Congreso, casi todos los grupos parlamentarios le pidieron al Gobierno más medidas y aseguraron que las adoptadas son insuficientes. Los grupos de izquierdas pidieron intervención en sectores y el PP más bajadas de impuestos.
Nueva ronda de contactos
Ya ha habido contactos con algunos de los socios para escuchar sus propuestas para el futuro.
Por ejemplo, el lehendakariImanol Pradales pidió directamente el pasado viernes a Pedro Sánchez más medidas, como una rebaja temporal del IVA aplicado al pescado y la carne, pasando del 10 al 4%.
Este martes ha sido preguntada la ministra portavoz del Gobierno, Elma Saiz, por esa medida y ha eludido confirmarla o descartarla.
Pradales también reclamó otras medidas, como facilitar aplazamientos en el pago de impuestos y de cotizaciones sociales a las explotaciones agrarias y pesqueras, así como conceder ayudas directas más focalizadas para sostener al sector, según informa Efe.
Asimismo, Pradales ha defendido la activación de instrumentos excepcionales como el Fondo de Reserva de la PAC en caso de que el conflicto y sus repercusiones se prolonguen.
Entre las medidas adicionales trasladadas al presidente del Gobierno figuran bonificaciones o aplazamientos en las cotizaciones a la Seguridad Social de marineros y armadores durante varios meses, con el objetivo de mejorar su liquidez, y la puesta en marcha de compensaciones por la paralización temporal de la flota.
Está pendiente la convalidación del decreto impulsado por Sumar para reducir el precio de los alquileres, con muy malas perspectivas por falta de mayoría parlamentaria.
Además, existe un notable embrollo legal que provoca inseguridad jurídica, porque la parte de Sumar del Gobierno entiende que, aunque no sea convalidado, sí podrá ser invocado para renegociar contratos de alquiler.
Al Gobierno le preocupa la subida del Euribor, que puede aumentar aún más el precio de las hipotecas, con todos los efectos negativos que tiene siempre. Y políticamente les inquieta que se pueda arruinar el relato sobre el éxito económico de la legislatura.
El problema para el Ejecutivo siempre es la falta de mayoría parlamentaria para validar las medidas que apruebe, especialmente, las referidas a fiscalidad y vivienda.
Pese a que fuentes del Gobierno subrayan que las cuentas públicas sí permiten margen de maniobra para hacer frente a la crisis. De hecho, este martes se ha sabido que el Gobierno batió récord de recaudación con 325.000 millones en 2025 y el déficit público bajó al 2,18% del PIB.