Aliança Catalana prescinde de la sentencia del TJUE mientras Junts y ERC se enfrentan a la nueva fase con los mismos liderazgos de hace una década
Regala esta noticia Añádenos en Google La diputada de Aliança Catalana, Silvia Orriols, a su llegada a un acto de su partido. (EP)Barcelona
19/07/2026 a las 00:03h.El pasado jueves, el esperado fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la Ley de amnistía y su aplicación a los líderes ... del procés independentista bloqueó las agendas de todos los partidos políticos catalanes. Las direcciones de Junts y Esquerra se reunieron en sus respectivas sedes para seguir los anuncios del TJUE, en el caso de Junts, en conexión telemática con Waterloo. En ambos casos, con sus equipos jurídicos de cabecera para analizar las consecuencias del fallo.
Solo un partido, de los ocho con representación en el Parlamento autonómico, obvió la sentencia del TJUE: Aliança Catalana. Sílvia Orriols se presenta como las más auténtica independentista del arco parlamentario catalán y reprocha a Junts y ERC haber quemado la oportunidad que se abrió en 2017. Pero no siente ninguna necesidad de sumarse al bloque que durante años formaron los partidos independentistas para imponer su rodillo en el Parlament. Tampoco de expresar solidaridad con los líderes del procés, que reivindican su papel de víctimas del 1-O.
Sondeos a favor
Aliança ha decidido que no necesita sumarse a ese discurso para legitimarse, y las encuestas de momento le dan la razón. El último barómetro del Centro de Estudios Opinión de la Generalitat (CEO), hecho público este julio, augura el 'sorpasso' de la extrema derecha independentista a Junts. Un salto adelante que se basa tanto en el acierto con el discurso como en la atracción que genera su líder, Sílvia Orriols.
El sondeo señala una caída del partido de Carles Puigdemont de los 35 escaños actuales a una horquilla entre 16 y 18 escaños. Por el contrario, la formación que lidera Orriols pasa de los dos escaños actuales a 25 diputados, convirtiéndose en la tercera fuerza del Parlamento catalán. La apuesta de la extrema derecha independentista por asociar su discurso islamófobo a la defensa de la identidad catalana ha abierto un auténtico boquete en el electorado de Junts, al tiempo que roba votantes de los partidos más dispares, desde Esquerra a Vox.
Puigdemont y Junqueras
Mientras Aliança crece bajo el liderazgo de Orriols, la suerte de los dos grandes partidos independentistas sigue ligada a los mismos líderes que iniciaron el proceso secesionista. El líder de Esquerra, Oriol Junqueras, dejó claro este viernes que si su partido lo acepta volverá a encabezar la candidatura republicana a la presidencia de la Generalitat. Será su cuarta candidatura autonómica desde 2012, año en que pujó por primera vez por la presidencia de la Generalitat. Solo la sentencia del Tribunal Supremo, que le condenó a una inhabilitación para cargo público que sigue vigente, ha evitado que se presentara en las elecciones de 2021 y 2024
Del desgaste de su liderazgo electoral da cuenta el hecho de que el mismo barómetro del CEO situara a Gabriel Rufián, líder de Esquerra en el Congreso, sin aspiraciones ni posibilidades de optar a la Generalitat, como preferido por los catalanes para ser president por delante de Junqueras. El partido, ERC, crece en intención de voto según esa encuesta, pero Sílvia Orriols supera a Junqueras -y a Rufián- en las preferencias de lo catalanes para ocupar la Generalitat, un papel en el que solo la supera el actual presidente, Salvador Illa.
Más incógnitas ofrece, si cabe, el liderazgo de Carles Puigdemont después de nueve años residiendo en Bélgica para zafarse de la justicia española. El ex presidente catalán gozó durante los primeros años del procés de una gran popularidad que lo convirtió en prácticamente imbatible -electoralmente hablando- en Cataluña. Aunque los primeros comicios, los de noviembre de 2017, fuera superado ampliamente por Inés Arrimadas al frente de Ciudadanos.
Pero en los últimos comicios autonómicos el socialista Salvador Illa se impuso pese a las promesas de retorno de Puigdemont, que vio como el aura de presidente mártir dejaba de tener efecto. Y desde entonces, Junts no ha dejado de retroceder en las encuestas, tanto las del CEO como las del CIS o las encargadas por diversos medios de comunicación, entre dudas de qué papel debe ocupar Puigdemont a su regreso.
Mientras, la popularidad de Orriols crece al mismo ritmo que sube en las encuestas y su partido construye nuevas estructuras locales a costa de robarle regidores a Junts, en la mayoría de los casos, pero también de ERC en alguna ocasión. Las elecciones municipales de 2027 serán el primer examen a ese crecimiento. Pero esta semana Orriols ha dejado claro que ha dibujado un camino propio. Y de momento le funciona.
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