Durante el sábado, más de 500 efectivos de Infoca y UME atacaron las llamas con fuegos activos para cortar el paso al avance del incendio
Regala esta noticia Añádenos en Google Zona calcinada en Bédar. (Efe)Miguel Cárceles
Almería
12/07/2026 a las 07:58h.El cambio en las condiciones meteorológicas ha dado un vuelco radical a la perspectiva del gravísimo ... de raíz la vida de al menos 12 personas, que mantiene muy graves a una decena más y que ha provocado más de 1.400 evacuados de sus viviendas en la zona afectada. Según el último parte de los servicios de emergencia, al que hizo referencia el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes del Gobierno de España, Félix Bolaños, que estuvo toda la jornada en el centro de mando de la emergencia en Turre, en las 24 horas anteriores el fuego no había conseguido ganar ni un solo metro cuadrado más a las 6.600 hectáreas que se habían contabilizado la noche del viernes. La razón fue doble. La primera, una meteorología mucho más favorable a la actividad de los antiindendios: menos viento y más humedad. La segunda, un cambio radical de la estrategia de los servicios mixtos de Infoca, el mecanismo de lucha contra los Por primera vez desde que se desató la catástrofe, el viento sopló de forma muy débil, registrando apenas dos kilómetros por hora, mientras que la humedad relativa se había situado en torno al 50%. Estas circunstancias contrastan frontalmente con el escenario hostil de los días previos, donde las rachas de viento y la sequedad extrema limitaban las labores de los bomberos forestales a tareas de contención en la cola del incendio y protección de los flancos. Sobre el terreno, el despliegue operativo resultó del todo masivo. Un total de 500 efectivos terrestres trabajaron de manera coordinada en las labores de extinción. Este contingente humano está compuesto por 200 profesionales del dispositivo Infoca de la administración autonómica andaluza, apoyados estrechamente por otros 200 militares de la Unidad Militar de Emergencias (UME), miembros de las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) del Ministerio para la Transición Ecológica, y efectivos de los Bomberos del Levante. En el plano aéreo, el goteo de incorporaciones era constante desde primera hora de la mañana del sábado. Inicialmente, cuatro medios —dos helicópteros y dos aviones de carga en tierra— abrieron paso a las ocho de la mañana, sumándose dos helicópteros adicionales una hora después. El operativo mantuvo durante toda la jornada una flota de 22 aeronaves preparadas para intervenir de forma escalonada según las necesidades del Comité de Operaciones. La madrugada había transcurrido «relativamente bien» dentro de la gravedad. El flanco izquierdo y la cabeza del incendio concentraban ahora el grueso de los trabajos, con el objetivo prioritario de consolidar el perímetro y evitar que el fuego avanzara hacia nuevas zonas habitadas que complicaran aún más la situación de la población civil. Especialmente activa fue la labor de los bomberos de UME e Infoca en la zona de Alfaix, una pedanía al borde de la Autovía del Mediterráneo que fue desalojada este viernes. Los efectivos antiincendios marcaron la frontera de la carretera de alta capacidad como un límite definitorio de la máxima extensión de las llamas. Los especialistas de la Unidad de Fuego Técnico del Infoca —una de las novedades operativas de la campaña de este año— ejecutaron durante la madrugada quemas tácticas controladas que crearon un cortafuegos artificial, logrando con éxito que las llamas no saltaran esta infraestructura clave. Gracias a la eficacia de estas maniobras de «fuego contra fuego», las autoridades andaluzas pudieron reabrir la autovía A7 al tráfico rodado y devolvieron cierta normalidad a las comunicaciones de la zona y facilitando el tránsito seguro de los vehículos de emergencias. También en el flanco noreste hubo una actividad intensa. Se trata de un área que de crecer podría amenazar otras poblaciones de la comarca como Antas o Vera. El optimismo de los responsables del operativo de emergencias se ha visto reforzado, además, por la estabilización del otro gran incendio que amenazaba de forma simultánea al municipio de Benahavís (Málaga). Esto ha permitido liberar recursos y concentrar la atención mediática y operativa en el gran foco que mantiene en vilo a la región. No obstante, la prudencia sigue imperando en el seno del puesto de mando avanzado. Aunque las perspectivas son considerablemente mejores, desde el Ejecutivo andaluz se subrayó que el incendio sigue siendo de grandes dimensiones y que las próximas horas serán determinantes para lograr su estabilización definitiva y el control definitivo de su perímetro. En estas horas clave, el Ejecutivo fue especialmente reiterativo a la hora de pedir la complicidad de la población de la zona y el cumplimiento de las recomendaciones de los servicios de seguridad. La Guardia Civil, mientras tanto, continuó toda la jornada peinando la zona pasto de las llamas en busca de posibles víctimas en un momento en el que la confusión entre personas ilocalizadas (23), desaparecidas (8 sobre las que hay denuncia policial) y fallecidas (12) no son coincidentes. Los agentes de la benemérita han visitado cortijos y viviendas aisladas y también han recorrido algunas de las localidades ubicadas en el entorno de las llamas sin que de momento esa búsqueda haya arrojado un destino fatal. En esto, el paso de las horas es una buena noticia. Tanto como el hecho de que el suelo pasto de las llamas siga estable. Unos 1.400 vecinos y turistas de la comarca del Levante almeriense se mantienen en situación de desalojo, fuera de sus hogares o de sus destinos vacacionales, por órdenes del operativo de emergencias. Estas personas, que fueron inicialmente alojadas en instalaciones municipales –un centro cultural y un espacio vecinal en Lubrín, un pabellón en Garrucha y un Centro Cultural en Los Gallardos– han sido trasladadas a segundas viviendas, casas familiares o a establecimientos hoteleros. «Todo ese coste lo va a asumir el Gobierno de España», aseguraba ayer noche el Ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, en el centro de mando de la emergencia, ubicado en el Parque de Bomberos de Turre, al considerar que los gastos en manutención pueden suponer un coste «muy alto» para los pequeños ayuntamientos de la zona, al tiempo que trasladaba «todo el ánimo» y «toda la fuerza» a los desplazados, a quienes deseó que puedan volver «lo antes posible» a sus viviendas una vez cuenten «con todas las garantías». Bédar tiene menos de 1.000 habitantes; Los Gallardos, 3.110. El ministro Bolaños detalló, en esta línea, que por parte de la Junta de Andalucía se les había permitido «durante un tiempo muy concreto» y «con medidas de seguridad» que algunos vecinos pudieran acudir acompañados a sus viviendas para «recoger algunos enseres», como medicinas o documentos de identificación, si bien ha dejado claro que «en este momento no pueden volver a sus casas todavía con carácter definitivo». Este domingo está previsto que la ministra de Defensa, Margarita Robles, mantenga una reunión en la zona con miembros del operativo especial desplegado por la Unidad Militar de Emergencias en la zona. Será el tercer ministro que visite la comarca durante la gestión de la catástrofe. Lo hará de vísperas de la visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que se desplazará a la zona pasto de las llamas el próximo lunes. De hecho, para ello ha anulado la visita que tenía previsto hacer a La Línea de la Concepción para ser testigo de la demolición de 'la Verja' que la separa de Gibraltar. Este acto protocolario se ha trasladado finalmente a este miércoles. Eficacia
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