Cuando pensamos en una galaxia en espiral, normalmente la imaginamos en movimiento giratorio. Es lógico que lo hagamos. Al fin y al cabo, es lo que hace la mayoría. Solo algunas pueden haber detenido su giro a causa de colisiones o interacciones con otras galaxias. Es un proceso que lleva muchísimos miles de años. Por eso, cuando un equipo de científicos de la Universidad de California Davis se topó con una galaxia jovencísima totalmente quieta no se creían lo que estaban viendo.
“Solo” 2.000 millones de años. La galaxia en cuestión, XMM-VID1-2075, se formó 2.000 millones de años después del Big Bang. Es una galaxia muy primitiva, pero la luz que nos llega es de una galaxia joven, que no ha tenido tiempo de detener su giro según lo previsto. El Telescopio Espacial James Webb la ha observado junto a otras dos galaxias de características similares, pero esas sí se mueven. Por lo tanto, esta debe tener algo especial que intriga mucho a los científicos.
En Xataka
El James Webb ha encontrado una galaxia de cuando el universo tenía 330 millones de años. Esconde todo un enigma
Distintos movimientos. Tanto esta galaxia como las otras dos se habían detectado y descrito por primera vez gracias al observatorio W.M. Keck, ubicado en Hawái. Con el James Webb se pretendía estudiarlas más en detalle y centrar la atención en su movimiento. Se ha visto que una de ellas se mueve con normalidad y otra de una forma un tanto desordenada, pero ambas giran. Solo XMM-VID1-2075 ha detenido su giro. Sí que tiene cierto movimiento interno muy caótico, pero nada de círculos.
Datos importantes. Gracias a estas observaciones se ha visto que esta galaxia es muy masiva, una de las galaxias primitivas más masivas que se han detectado hasta el momento. También se ha observado que ya no se forman estrellas nuevas en su interior. Todos esos datos llevan a pensar qué pudo ocurrir para que detuviese su giro tan pronto.
Una fusión inesperada. Los autores de esta investigación creen que, en vez de muchas colisiones durante mucho tiempo, esta galaxia experimentó la fusión temprana de una única galaxia que giraba en sentido totalmente contrario. Esto compensó su movimiento e hizo que se detuviera. Es una hipótesis que se apoya también en el hecho de que hay una gran concentración de luz en un lateral de la galaxia. Posiblemente donde se produjo la fusión.
Muy pocas. Según las simulaciones realizadas a raíz de este estudio, debe haber muy pocas galaxias como esta en el universo. No obstante, será interesante dar con ellas, con el fin de comprender cómo fueron los albores del universo y los distintos comportamientos galácticos que se han dado desde entonces. A veces, las excepciones pueden ayudarnos a entender mucho mejor la regla.
Imagen de Andrómeda (no es la galaxia del artículo) | Adam Evans
En Xataka | Estas imágenes reales eran impensables antes del telescopio Webb: son planetas orbitando otras estrellas a 130 años luz
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La noticia
El James Webb acaba de avistar lo imposible: una galaxia primitiva que ha dejado de girar mucho antes de lo previsto
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Azucena Martín
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El James Webb acaba de avistar lo imposible: una galaxia primitiva que ha dejado de girar mucho antes de lo previsto
Es un suceso inesperado, pero se puede aprender mucho sobre él
Cuando pensamos en una galaxia en espiral, normalmente la imaginamos en movimiento giratorio. Es lógico que lo hagamos. Al fin y al cabo, es lo que hace la mayoría. Solo algunas pueden haber detenido su giro a causa de colisiones o interacciones con otras galaxias. Es un proceso que lleva muchísimos miles de años. Por eso, cuando un equipo de científicos de la Universidad de California Davis se topó con una galaxia jovencísima totalmente quieta no se creían lo que estaban viendo.
“Solo” 2.000 millones de años. La galaxia en cuestión, XMM-VID1-2075, se formó 2.000 millones de años después del Big Bang. Es una galaxia muy primitiva, pero la luz que nos llega es de una galaxia joven, que no ha tenido tiempo de detener su giro según lo previsto. El Telescopio Espacial James Webb la ha observado junto a otras dos galaxias de características similares, pero esas sí se mueven. Por lo tanto, esta debe tener algo especial que intriga mucho a los científicos.
Distintos movimientos. Tanto esta galaxia como las otras dos se habían detectado y descrito por primera vez gracias al observatorio W.M. Keck, ubicado en Hawái. Con el James Webb se pretendía estudiarlas más en detalle y centrar la atención en su movimiento. Se ha visto que una de ellas se mueve con normalidad y otra de una forma un tanto desordenada, pero ambas giran. Solo XMM-VID1-2075 ha detenido su giro. Sí que tiene cierto movimiento interno muy caótico, pero nada de círculos.
Datos importantes. Gracias a estas observaciones se ha visto que esta galaxia es muy masiva, una de las galaxias primitivas más masivas que se han detectado hasta el momento. También se ha observado que ya no se forman estrellas nuevas en su interior. Todos esos datos llevan a pensar qué pudo ocurrir para que detuviese su giro tan pronto.
Una fusión inesperada. Los autores de esta investigación creen que, en vez de muchas colisiones durante mucho tiempo, esta galaxia experimentó la fusión temprana de una única galaxia que giraba en sentido totalmente contrario. Esto compensó su movimiento e hizo que se detuviera. Es una hipótesis que se apoya también en el hecho de que hay una gran concentración de luz en un lateral de la galaxia. Posiblemente donde se produjo la fusión.
Muy pocas. Según las simulaciones realizadas a raíz de este estudio, debe haber muy pocas galaxias como esta en el universo. No obstante, será interesante dar con ellas, con el fin de comprender cómo fueron los albores del universo y los distintos comportamientos galácticos que se han dado desde entonces. A veces, las excepciones pueden ayudarnos a entender mucho mejor la regla.
Imagen de Andrómeda (no es la galaxia del artículo) | Adam Evans