El MacBook Neo enseñó el camino. Los portátiles de gama media parecían anclados en el pasado, con una relación precio/prestaciones poco atractiva. La sensación era la de que ya puestos a comprar un portátil, mejor invertir 1.000 euros o más para poder trabajar y jugar a gusto. Eso parece poder cambiar al fin, porque se está viendo mucho movimiento en el mundo de los portátiles Windows.
Dormidos en los laureles. El nuevo modelo de Apple demostró que podía haber alternativas y cogió a los fabricantes con el pie cambiado. Todos parecían cómodos con el statu quo, pero el MacBook Neo les hizo despertar del letargo, y pronto veremos un despliegue de equipos modestos pero funcionales. Sobre todo, porque tres de los grandes de los semiconductores tienen ya listas o casi listas sus SoC para competir con los Apple A18 Pro del MacBook Neo.
En Xataka
Llevamos cuatro décadas de dominio x86 en nuestros PCs. Los PC Copilot+ basados en chips ARM son un punto de inflexión
Qualcomm Snapdragon C. La primera alternativa es este chip con arquitectura ARM que acaba de ser anunciado por Qualcomm y según la firma permitirá ofrecer equipos con precios de partida de 300 dólares. Es muy probable que dichas propuestas sean demasiado limitadas (y no tengan más de 4 GB de RAM), pero también que haya versiones con configuraciones superiores. El Snapdragon C promete una eficiencia destacable, y Qualcomm es una vieja conocida de los equipos con Windows para ARM.
Intel Wildcat Lake. En abril vimos cómo Intel mostraba su gran apuesta para conquistar esta nueva era de los portátiles de gama media. Lo hacía con su familia Wildcat Lake en la que por ejemplo se integran los nuevos Intel Core 3 304. La ventaja fundamental de estos chips es la de usar la tradicional arquitectura x86-64 que hasta ahora ha demostrado ser la mejor opción para equipos Windows por su soporte totalmente nativo del SO y sus aplicaciones.
Nvidia espera su turno. Mucho se ha hablado de cómo el duopolio de Intel y AMD en equipos Windows podía tener fecha de caducidad. Qualcomm no ha conseguido erosionar esa realidad, pero quien sí puede tener una baza importante es Nvidia, que prepara el lanzamiento de sus chips Arm. Se habla desde hace meses de que no habrá uno, sino dos basados en el chip GP10 que Nvidia desarrolló conjuntamente con MediaTek. Los nombres que se mencionan en las filtraciones son N1 y N1X, y aunque se desconocen los detalles, las expectativas son notables y ya comienzan a filtrarse también modelos de Lenovo que integrarán el N1X.
Pero Windows en ARM nunca ha cuajado. Las dudas con las propuestas de Qualcomm y Nvidia no se deben a ellos, sino más bien a Microsoft y su sistema operativo Windows. Su versión para chips ARM lleva años disponible, pero los equipos que han aprovechado estos chips se vieron limitados por algunos conflictos software.
Mejor me quedo con Intel y AMD. Ya no hay apenas problemas en ese sentido, pero la promesa de la eficiencia de los chips ARM no resultó tan llamativa cuando los precios de dichos equipos eran elevados. Al final a la mayoría de usuarios les compensaba más apostar por chips "tradicionales" de Intel y AMD, y las propuestas de Qualcomm —las únicas que aparecieron en el mercado— jamás acabaron de conquistar al gran público, ni siquiera cuando aparecieron los PC Copilot+. Windows 11, por cierto, tampoco lo puso fácil con su lista de requisitos.
Las especificaciones no importan (tanto). Ya vimos ayer cómo las especificaciones de los chips Wilcat Lake son superiores a las de los Apple A18 Pro de los MacBook Neo, pero eso no significa demasiado. Sobre todo, porque los MacBook Neo han demostrado ser unos portátiles que ofrecen una experiencia de usuario fantástica, pero de momento los equipos con chips de Intel no han sido analizados y su rendimiento es una incógnita. Esas mismas dudas afectan a los futuros equipos con chips de Qualcomm o Nvidia: deberán demostrar que la experiencia de usuario es tan buena (o mejor) que la de los MacBook Neo, o de lo contrario estos fabricantes (y Microsoft) tendrán un problema serio.
Son buenas noticias. Pase lo que pase, el movimiento de Apple ha provocado que los fabricantes muevan por fin ficha y desarrollen soluciones para tratar de competir con el sorprendente equipo de los de Cupertino. De no haberse lanzado el MacBook Neo, probablemente seguiríamos estancados en el segmento de los portátiles de gama media con Windows, pero esto va a animar las cosas y a reactivar la competencia entre fabricantes. Todos ganamos.
