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Ciencia

El 'huevo de oro' del fondo del océano resultó ser parte de uno de los animales más misteriosos del mundo

El 'huevo de oro' del fondo del océano resultó ser parte de uno de los animales más misteriosos del mundo
Artículo Completo 271 palabras
El fascinante objeto inclasificable encontrado en el Golfo de Alaska no es un objeto alienígena, sino el residuo de un animal poco documentado.
Jorge GarayCiencia24 de abril de 2026el misterioso orbe corresponde a restos orgánicos de Relicanthus daphneae, una anémona gigante y rara que habita las profundidades.

estudio, no había nada que pudiera vincular el orbe dorado con la anémona gigante. El reporte detalla que lo primero que encontraron en la muestra fueron spirocitos, células ultraespecializadas que solo tienen los cnidarios, el grupo de animales conformado por anémonas, corales y medusas. Ese hallazgo descartó que se tratara de un huevo o de una biopelícula, como se pensó inicialmente.

Después, el equipo secuenció el ADN del material para buscar coincidencias en bases de datos. Los genomas mitocondriales completos mostraron una coincidencia de 99.9% con Relicanthus daphneae. La evidencia apuntaba a que el orbe formaba parte de una anémona rara y poco documentada. Sin embargo, los restos no coincidían con ninguna estructura conocida de esta especie ni de otras anémonas.

Así pues, el famoso “objeto alienígena” del Golfo de Alaska resultó ser la cutícula desprendida de un animal poco estudiado y profundamente enigmático. El hallazgo permitió caracterizar mejor a Relicanthus daphneae y explicar por qué ningún espécimen conservaba la capa dorada: la anémona la pierde mientras se mueve, y a veces esa estructura se hunde y adopta la forma de una cápsula que parece salida de otro mundo.

“Estos hallazgos resaltan hasta qué punto la biodiversidad y la biología de organismos del mar profundo siguen sin resolverse”, concluye el reporte. Según estimaciones científicas, más del 80% del océano permanece sin mapear, observar o explorar directamente.

Fuente original: Leer en Wired - Ciencia
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