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El informe que desafía el mito de las rotondas seguras: el diseño falla y los datos lo demuestran

El informe que desafía el mito de las rotondas seguras: el diseño falla y los datos lo demuestran
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¿Son realmente más seguras las rotondas? Un informe de AEA lo pone en duda. Las rotondas nacieron con una misión clara: calmar el tráfico, eliminar los peligrosos giros a la izquierda en cruces convencionales y reducir la gravedad de los impactos en las intersecciones. Una solución que, en el día a día de las calles, se ha convertido en una auténtica selva de asfalto. Durante décadas, nos han vendido una idea que parecía inamovible: las rotondas son el sistema definitivo para garantizar la seguridad vial en las intersecciones. Se nos presentaron como una solución de ingeniería infalible, capaz de calmar el tráfico y reducir drásticamente la gravedad de los impactos. Sin embargo, la cruda realidad del asfalto diario ha terminado por derribar este dogma. Un demoledor informe de la asociación Automovilistas Europeos Asociados (AEA) ha venido a desafiar oficialmente este mito. Con los datos en la mano, el estudio demuestra que, lejos de ser oasis de seguridad, las glorietas españolas se están convirtiendo en puntos negros de siniestralidad creciente. Y lo más preocupante de las conclusiones es que la culpa no es siempre del factor humano: el diseño de las propias infraestructuras está fallando estrepitosamente ante el volumen de tráfico actual. 32,3 %Incremento del número de heridos en rotondas urbanas entre 2020 y 2024Los accidentes en las rotondas de las ciudades españolas se han disparado un 31,6 %, provocando a su vez un incremento masivo del 32,3 % en el número de heridos. En vías interurbanas, en cambio, se ha producido un descenso. Radiografía del caos: los accidentes se disparan en ciudad Los números fríos que arroja el quinquenio analizado por AEA son preocupantes: las rotondas españolas registraron un total de 43.463 accidentes con víctimas, que se saldaron con la trágica cifra de 309 fallecidos y más de 54.000 heridos. Sin embargo, el verdadero titular se esconde cuando separamos lo que ocurre en carretera de lo que sucede dentro de nuestros municipios: • En carretera (vías interurbanas): La situación se mantiene prácticamente plana, con un ligerísimo repunte del 0,3% en el número de accidentes. Curiosamente, su representación general bajó (de 34 % en 2020 a 28 % en 2024), aunque la gravedad aumentó con un incremento del 12,5 % en fallecidos. • En ciudad (vías urbanas): Aquí es donde salta la alarma. Los accidentes en las rotondas de las ciudades españolas se han disparado un 31,6 %, provocando a su vez un incremento masivo del 32,3 % en el número de heridos.¿A qué se debe este contraste? En el entorno urbano confluyen las prisas, el tráfico denso, las glorietas con multitud de carriles entrelazados y una preocupante falta de paciencia que acaba en el clásico golpe de «chapa y pintura» por alcances o giros indebidos. Las rotondas urbanas son el verdadero punto conflictivo. La petición de AEA: auditorías técnicas externas Ante este panorama, la asociación AEA no se limita a señalar exclusivamente a los conductores. El informe apunta directamente a la infraestructura y propone una medida contundente: realizar auditorías técnicas externas para comprobar la peligrosidad real y el diseño de muchas rotondas. Lo cierto es que, a veces, la ingeniería no acompaña. No son pocas las rotondas hiperdimensionadas (con tres o cuatro carriles interiores que luego desembocan en calles de un solo carril), glorietas partidas que confunden al usuario o salidas mal señalizadas que obligan a cruzarse de golpe. Varios estudios de seguridad vial estiman que «un porcentaje significativo de conductores comete errores no por negligencia, sino por una señalización deficiente o un trazado contraintuitivo». Y es que, cuando el diseño es confuso, es cuestión de tiempo que el error humano se produzca. La asignatura pendiente: ¿cómo se circula realmente en una rotonda? Aunque el diseño sea mejorable, la ignorancia o el desprecio de la norma sigue siendo el enemigo número 1. La Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda constantemente la regla básica mediante infografías explicativas, diferenciando de forma muy visual lo que es un comportamiento correcto de una imprudencia: • El comportamiento adecuado: El conductor ideal accede a la rotonda desde el carril derecho y realiza todo el giro por el carril exterior si va a tomar una de las primeras salidas. Si va a realizar un cambio de sentido o salir por las últimas, utiliza correctamente los carriles