Alfonso Fernández Mañueco y su esposa, Serafina 'Fina' Martín Lozano. Cedida
Reportajes El lado íntimo de Mañueco, "el hombre tranquilo": madridista, taurino, fan del tecno-pop e hijo de un exfraile que llegó a alcaldeEl candidato del PP a la Junta de Castilla y León es "una persona con los nervios templados" que "sabe adaptarse" a las circunstancias.
"Su mayor ilusión" fue seguir los pasos de su padre, Marcelo Fernández Nieto, y convertirse en alcalde de Salamanca.
Más información:Mañueco: "Goberné con Vox y en solitario; ha sido más eficaz y más estable sin ellos, a pesar de no tener Presupuestos".
David G. Maciejewski Publicada 12 marzo 2026 02:50hUn grupo de personas trajeadas forma un corrillo en torno a un hombre de voz suave y pausada que hace las veces de guía. El orientador señala con el dedo la fachada occidental de la Catedral de Salamanca y explica que las más de cincuenta figuritas que se distribuyen en hornacinas y arquivoltas corresponden a santos y personajes del Antiguo Testamento.
Allí, el Nacimiento; aquello, la Epifanía; lo otro, el Calvario.
Resulta que el cicerone improvisado no es otro que Alfonso Fernández Mañueco y que este tour particular es uno de sus hobbies preferidos: enseñar a familiares y amigos los secretos de Salamanca, la querida ciudad que lo vio crecer y en la cual se enamoró de su esposa, Serafina Martín, y de la política.
Alfonso Fernández Mañueco junto a su mujer e hijas. Cedida
Los dos grandes pilares de su vida.
No es extraño encontrarse al actual presidente de la Junta de Castilla y León y candidato del PP a las elecciones del próximo 15 de marzo recorriendo el casco histórico de la legendaria capital que vio morir a Unamuno.
Le gusta a Mañueco descubrir a los visitantes los misterios que esconden las paredes de silencio incrustado en piedra del Convento de San Esteban o recordar que la Universidad de Salamanca, donde cursó sus estudios en Derecho, es la más antigua de España.
"Salamanca es su ciudad. Presume y le encanta enseñarla. Es un guía turístico excepcional y, si te llevas bien con él, te lo ofrece, porque se conoce cada rincón", señala una fuente cercana a él en conversación con EL ESPAÑOL.
Carlos Martínez, el candidato del PSOE acusado de enchufar a familiares que imitó al Papa con una escobilla: "Es de pan y circo"Alfonso Fernández Mañueco nació en la ciudad dorada un 29 de abril de 1965. Cuando tenía cuatro años y aún empezaba a tomar conciencia de sí mismo, lo primero que aprendió fue que su padre, Marcelo Fernández Nieto, otrora un fraile dominico que dejó los hábitos por la política, se había convertido en el alcalde de la ciudad.
El poder y la influencia parecen ser indisociables de su figura.
Su progenitor nació en Mazariegos de Campos (Palencia) en 1916 e ingresó de joven en un convento llevando los hábitos de la orden de Santo Domingo de Guzmán. Tras colgarlos, militó en el requeté dentro del bando sublevado en el marco de la Guerra Civil y, al finalizar el conflicto, ingresó en la Falange.
Tal y como relató EL ESPAÑOL en 2021, además de alcalde, el padre del actual presidente de la Junta castellanoleonesa fue magistrado juez de Salamanca, abogado, procurador en las Cortes (1967-1977) y gobernador civil de Zamora. Se casó con Pilar Mañueco Bocos, ama de casa, y tuvieron siete hijos: el propio Alfonso, el menor de todos, Celia, Pilar, Francisco, José María, María Loreto y María Jesús.
Un joven Alfonso Fernández Mañueco junto a su padre, Marcelo Fernández Nieto, quien llegó a ser alcalde de Salamanca. Cedida
Mañueco junto a su madre, en una imagen de archivo. Cedida
Inspirado por esa imagen paterna, a la que se sumaba la imagen de éxito que destilaba su suegro José Martín Méndez, conocido como 'Pepe Villares', que fue 45 años alcalde de Villares de la Reina (1974-2019), el joven Mañueco comenzó a sentir una pasión incipiente por los despachos consistoriales.
