El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, durante el acto ‘Igualdad Digital Ya’, Rafael Bastante / Europa Press
Medios El Gobierno ultima la concesión de la nueva TDT para que emita antes de fin de año con los afines a Moncloa de favoritosEl objetivo es que la cadena de televisión esté a pleno rendimiento en 2027 de cara a la campaña electoral de las generales.
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Fernando Cano Publicada 13 abril 2026 01:11hLas claves nuevo Generado con IA
El Ministerio de Transformación Digital ultima la concesión de su nueva frecuencia de televisión en abierto de TDT del concurso que lanzó en octubre del año pasado, pero que anunció hace ya casi un año.
Las fuentes consultadas por EL ESPAÑOL-Invertia indican que el plan del Gobierno es conceder la adjudicación en abril o, como tarde, a primeros de mayo. Todo depende de lo rápido que avancen los trámites administrativos.
En febrero, el ministro Óscar López indicó que el proceso estaba en manos de la mesa de contratación. Un síntoma de que se avanzaba a paso acelerado.
2026: el año en el que se verá si el Gobierno conseguirá contar con un nuevo canal afín en la Televisión Digital TerrestreEsto implica que -según los plazos del nuevo Plan Técnico Nacional de la TDT- el adjudicatario tenga seis meses para poner en marcha la televisión, esto es, como tarde en octubre o noviembre de este 2026.
Se cumplen así los plazos y objetivos políticos del Gobierno de Pedro Sánchez, que quiere engrasar su maquinaria mediática de cara a la campaña electoral de 2027, donde se juega una nueva reelección.
Un tercer gobierno socialista, a punto de conceder una tercera licencia de televisión a PrisaSi la adjudicación se hace en abril o mayo, podría empezar a emitir en el último trimestre de este año para estar a pleno rendimiento a comienzos del próximo. Esto indica que se podría salir a emitir con una versión reducida mientras se afina la parrilla definitiva.
Este calendario no es baladí, porque el Gobierno confía en que esta cadena, junto con TVE, sea su soporte mediático ante los periódicos y televisiones críticas en un curso 2026-2027 salpicado de juicios que perjudican al Ejecutivo y con la necesidad de reivindicar su gestión.
Varela Entrecanales, Utor y Prieto: el tridente empresarial del PSOE, a la conquista de PrisaEl principal candidato para adjudicarse la licencia es SIETE, el consorcio de afines al Gobierno y accionistas rebeldes del grupo Prisa que intentaron descabalgar al presidente de la compañía, Joseph Oughourlian. Una guerra que terminó ganando el empresario franco-armenio.
El otro candidato a la licencia es el grupo Mediaset, con acreditada experiencia en el sector audiovisual y solvencia financiera, pero que tiene el hándicap de tener ya adjudicadas ocho frecuencias.
Prisa busca socios y ultima el plan estratégico del canal que presentará al concurso de TDT del GobiernoPor otro lado, el proyecto de Mediaset está centrado en el entretenimiento y el Gobierno busca una cadena que apueste por la información y el infoentretenimiento, la única forma de tener un altavoz mediático para sus intereses políticos.
En este sentido, en el sector pocos apuestan porque Mediaset finalmente termine quedándose la nueva cadena de TDT y apuestan todas las fichas a SIETE.
El consorcio está liderado por Adolfo Utor, Diego Prieto y Andrés Varela -accionistas de Prisa que apoyó el Gobierno para apartar a Oughourlian- que, además, cuentan con la asesoría de José Miguel Contreras, el fundador de Globomedia y la Sexta.
El grupo, además, tiene el apoyo de Óscar López, el ministro cuya cartera debe decidir en definitiva cuál será el dueño de la nueva TDT.
Licencia de TDT
Con todo, la cadena está a la espera de la licencia para comenzar a coger forma. Las fuentes consultadas por este diario indican que sobre la mesa ha estado la posibilidad de utilizar la marca CNN, como una reminiscencia a la extinta CNN+ y para darle el sello de calidad informativo que busca el propio Gobierno.
Es así como el leitmotiv será eminentemente informativo, pero limitado por su presupuesto, lo que les obligará a centrarse en las tertulias y los programas de debate más que en informativos. Siguiendo la estela de lo que hace actualmente TVE con La 1.
Los siguientes pasos son cerrar preacuerdos de utilización de equipos técnicos (se habla de que el elegido podría ser Mediapro) y de gestión comercial, posiblemente con Pulsa, la exclusivista que tiene en su cartera un buen puñado de cadenas pequeñas de TDT y de pago.
Del mismo modo, el objetivo es cerrar contratos (cuando tengan la licencia) con presentadores de primer nivel cercanos a la órbita de la izquierda y tertulianos y comunicadores cercanos al Gobierno. Aunque dentro del grupo se reconoce que no es fácil avanzar si no tienen un calendario definido.
Mercado publicitario
Respecto de su financiación, la cadena empezará con un presupuesto limitado por los ingresos comerciales. Se espera que tenga un coste de unos 20 a 25 millones al año, aunque el montante podría variar de acuerdo a la evolución de un mercado publicitario que parece remontar en este 2026.
De hecho, en el sector se advierte que este 2026 el comportamiento publicitario está siendo mucho mejor que el 2025, cuando la caída fue del 4,4%, lo que otorga mayor margen para los potenciales ingresos de la nueva cadena.
En cuanto a sus socios, el gran partner industrial es Telefé, la histórica cadena de televisión argentina que fue adquirida a finales de octubre por un consorcio liderado por el empresario local Gustavo Scaglione.
El grupo dará el soporte industrial que el concurso lanzado por el Gobierno exigía para otorgar la licencia acreditando una experiencia en el mundo audiovisual de -al menos- cinco años.
Telefé aportará parte del capital necesario (en torno al 25% de la cadena), pero siempre con el control de los inversores españoles, al tratarse de un sector -el de la televisión- marcado como estratégico por el Gobierno.