interiores para circular de forma fluida y, con la debida antelación, se desplaza al carril derecho señalizando su maniobra para tomar su salida. Eso es lo correcto. • El peligro público (El 'hachazo'): Este es el rey del susto diario. Conductores que circulan por el carril interior y deciden abandonar la rotonda cruzando directamente y cortando la trayectoria de los coches que van por fuera. Está terminantemente prohibido salir directamente desde un carril interior si hay vehículos en el exterior, ya que se vulnera la prioridad de los que circulan reglamentariamente por la derecha. Menos aún sin señalizar. • La 'línea recta': Entrar a la glorieta cruzando los carriles de forma diagonal, como si fuera una chicane de un circuito de carreras. Este comportamiento pone en riesgo a todos los usuarios al no respetar la delimitación de carriles.Una rotonda hiperdimensionada genera más riesgo de accidentes. El precio de hacerlo mal: multas y puntos de la DGT Cometer estos errores pone en juego tu seguridad y la de los demás, pero además puede salirle muy caro a tu bolsillo y a tu saldo del carnet. La normativa de la DGT no sanciona la circulación en rotondas como una infracción única, sino que aplica el Reglamento General de Circulación en función de la maniobra específica: Tabla de sanciones en rotondas InfracciónSanción económicaPérdida de puntosCalificaciónSalir directo desde el carril interior500 euros6Muy grave (Conducción temeraria)No ceder el paso al entrar a la rotonda200 euros4GraveNo usar el intermitente (al salir o cambiar de carril)200 euros0GraveUsar el intermitente de forma incorrecta80 euros0Leve / Grave (según circunstancias)El detalle de las peores infracciones: • Conducción temeraria (500 euros y 6 puntos): Si un conductor corta la trayectoria de un coche que circula correctamente por el exterior para tomar una salida de forma forzada, la Guardia Civil de Tráfico puede calificar la maniobra como conducción temeraria. La ley entiende que se genera un peligro explícito y deliberado para la integridad de los demás. • Saltarse el Ceda el Paso (200 euros y 4 puntos): Forzar la entrada a la glorieta obligando al vehículo que ya rueda por dentro a frenar o dar un volantazo es una de las principales causas de impacto frontolateral en nuestras ciudades. • Olvidarse de los intermitentes (200 euros): Se estima que más del 50 % de los conductores no utiliza los intermitentes en las rotondas. La normativa exige señalizar tanto los cambios de carril internos como la maniobra de salida. No hacerlo resta fluidez, impide que los coches que esperan para entrar sepan si el carril se queda libre y provoca retenciones innecesarias. Las tres reglas de oro en las rotondas Para evitar sustos y sanciones, la normativa se puede resumir en tres premisas incuestionables: • La prioridad es siempre de quien ya está dentro: El coche que circula por la rotonda tiene la preferencia absoluta, sin excepciones. • Se sale SIEMPRE por el carril exterior: Si estás en el interior y no has podido situarte a la derecha a tiempo para tomar tu salida, no te cruces. Da otra vuelta completa a la rotonda de forma segura hasta que puedas cambiarte de carril. • El intermitente izquierdo no se deja puesto: No uses el intermitente izquierdo para indicar simplemente que sigues girando dentro de la rotonda. El intermitente derecho se activa únicamente cuando vas a tomar la siguiente salida o te vas a mover activamente al carril de tu derecha. Cargando contenidos desde Instagram... Esta última medida, sin embargo, es delicada, pues muchos conductores dan por hecho erróneamente que un coche que no señaliza va a continuar recto saliendo de la rotonda. Esto suele dar lugar a conflictos y accidentes, bien porque un conductor que circula por el carril interior pretende cruzarse para salir, bien por un golpe desde atrás al reducirse la velocidad para el giro. Una cosa parece clara: el informe de AEA deja claro que las rotondas están perdiendo su eficacia protectora, especialmente en el entorno urbano. Seguramente, la solución pasa por un doble esfuerzo urgente: administraciones públicas que auditen y corrijan los diseños deficientes de nuestras ciudades y conductores que dejen atrás los malos vicios al volante para aplicar, de una vez por todas, las normas básicas de convivencia en las glorietas.
El informe que desafía el mito de las rotondas seguras: el diseño falla y los datos lo demuestran

Las rotondas nacieron con una misión clara: calmar el tráfico, eliminar los peligrosos giros a la izquierda en cruces convencionales y reducir la gravedad de los impactos en las intersecciones. Una solución que, en el día a día de las calles, se ha convertido en una auténtica selva de asfalto.