Así, mientras hacía la mili en el acuartelamiento Julián Sánchez 'El Charro', concretamente en la Brigada de Caballería Jarama, se planteó qué pasaría si en el futuro llevara otro uniforme: el del traje y la corbata.
"Lo conozco desde hace más de treinta años –señala un amigo cercano al candidato– y ya en la universidad participaba en política".
Con sólo 18 años se afilió a las Nuevas Generaciones del PP y fundó la Asociación de Estudiantes de la Universidad de Salamanca, de la que fue presidente.
Mientras compaginaba sus estudios, el servicio militar y sus prácticas en el bufete de abogados familiar, hizo sus primeras colaboraciones con el grupo popular en el Ayuntamiento.
Azcón, el candidato "empático y disfrutón" que "va de duro" en Aragón: hijo de un futbolista, devoto "sin excesos" y taurinoEn 1995 decidió dar su primer paso para allanar su carrera política: se presentó a las elecciones municipales y resultó elegido concejal por el Partido Popular.
Un año después, en 1996, fue nombrado presidente de la Diputación. Entre 2001 y 2011 ascendió a consejero de Presidencia y Administración Territorial y de Interior y Justicia, además de a procurador. "No hay muchas personas con ese palmarés".
2011 marcó un punto de inflexión: Fernández Mañueco se presentó como candidato del PP para seguir los pasos de su padre y convertirse en alcalde de Salamanca. Obtuvo una mayoría absoluta con 18 concejales y en torno al 53% del voto.
En la ciudad levantó una marca propia: defendió el hospital, se empeñó en la recuperación del patrimonio y en transformar Salamanca en "una ciudad más humana".
Mañueco, junto a su padre, en los años noventa. Cedida
Él mismo acuñó la expresión "urbanismo de lo cotidiano" para explicar su intención de rebajar bordillos, plantar árboles, abrir parques y adaptar los barrios a quienes los habitan.
"Si algo le caracteriza es el orgullo máximo que sintió al estar al frente de su ciudad, siguiendo la estela de su padre. Recalar en la alcaldía de Salamanca supuso para Alfonso una inmensa ilusión", señala su allegado, quien insiste en que "al ser una persona muy accesible y gustarle mucho la política cercana –¡su teléfono lo tiene todo el mundo!– disfrutó enormemente de esa etapa".
En 2018 dejó la alcaldía para presentarse a las autonómicas de 2019. Ganó y fue investido presidente de la Junta de Castilla y León gracias a un pacto de Gobierno con Ciudadanos.
Con Francisco Igea como vicepresidente, comenzó un "matrimonio de conveniencia, sin sexo", en expresión del propio líder de la formación naranja, quien reconoció que la relación con Mañueco siempre fue "cordial, pero limitada a lo político y a la cena de Navidad", y que nunca hubo trato personal más allá de lo estrictamente institucional.
En La Zaida, el último refugio de 'Pili' Alegría, la sexadora de pollos y de familia "muy de derechas" que llegó a ministraUn equilibrio que saltó por los aires la mañana del 20 de diciembre de 2021. A las 9:01, Mañueco anunció en un tuit la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones anticipadas para el 13 de febrero de 2022, mientras Igea se enteraba en directo en el programa de Carlos Alsina.
Minutos después, sonó el teléfono.
"Hola, Paco, que sepas que estás cesado tú, todos los consejeros de Ciudadanos y que voy a convocar elecciones. Me habría gustado que fuera de otra manera, pero es lo mejor para la comunidad", le dijo el presidente.
Sea como fuere, Mañueco —acostumbrado a la política municipal y regional— se convirtió de golpe en protagonista del tablero nacional. En conversación con este periódico, definió a Mañueco como "un tipo afable y tranquilo pero poco osado".
Mañueco en la Semana Santa de Salamanca
Mañueco, el hombre tranquilo
Alfonso Fernández Mañueco es, además de un orientador excepcional, un paseador nato. Más allá de narrar la historia salmantina también suele bordear la ribera del Río Tormes o quedar en el casco histórico con su familia para salir a degustar los manjares de la ciudad.
"En Salamanca lo puedes encontrar tomando un chocolate con churros con su suegra, paseando con sus hijas o comiendo con su esposa".
Quienes tratan de cerca a Mañueco lo describen como un hombre atado en lo esencial a su partido y a su tierra.
