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El médico investigado en Marbella confesó a la policía que inyectó propofol a su compañera en la yugular

El médico investigado en Marbella confesó a la policía que inyectó propofol a su compañera en la yugular
Artículo Completo 706 palabras
El facultativo reconoció a los agentes que se administraron mutuamente esta sustancia, que se utiliza en hospitales como anestésico
El médico investigado en Marbella confesó a la policía que inyectó propofol a su compañera en la yugular

El facultativo reconoció a los agentes que se administraron mutuamente esta sustancia, que se utiliza en hospitales como anestésico

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Juan Cano

Málaga

06/10/2026 Actualizado a las 07:19h.

El médico investigado por la muerte de una compañera, que trabajaba con él como enfermera en el Hospital Costa del Sol, confesó de forma espontánea ... a la policía haberle administrado un medicamento mediante una vía a través de la yugular en la habitación del hotel de Marbella que ambos compartían, donde se localizó el cadáver de la mujer.

El galeno, que ha quedado en libertad provisional tras pasar a disposición judicial, está investigado por la muerte de la enfermera, así como por un delito contra la salud pública y otro de hurto continuado, ya que, como él mismo reconoció a los agentes, habría sustraído los fármacos del centro hospitalario donde ambos trabajaban.

El hallazgo del cadáver se produjo la tarde del jueves 1 de octubre. Fue el propio médico, de 66 años, quien llamó a la sala del 091 de la Policía Nacional para informar de que la mujer con la que estaba había fallecido. Ambos se encontraban alojados desde el mediodía en un hotel de la ciudad marbellí. Llegaron sobre las 14.20 horas, calentaron unos túper de comida y, tras administrarse mutuamente el propofol, se quedaron dormidos, siempre según sus manifestaciones a los agentes que lo detuvieron.

Cuando llegaron las primeras patrullas, el médico los estaba esperando en un banco en la puerta del hotel. Él mismo los acompañó hasta la habitación, la 113, y les abrió la puerta. Dentro, sobre la cama, los agentes hallaron a la enfermera, que no mostraba signos de vitalidad. Aun así, pidieron una ambulancia para intentar reanimarla. Todos los esfuerzos fueron en vano.

Los sanitarios confirmaron la muerte y, ante las extrañas circunstancias del óbito, se activó la comisión judicial para proceder al levantamiento del cadáver. La principal hipótesis es que falleció por una supuesta intoxicación farmacológica, según las fuentes consultadas por este periódico, aunque se está a la espera de los estudios complementarios a la autopsia para confirmar la causa exacta del fallecimiento.

Los policías realizaron una inspección ocular en la habitación donde se encontró el cuerpo. En la mesita de noche y en la papelera hallaron jeringuillas y dos cajas de propofol, al parecer con los viales usados. En otro lugar del cuerpo localizaron un bolso con más medicamentos, al igual que en el coche del investigado.

Tras su puesta a disposición judicial, tanto la Fiscalía como la defensa solicitaron la libertad del sospechoso, mientras que la acusación particular pidió su ingreso en prisión sin fianza. La jueza de la plaza número 5 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Marbella, en funciones de guardia, tuvo en cuenta que fue el propio médico quien avisó a los servicios de emergencias, por lo que no observó riesgo de fuga en su conducta. Tampoco apreció la posibilidad de que pueda destruir pruebas al considerar que los agentes ya recogieron en la inspección ocular diferentes muestras tanto en la habitación del hotel como en el vehículo del sospechoso.

Por todo lo anterior, la jueza acordó su puesta en libertad (provisional) y le ha impuesto únicamente como medidas cautelares la prohibición de salir del país y la retirada del pasaporte. Aunque en comisaría se le leyeron los derechos por homicidio, delito contra la salud pública y hurto continuado, los cargos tendrán que concretarse durante la instrucción.

Para los investigadores de la policía, podría tratarse de un caso de supuesto homicidio por dolo eventual, ya que, por su condición de médico y sus conocimientos profesionales, debió conocer -y asumir- los riesgos que entrañaba administrar el fármaco fuera del ámbito hospitalario.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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