¿Son realmente más seguras las rotondas? Un informe de AEA lo pone en duda.David Plaza[email protected]

Publicado: 16/06/2026 11:00

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Durante décadas, nos han vendido una idea que parecía inamovible: las rotondas son el sistema definitivo para garantizar la seguridad vial en las intersecciones. Se nos presentaron como una solución de ingeniería infalible, capaz de calmar el tráfico y reducir drásticamente la gravedad de los impactos. Sin embargo, la cruda realidad del asfalto diario ha terminado por derribar este dogma.

Un demoledor informe de la asociación Automovilistas Europeos Asociados (AEA) ha venido a desafiar oficialmente este mito. Con los datos en la mano, el estudio demuestra que, lejos de ser oasis de seguridad, las glorietas españolas se están convirtiendo en puntos negros de siniestralidad creciente. Y lo más preocupante de las conclusiones es que la culpa no es siempre del factor humano: el diseño de las propias infraestructuras está fallando estrepitosamente ante el volumen de tráfico actual.

Radiografía del caos: los accidentes se disparan en ciudad

Los números fríos que arroja el quinquenio analizado por AEA son preocupantes: las rotondas españolas registraron un total de 43.463 accidentes con víctimas, que se saldaron con la trágica cifra de 309 fallecidos y más de 54.000 heridos.

Sin embargo, el verdadero titular se esconde cuando separamos lo que ocurre en carretera de lo que sucede dentro de nuestros municipios:

  • En carretera (vías interurbanas): La situación se mantiene prácticamente plana, con un ligerísimo repunte del 0,3% en el número de accidentes. Curiosamente, su representación general bajó (de 34 % en 2020 a 28 % en 2024), aunque la gravedad aumentó con un incremento del 12,5 % en fallecidos.
  • En ciudad (vías urbanas): Aquí es donde salta la alarma. Los accidentes en las rotondas de las ciudades españolas se han disparado un 31,6 %, provocando a su vez un incremento masivo del 32,3 % en el número de heridos.

¿A qué se debe este contraste? En el entorno urbano confluyen las prisas, el tráfico denso, las glorietas con multitud de carriles entrelazados y una preocupante falta de paciencia que acaba en el clásico golpe de «chapa y pintura» por alcances o giros indebidos.

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Calcula tu precio onlineLas rotondas urbanas son el verdadero punto conflictivo.

La petición de AEA: auditorías técnicas externas

Ante este panorama, la asociación AEA no se limita a señalar exclusivamente a los conductores. El informe apunta directamente a la infraestructura y propone una medida contundente: realizar auditorías técnicas externas para comprobar la peligrosidad real y el diseño de muchas rotondas.

Lo cierto es que, a veces, la ingeniería no acompaña. No son pocas las rotondas hiperdimensionadas (con tres o cuatro carriles interiores que luego desembocan en calles de un solo carril), glorietas partidas que confunden al usuario o salidas mal señalizadas que obligan a cruzarse de golpe.

Varios estudios de seguridad vial estiman que «un porcentaje significativo de conductores comete errores no por negligencia, sino por una señalización deficiente o un trazado contraintuitivo». Y es que, cuando el diseño es confuso, es cuestión de tiempo que el error humano se produzca.

La asignatura pendiente: ¿cómo se circula realmente en una rotonda?

