El gobierno de Cabo Verde dejará que sus empleados, los institutos y las autoridades no trabajen desde las 13:00 horas del lunes 15 de junio
Regala esta noticia Añádenos en Google Los jugadores de cabo Verde celerban con su afición el triunfo en un amistoso hace unas semanas. (EFE) 11/06/2026 Actualizado a las 12:21h.Hay partidos que paralizan, barrios, otros pueblos y algunos hasta ciudades. Sin embargo, el estreno de Cabo Verde en un Mundial, el próximo ... lunes ante España, ha conseguido detener a un país entero. El Gobierno del archipiélago africano ha decretado una tarde libre para empleados y agentes estatales, institutos públicos y autoridades locales con el objetivo de que puedan seguir el histórico debut de la selección nacional en una Copa del Mundo.
«He firmado para su publicación la resolución que concede un día libre a partir de la una de la tarde del 15 de junio»
Ulisses Correia e Silva
Primer ministro de Cabo Verde
Con poco más de 530.000 habitantes repartidos en un archipiélago de apenas 4.000 kilómetros cuadrados, Cabo Verde es el segundo país más pequeño presente en el Mundial 2026, solo por detrás de Curaçao. También es uno de los grandes debutantes de la competición.
La expectación ha alcanzado tal dimensión que el propio presidente de la República, José María Neves, se encuentra de visita en Estados Unidos para acompañar a la selección y reforzar los vínculos con la diáspora caboverdiana. El viaje concluirá precisamente en Atlanta, donde asistirá al encuentro inaugural del combinado dirigido por Bubista. Mientras tanto, el equipo ultima su preparación en Tampa, Florida, convertido en el principal foco de atención de todo un país.
No es la primera vez
No es la primera vez que el Gobierno altera la rutina nacional por culpa del fútbol. El pasado 13 de octubre ya concedió medio día libre para que la población pudiera seguir el encuentro ante Esuatini que certificó la histórica clasificación para el Mundial. Aquella tarde sirvió para celebrar la llegada a una cita inédita. La del próximo lunes será para comprobar hasta dónde puede llegar el sueño.
Mientras para España se presenta como un partido de trámite, para Cabo Verde es otra cosa. Es un acontecimiento de Estado. Una fecha destinada a ocupar un capítulo propio en la historia nacional. Y, durante unas horas, también una razón suficiente para cerrar oficinas, adelantar la salida del colegio y de los trabajos y reunir a un país entero frente a una pantalla de televisión.
Los empleados del sector privado, eso sí, tendrán que buscar sus propias fórmulas para escaparse a tiempo. Pero incluso ellos saben que el lunes no será una tarde cualquiera. Será la tarde en la que un pequeño archipiélago del Atlántico se detendrá para mirar de frente al gigante español y comprobar si los sueños también juegan los Mundiales.
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