En Xataka | "Llegamos demasiado pronto, pero no nos equivocábamos": El MacBook Neo es todo lo que Microsoft soñó con el desastroso Windows 8
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La noticia
El MacBook Neo ha dejado en ridículo a los portátiles Windows tradicionales. Son buenísimas noticias para los usuarios
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Pastor
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El MacBook Neo ha dejado en ridículo a los portátiles Windows tradicionales. Son buenísimas noticias para los usuarios
Intel, Qualcomm y Nvidia se ponen las pilas y tendremos una prometedora hornada de equipos modestos pero funcionales
El MacBook Neo enseñó el camino. Los portátiles de gama media parecían anclados en el pasado, con una relación precio/prestaciones poco atractiva. La sensación era la de que ya puestos a comprar un portátil, mejor invertir 1.000 euros o más para poder trabajar y jugar a gusto. Eso parece poder cambiar al fin, porque se está viendo mucho movimiento en el mundo de los portátiles Windows.
Dormidos en los laureles. El nuevo modelo de Apple demostró que podía haber alternativas y cogió a los fabricantes con el pie cambiado. Todos parecían cómodos con el statu quo, pero el MacBook Neo les hizo despertar del letargo, y pronto veremos un despliegue de equipos modestos pero funcionales. Sobre todo, porque tres de los grandes de los semiconductores tienen ya listas o casi listas sus SoC para competir con los Apple A18 Pro del MacBook Neo.
Qualcomm Snapdragon C. La primera alternativa es este chip con arquitectura ARM que acaba de ser anunciado por Qualcomm y según la firma permitirá ofrecer equipos con precios de partida de 300 dólares. Es muy probable que dichas propuestas sean demasiado limitadas (y no tengan más de 4 GB de RAM), pero también que haya versiones con configuraciones superiores. El Snapdragon C promete una eficiencia destacable, y Qualcomm es una vieja conocida de los equipos con Windows para ARM.
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Intel Wildcat Lake. En abril vimos cómo Intel mostraba su gran apuesta para conquistar esta nueva era de los portátiles de gama media. Lo hacía con su familia Wildcat Lake en la que por ejemplo se integran los nuevos Intel Core 3 304. La ventaja fundamental de estos chips es la de usar la tradicional arquitectura x86-64 que hasta ahora ha demostrado ser la mejor opción para equipos Windows por su soporte totalmente nativo del SO y sus aplicaciones.
Nvidia espera su turno. Mucho se ha hablado de cómo el duopolio de Intel y AMD en equipos Windows podía tener fecha de caducidad. Qualcomm no ha conseguido erosionar esa realidad, pero quien sí puede tener una baza importante es Nvidia, que prepara el lanzamiento de sus chips Arm. Se habla desde hace meses de que no habrá uno, sino dos basados en el chip GP10 que Nvidia desarrolló conjuntamente con MediaTek. Los nombres que se mencionan en las filtraciones son N1 y N1X, y aunque se desconocen los detalles, las expectativas son notables y ya comienzan a filtrarse también modelos de Lenovo que integrarán el N1X.
Pero Windows en ARM nunca ha cuajado. Las dudas con las propuestas de Qualcomm y Nvidia no se deben a ellos, sino más bien a Microsoft y su sistema operativo Windows. Su versión para chips ARM lleva años disponible, pero los equipos que han aprovechado estos chips se vieron limitados por algunos conflictos software.
Mejor me quedo con Intel y AMD. Ya no hay apenas problemas en ese sentido, pero la promesa de la eficiencia de los chips ARM no resultó tan llamativa cuando los precios de dichos equipos eran elevados. Al final a la mayoría de usuarios les compensaba más apostar por chips "tradicionales" de Intel y AMD, y las propuestas de Qualcomm —las únicas que aparecieron en el mercado— jamás acabaron de conquistar al gran público, ni siquiera cuando aparecieron los PC Copilot+. Windows 11, por cierto, tampoco lo puso fácil con su lista de requisitos.
Las especificaciones no importan (tanto). Ya vimos ayer cómo las especificaciones de los chips Wilcat Lake son superiores a las de los Apple A18 Pro de los MacBook Neo, pero eso no significa demasiado. Sobre todo, porque los MacBook Neo han demostrado ser unos portátiles que ofrecen una experiencia de usuario fantástica, pero de momento los equipos con chips de Intel no han sido analizados y su rendimiento es una incógnita. Esas mismas dudas afectan a los futuros equipos con chips de Qualcomm o Nvidia: deberán demostrar que la experiencia de usuario es tan buena (o mejor) que la de los MacBook Neo, o de lo contrario estos fabricantes (y Microsoft) tendrán un problema serio.
Son buenas noticias. Pase lo que pase, el movimiento de Apple ha provocado que los fabricantes muevan por fin ficha y desarrollen soluciones para tratar de competir con el sorprendente equipo de los de Cupertino. De no haberse lanzado el MacBook Neo, probablemente seguiríamos estancados en el segmento de los portátiles de gama media con Windows, pero esto va a animar las cosas y a reactivar la competencia entre fabricantes. Todos ganamos.