Un hombre sostiene en Teherán una bandera con las imágenes de los líderes supremos Ruhollah Jomeini, Alí Jamenei y Mojtaba Jamenei. Majid Asgaripour Reuters / WANA
Oriente Próximo El líder supremo proclama "un nuevo capítulo" para el Golfo Pérsico: "Los buques de EEUU acabarán en el fondo del mar"El régimen de los ayatolás se muestra dispuesto a continuar la diplomacia con Estados Unidos si éste detiene “sus acciones excesivas y provocadoras”.
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David BarreiraLuis Villajos Publicada 30 abril 2026 16:20h Actualizada 30 abril 2026 16:21h Las clavesLas claves Generado con IA
Mojtaba Jamenei, líder supremo de Irán, ha difundido un mensaje en el que asegura que la República Islámica garantizará la seguridad en el Golfo Pérsico y eliminará "los abusos del enemigo" en el estrecho de Ormuz, donde se está escribiendo "un nuevo capítulo". También ha añadido que las potencias extranjeras que "cometan el mal" acabarán "en el fondo del mar".
“Hoy, dos meses después de la mayor concentración militar y agresión de los matones del mundo en la región y de la vergonzosa derrota de Estados Unidos, se está escribiendo un nuevo capítulo", señaló en un comunicado difundido por los medios estatales.
El ayatolá sigue sin aparecer en público desde el inicio de la guerra, cuando resultó herido en el mismo bombardeo en Teherán que acabó con la vida de su padre, Alí Jamenei.
Los medios estatales iraníes difunden nuevas imágenes de Mojtaba Jamenei en pleno debate sobre su estado de salud"Por el poder y la fuerza de Dios, el brillante futuro de la región del Golfo Pérsico será un futuro sin Estados Unidos y al servicio del progreso, el bienestar y la prosperidad de sus naciones”, aseguró.
En su mensaje publicado con motivo del Día del Golfo Pérsico en Irán, Jameneí defiende que las bases estadounidenses en la región no tienen el poder de garantizar su seguridad ni el de sus países árabes aliados.
“Los extranjeros que llegan desde miles de kilómetros de distancia y cometen actos malvados y maliciosos no tienen cabida en ese lugar, salvo en el fondo de sus aguas”, dijo.
Para el líder religioso y político las nuevas normas que prepara Teherán para gestionar el estrecho y cobrar a los buques por su tránsito traerán “comodidad y progreso” para las naciones de la región.
Siguiendo la estela triunfalista expresada por el líder supremo, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, ha afirmado que el "control de Irán sobre el estrecho de Ormuz representa una oportunidad estratégica no solo para fortalecer su propia posición, sino también para beneficiar a los países vecinos".
Según sus declaraciones, este dominio permitiría avanzar hacia un escenario regional más autónomo, en el que se reduzca o elimine la presencia e influencia de Estados Unidos, abriendo así la puerta a un futuro basado en la cooperación local y la estabilidad sin injerencias externas.
Irán, abierto a la diplomacia
Por su parte, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, afirmó este jueves que la República Islámica está dispuesta a continuar la diplomacia con Estados Unidos si éste detiene “sus acciones excesivas y provocadoras”.
El mandatario mostró su “disposición a continuar el proceso diplomático para lograr una solución justa que garantice el respeto a los derechos de Irán y el establecimiento de la paz y la tranquilidad en la región”, según un comunicado de la Presidencia iraní.
Pero consideró que la consecución de este objetivo depende "del cese de las acciones excesivas y provocadoras de Estados Unidos”.
Pezeshkian calificó las declaraciones de altos cargos estadounidenses como provocadoras e inaceptables y subrayó que complican la situación en la región, en una aparente referencia a las constantes amenazas vertidas por Trump.
Las conversaciones entre EEUU e Irán se encuentran estancadas ante la negativa de Teherán de sentarse a negociar mientras Trump mantenga el bloqueo naval a sus puertos y buques, después de un primer encuentro que mantuvieron en Islamabad el 11 y 12 de abril, en la reunión de mayor nivel desde el triunfo de la revolución Islámica en 1979.
Trump, por su parte, estudia opciones para reanudar los ataques contra Irán en un intento por presionar a Teherán para que acepte un acuerdo que aborde la cuestión nuclear.
Al mismo tiempo, Irán mantiene el control del tráfico en el estrecho de Ormuz, la estratégica ruta por la que transitaba el 20 % del petróleo mundial, lo que ha disparado el precio del crudo.
La República Islámica además cobra a los buques que quieren transitar por el estrecho y según el Banco Central del país ya ha recibido pagos por atravesarlo.