Luis Argüello, arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal.. Fotografía: EL ESPAÑOL de Castilla y León.
Política El jefe de los obispos dice que "el Estado se convierte en banda de ladrones si olvida la ética" y el Gobierno se da por aludidoBolaños replica: "¿Qué le parecería si el Gobierno calificase a la Iglesia como banda de agresores sexuales?
El arzobispo de Valladolid sobre las celebraciones del colectivo LGTBI: "El pecado de Satán es el Orgullo".
Más información:Argüello dice ahora que no llamó “banda de ladrones” al Gobierno: “Me refería al Estado, incluyendo a los ciudadanos”
M.A. Ruiz Coll Publicada 10 julio 2026 11:40h Actualizada 10 julio 2026 11:59h Las clavesLas claves Generado con IA
El presidente de la Conferencia Episcopal y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, ha encendido la polémica al advertir de que "cuando un Estado olvida la ética, se convierte en una banda de ladrones".
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha exigido este viernes al obispo que se disculpe por sus palabras, que considera ofensivas para el Ejecutivo.
"Ni el señor Argüello ni nadie nos tiene que dar compromisos de ética. Sería buena la doctrina evangélica mirarse primero para él mismo", ha dicho Robles en declaraciones a la cadena Ser.
Por su parte, el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, ha calificado de "injusta" la reflexión de Argüello y ha replicado más agriamente.
"¿Qué le parecería si un miembro del Gobierno calificase a la Iglesia entera como banda de agresores sexuales?", se ha preguntado el también ministro de Justicia.
Luis Argüello, rotundo contra la corrupción: propone un "aldabonazo" ético para no "acostumbrar" a los ciudadanosLuis Argüello clausuró el jueves la Escuela de Verano organizada por la Conferencia Episcopal Española (CEE), la Universidad Pontificia de Salamanca y la Fundación Pablo VI, bajo el título El colapso de la democracia. La oportunidad para una geopolítica al servicio del ser humano.
Allí pronunció las palabras que han irritado al Gobierno. "Habría que hacer un llamamiento para la regeneración de los propios sistemas democráticos, a partir de las personas que participamos en ellos", afirmó.
"Porque, si no, tendremos que decir como los clásicos, como Agustín", añadió: "Cuando un Estado olvida la ética, se convierte en una banda de ladrones, y a las pruebas me remito", enfatizó, "a las pruebas me remito, mirándoos a vosotros y a mí".
El presidente de la Conferencia Episcopal aludía a la cita de La Ciudad de Dios, de San Agustín: "Quitada la Justicia, ¿qué son los reinos sino grandes bandas de ladrones?"
A continuación, aclaró que no se refiere exclusivamente a los "líderes políticos" sino también a los ciudadanos particulares que, a menudo, no dudan en hacer "trampas" en la "declaración de la Renta" o al pedir una "factura en negro".
En su intervención, también consideró que el Estado no debe "convertirse en una Cáritas laica que da limosnas".
Sánchez en campaña contra los obispos por opinar que España necesita cuestión de confianza, moción de censura o urnasPorque, lamentó Argüello, "las democracias liberales se han convertido en democracias asistencialistas", en las que se da "una paguita" porque les "interesan ciudadanos pasivos comprados por las subvenciones".
Hubo más. También cuestionó las leyes de autodeterminación de género y, en relación a las celebraciones del colectivo LGTBI de esta semana, constató que el Orgullo es "el pecado de Satán".
"Basta leer las exposiciones de motivos de las leyes aprobadas en España en los últimos 10 años referidas a las cuestiones de sexo y género", indicó al respecto, "para ver cómo hay un proyecto de deconstrucción antropológica, de autonomía para decidir yo mi propio género, despreciando el cuerpo, como expresión máxima orgullosa".
"Qué bien lo del orgullo, porque ese es el pecado de Satán: el orgullo", comentó.
Respecto a los inmigrantes, consideró que "tienen deberes a la hora de su integración porque, si no, aprenden rápido el camino de los derechos", sin vincularlos con ninguna responsabilidad.
Parte de los males de la sociedad actual, razonó el arzobispo de Valladolid, se debe al "el capitalismo mundial" y las "grandes fundaciones que surgen desde laboratorios fundamentalmente estadounidenses", que han tenido "en la izquierda europea a sus cómplices, sus sicarios, en el cumplimiento de este proyecto de disminuir los comensales a la mesa".
Tras enumerar estos desafíos, Argüello alegó que los males de la democracia española tienen solución: "Que se respeten las reglas del juego, que se asegure la división de poderes, que se cumpla la Constitución y las leyes, y que se presenten los Presupuestos cada año".
Ante la polémica, el arzobispo de Valladolid ha difundido este viernes un comunicado en el que aclara que no se refería específicamente al actual Ejecutivo al hablar de una "banda de ladrones".
Y atribuye a la espontaneidad con la que se expresó en el acto, las interpretaciones erróneas que hayan podido producirse.
“Cada uno sabrá por qué se siente aludido. Yo no he hablado del Gobierno", comenta Argüello en la nota.
“La dignidad humana, también lo dijo León XIV, es fuente de derechos y también de deberes. Esta es mi tesis. A la hora de poner los ejemplos en un aula, uno puede ser más afortunado o menos en las expresiones", admite en su nota el presidente de la Conferencia Episcopal.
Pero, según aclara, el propósito de su intervención era "hacer un llamamiento a la responsabilidad de todos. Dije que los ciudadanos no teníamos derecho a criticar a nuestros responsables políticos, si nosotros no tenemos el mismo código moral con el que criticamos”, ha añadido.