Aunque el diseño sea mejorable, la ignorancia o el desprecio de la norma sigue siendo el enemigo número 1. La Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda constantemente la regla básica mediante infografías explicativas, diferenciando de forma muy visual lo que es un comportamiento correcto de una imprudencia:

  1. El comportamiento adecuado: El conductor ideal accede a la rotonda desde el carril derecho y realiza todo el giro por el carril exterior si va a tomar una de las primeras salidas. Si va a realizar un cambio de sentido o salir por las últimas, utiliza correctamente los carriles interiores para circular de forma fluida y, con la debida antelación, se desplaza al carril derecho señalizando su maniobra para tomar su salida. Eso es lo correcto.
  2. El peligro público (El 'hachazo'): Este es el rey del susto diario. Conductores que circulan por el carril interior y deciden abandonar la rotonda cruzando directamente y cortando la trayectoria de los coches que van por fuera. Está terminantemente prohibido salir directamente desde un carril interior si hay vehículos en el exterior, ya que se vulnera la prioridad de los que circulan reglamentariamente por la derecha. Menos aún sin señalizar.
  3. La 'línea recta': Entrar a la glorieta cruzando los carriles de forma diagonal, como si fuera una chicane de un circuito de carreras. Este comportamiento pone en riesgo a todos los usuarios al no respetar la delimitación de carriles.
Una rotonda hiperdimensionada genera más riesgo de accidentes.

El precio de hacerlo mal: multas y puntos de la DGT

Cometer estos errores pone en juego tu seguridad y la de los demás, pero además puede salirle muy caro a tu bolsillo y a tu saldo del carnet. La normativa de la DGT no sanciona la circulación en rotondas como una infracción única, sino que aplica el Reglamento General de Circulación en función de la maniobra específica:

Tabla de sanciones en rotondas

InfracciónSanción económicaPérdida de puntosCalificaciónSalir directo desde el carril interior500 euros6Muy grave (Conducción temeraria)No ceder el paso al entrar a la rotonda200 euros4GraveNo usar el intermitente (al salir o cambiar de carril)200 euros0GraveUsar el intermitente de forma incorrecta80 euros0Leve / Grave (según circunstancias)

El detalle de las peores infracciones:

  • Conducción temeraria (500 euros y 6 puntos): Si un conductor corta la trayectoria de un coche que circula correctamente por el exterior para tomar una salida de forma forzada, la Guardia Civil de Tráfico puede calificar la maniobra como conducción temeraria. La ley entiende que se genera un peligro explícito y deliberado para la integridad de los demás.
  • Saltarse el Ceda el Paso (200 euros y 4 puntos): Forzar la entrada a la glorieta obligando al vehículo que ya rueda por dentro a frenar o dar un volantazo es una de las principales causas de impacto frontolateral en nuestras ciudades.
  • Olvidarse de los intermitentes (200 euros): Se estima que más del 50 % de los conductores no utiliza los intermitentes en las rotondas. La normativa exige señalizar tanto los cambios de carril internos como la maniobra de salida. No hacerlo resta fluidez, impide que los coches que esperan para entrar sepan si el carril se queda libre y provoca retenciones innecesarias.

Las tres reglas de oro en las rotondas

Para evitar sustos y sanciones, la normativa se puede resumir en tres premisas incuestionables:

  1. La prioridad es siempre de quien ya está dentro: El coche que circula por la rotonda tiene la preferencia absoluta, sin excepciones.
  2. Se sale SIEMPRE por el carril exterior: Si estás en el interior y no has podido situarte a la derecha a tiempo para tomar tu salida, no te cruces. Da otra vuelta completa a la rotonda de forma segura hasta que puedas cambiarte de carril.
  3. El intermitente izquierdo no se deja puesto: No uses el intermitente izquierdo para indicar simplemente que sigues girando dentro de la rotonda. El intermitente derecho se activa únicamente cuando vas a tomar la siguiente salida o te vas a mover activamente al carril de tu derecha.

Esta última medida, sin embargo, es delicada, pues muchos conductores dan por hecho erróneamente que un coche que no señaliza va a continuar recto saliendo de la rotonda. Esto suele dar lugar a conflictos y accidentes, bien porque un conductor que circula por el carril interior pretende cruzarse para salir, bien por un golpe desde atrás al reducirse la velocidad para el giro.

Una cosa parece clara: el informe de AEA deja claro que las rotondas están perdiendo su eficacia protectora, especialmente en el entorno urbano. Seguramente, la solución pasa por un doble esfuerzo urgente: administraciones públicas que auditen y corrijan los diseños deficientes de nuestras ciudades y conductores que dejen atrás los malos vicios al volante para aplicar, de una vez por todas, las normas básicas de convivencia en las glorietas.

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