El juez de vigilancia penitenciaria ha concedido un permiso ordinario para salir de prisión a Alfonso Basterra (Bilbao, 1964), condenado por el crimen, junto a su fallecida esposa, Rosario Porto, de su hija adoptiva Asunta. Es la primera ocasión en la que tendrá autorización para abandonar la cárcel desde su detención e ingreso en septiembre de 2013.
Basterra lleva dos años solicitando permisos penitenciarios, pero hasta ahora todos le habían sido denegados. Este mes de marzo, tras doce años y medio privado de libertad, finalmente le han autorizado el primero. Será por cuatro días, en los que deberá comparecer a diario ante las autoridades, pero podrá disfrutar de libertad.
Fuentes consultadas por EL MUNDO han confirmado que ya tiene el permiso del juez, pero este lunes 30 de marzo todavía no lo había disfrutado ni está previsto que salga a la calle tampoco este martes. A partir de ahí, la fecha exacta en la que podrá abandonar la cárcel deberá fijarla el juez.
Alfonso Basterra fue condenado, junto a su mujer Rosario Porto -se suicidó en la cárcel de Brieva (Ávila) el 18 de noviembre de 2020-, a una pena de 18 años de prisión por el asesinato de la menor de 12 años, cometido dos años antes. La mayor parte de la condena la ha cumplido en la cárcel coruñesa de Teixeiro, pero actualmente está interno en el centro penitenciario de Topas (Salamanca).
Basterra ya cumplió en 2018 la cuarta parte de la condena de 18 años por asesinato, de modo que podía solicitar el segundo grado. En los primeros años no reclamó este derecho, pero sí lo hizo en 2024 por primera vez, cuando ya llevaba más de diez años entre rejas. Ahora ya puede solicitar el tercer grado. Su condena íntegra la cumplirá en septiembre de 2031.
Este periódico no ha podido confirmar qué hará Basterra cuando salga de prisión ni dónde se alojará. Apenas cuenta con arraigo en la cárcel. En Santiago de Compostela no ha conservado vínculos, aunque sí los tiene familiares, pues tiene dos hermanos, Rosa y José María Basterra, en Asturias.
Alfonso Basterra y su mujer, Rosario Porto, en 2015, durante el juicio en Audiencia Provincial de A Coruña por el crimen de su hija Asunta.Lavandeira jrEl padre de Asunta siempre ha defendido su inocencia, nunca se ha arrepentido y desde el principio ha negado cualquier participación en el crimen de su hija. Sin embargo, está condenado en firme por la Audiencia Provincial de A Coruña, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) y el Tribunal Supremo. La primera condena es de 2015.
Ni durante la fase de investigación ni en el juicio ni en los más de diez años que lleva condenado ha pedido perdón ni se ha arrepentido. Tampoco ha confesado, pues sigue manteniendo su inocencia.
El cadáver de Asunta Yong Fang Basterra Porto (30 de septiembre de 2000, Yongzhou (China) - 21 de septiembre de 2013, Teo) fue hallado el 22 de septiembre de 2013 en una cuneta del municipio coruñés de Teo, próximo a Santiago de Compostela.
Las tres sentencias consideran probado que, cuando la niña tenía 12 años, sus padres se pusieron de acuerdo para suministrarle repetidamente durante al menos tres meses un medicamento que contenía el principio activo del lorazepam, probablemente Orfidal.
El día 21 de septiembre de 2013, le dieron de nuevo el fármaco en una "dosis tóxica" y la asfixiaron en la vivienda familiar que poseían en la localidad de Montouto (Teo) sin que la niña tuviese posibilidad de defenderse.
La sentencia del Supremo, la última de las dictadas, concluye que tan sólo se puede situar a Rosario Porto en la casa de Montouto, a escasos kilómetros de la cuneta en la que se localizó el cadáver, de modo que tan sólo ella la habría asfixiado, pero condena a los dos padres con la misma pena y por el mismo delito de asesinato al entender que todo fue una trama urdida por los dos.