Laico, anticomunista y demócrata por convicción, Mohammad Mosaddeq gobernó Irán durante su único periodo democrático, de 1951 a 1953. Fue derrocado por un golpe de Estado orquestado por la CIA y alentado por Churchill cuando Mosaddeq, harto de la explotación de la empresa Anglo-Iranian de su país, decidió nacionalizar el petróleo.