Y subrayan que no sólo ha hecho carrera en la política, sino que ha organizado su vida alrededor de ella y que, más allá del sueldo público, no se le conocen negocios ni patrimonios llamativos.
El joven Mañueco, a caballo.
Sigue viviendo en el piso familiar del centro de Salamanca y nunca se ha planteado mudarse ni siquiera tras llegar a la Presidencia de la Junta. En su círculo lo resumen con una frase: no se imagina, ni quiere imaginarse, lejos de Salamanca.
Vaya, que un fin de semana de Mañueco fuera de la política es un oasis de pinchos, terrazas y fútbol con aromas locales.
Este último punto es importante, ya que él, en su juventud, fue portero y siempre se consideró de la Unión Deportiva de Salamanca. De hecho, su hermano, José María Fernández, fue presidente del equipo de fútbol.
"Pero cuando desapareció se hizo del Real Madrid", recuerda la fuente.
Don Benito, el 'Ohio extremeño' que vaticina el resultado de las elecciones y "odia" a Gallardo: "A Pedro Sánchez lo echamos"Además de su pasión por los estadios, Mañueco es un ferviente taurino y un amante del campo charro. "También le gusta la lectura y la música. Tiene todos los éxitos de los 80 grabados a fuego. La música española y el tecno-pop de aquellos años. Loquillo, Los Secretos, Hombres G...".
Para Mañueco, el tiempo de calidad con los suyos también es esencial. "Su familia es su gran apoyo", señala otra fuente muy cercana al candidato del PP. "Es una persona extremadamente cercana a su mujer y a sus hijas. En estos días de campaña ellas le asisten, aunque no protagonicen actos. Lo acompañan".
Y añade: "Siempre han formado parte de su proyecto político y son sus asesores más críticos, algo que le da fuerzas".
Quienes conocen a Fernández Mañueco, estén o no de acuerdo con sus ideas políticas, coinciden en una misma premisa: es "el hombre tranquilo", y la comparativa con el personaje fordiano por excelencia no es baladí: "Siempre pide calma. Él mismo traslada su tranquilidad. Evita los nervios. Es rara la vez que se le escucha subir la voz".
Alfonso Fernández Mañueco 'tirando la caña' en el Bar Poly de La Vellés (Salamanca).
Es la misma máxima que Mañueco ha tratado de llevar en la campaña electoral. Su lema, "menos ruido y más nueces", si bien ha sido objeto de críticas por su sencillez, representa el paradigma de su estilo: "Nervios templados, sin provocaciones y entendiendo la política en positivo".
Eso no lo exime de ser "una persona muy exigente", con los suyos y, sobre todo, "consigo mismo", hasta el punto de sufrir abiertamente.
"Lo pasó muy mal durante los incendios del verano, donde tuvo que decidir desalojar a mucha gente de sus casas. También en la pandemia. Le marcó, como a toda una generación de políticos que tuvo que enfrentarse a algo inimaginable".
Aunque el gran varapalo de su vida llegó en un lapso de tiempo muy corto, entre 2014 y 2016. En apenas tres años perdió a tres de sus hermanos, Francisco, María Loreto y María Jesús, y a su madre. Su padre ya había fallecido en 1999.
Rufián, el "matón verbal" que cambió el paro y un desahucio en Barcelona por el Congreso: tejió su fama en bares y TikTokOtra de sus grandes piedras en el zapato ha sido Vox. Su aliado tras la ruptura con Ciudadanos y hoy gran rival a su derecha.
Un contendiente para el que la encuesta de SocioMétrica de EL ESPAÑOL proyecta un 20,4% de votos (entre 16 y 19 escaños), más de la mitad del 32% (30-33) que le dan al Partido Popular. Lo que hace inevitable un entendimiento entre ambas formaciones, ya que se requieren 42 escaños para la mayoría absoluta.
"Mañueco es una persona que sabe adaptarse. Es una de sus mayores virtudes. Lo que ya ha descartado es un pacto con el PSOE. Lo ha dicho públicamente y el argumento es sencillo: no quiere sanchismo en Castilla y León. No quiere los modelos de Puente y de Redondo".
Su objetivo, insisten las fuentes, es "sacar un mejor resultado" del que ya tiene. Al menos, un escaño. "Le gustaría gobernar en solitario, pero si los ciudadanos dicen que debe haber diálogo, lo tendrá".
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