El Madrid cae en el Bernabéu ante un magnífico adversario, que se refugia en su meta para evitar la reacción blanca. Luis Díaz y Kane adelantan a los de Kompany y descuenta Mbappé
Neuer sostiene la ventaja del BayernNeuer tapa el hueco para evitar el tanto de Vinicius en un mano a mano.- JOSÉ MARÍA RODRÍGUEZ
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- Estadísticas Así vivimos el Real Madrid-Bayern
El fútbol es imprevisible, y el Real Madrid más. Pese a todo, a veces la lógica prevalece. El Bayern impuso personalidad, despliegue y fútbol en el Santiago Bernabéu, colocando la eliminatoria en ventaja de cara a Múnich. Es mucho más equipo que hace dos años, cuando se cruzaron en semifinales, y el Madrid bastante menos. Se quedó corto de juego, de orden colectivo, aunque esta vez sí puso carácter y orgullo. Allí acudió un veterano extraordinario, Manuel Neuer, para contener la reacción del equipo blanco con una serie de paradas imponentes, propias de un portero en su madurez y no al borde de la retirada. Mereció más el Madrid por ocasiones. Mereció más el Bayern por juego, por su portero y por un extremo desequilibrante, excepcional: Olise. Dio una exhibición en el Bernabéu.
Gol de Luis Díaz (0-1) en el Real Madrid 1-2 Bayern de MúnichSe abrieron los cielos hora y media antes del partido para convertir Madrid en una ciudad bávara. Mal presagio para un duelo Clásico, donde cualquier detalle te altera el pulso. Toda la mística de la Champions se concentró en el verde del coliseo blanco, con sorpresas en los onces. Se esperaba a Fran García y repitió Carreras. Se esperaba a Bellingham y compareció Thiago. Se esperaba a Musiala o Karl y se reivindicó Gnabry. Golpes de entrenador para buscar alguna ventaja. Salió un partidazo descomunal.
Con un Bernabéu efervescente como nunca, el Bayern demostró en diez minutos porqué es favorito a la Champions. Intenso, ordenado, capaz de ir a la presión al área contraria, encajonó al Madrid en su zona moviendo la pelota con velocidad y veneno. Empezó a asustar Olise, rebasando a Carreras y a quien se pusiera por medio. Y en una serie de tres córners seguidos, con intento de gol olímpico de Kimmich incluido, un centro pasado del alemán encontró solo a Kane que regaló el gol a Upamecano. Remató reguleras el francés y Carreras salvó sobre la línea. Al arreón bávaro respondió el Madrid como corresponde a un grande de Europa. Bastó que la pelota llegase a Arda en zona interesante para que conectase con Mbappé y obligase a Neuer a hacerse grande y firmar el primer paradón. Cierto que el meta de 40 años había organizado el lío al fallar en la salida con el pie, pero con las manos sigue siendo un monstruo. Sacó un balón excelente, abajo, a tiro cruzado de Vinicius, con bote. Dificilísimo. Y cerró el recital al desviar un trueno raso de Mbappé, cruzado desde la derecha, que era gol. La mano dura desvió el tiro tan lejos que impidió remachar a Vinicius y Valverde.
Gol de Harry Kane (0-2) en el Real Madrid 1-2 Bayern de MúnichLe faltó suerte al Madrid en sus momentos, pero el dominio general fue de un Bayern imponente. Con Kimmich ordenando con balón, con Pavlovic multiplicando las coberturas, o con Gnabry acudiendo a la base de la jugada para aclarar la salida. Un equipo orgánico, moderno, donde todos se mueven y atacan los espacios. Y con órdenes claras. Sabían que había que presionar a Thiago, que el chico tiene personalidad pero puede cometer errores por su juventud. Le ocurrió como ante el City, que falló en una salida. Debe una caña a Lunin, que le salvó la papeleta con reflejos. Perdonó Gnabry, pero se redimió poco después. En el tramo final, con los dos equipos cometiendo errores por agotamiento, después de correr como demonios toda la primera parte, perdió Vini en salida, aguantó Kane, cedió a Gnabry y el alemán metió un pase extraordinario para que Luis Díaz, que apenas se había mostrado, anotase por bajo. Al descanso con bajonazo.
Gol de Mbappé (1-2) en el Real Madrid 1-2 Bayern de MúnichPeor aún fue la vuelta de vestuarios. Sacó el Madrid tratando de hacer jugada por izquierda, comprometió Vinicius a Carreras, robó el centésimo balón Pavlovic, se escapó Olise, dejó en la frontal y Kane colocó con sutileza junto al palo. El 0-2 abrió brecha en la grada, que empezó a silbar a Vinicius. Se fue Olise como y cuando quiso, sólo le faltó temple en el remate. Quien más quien menos recordó la trituradora que pasó por Bérgamo en la anterior eliminatoria. Pero sacó personalidad el Madrid como una fiera herida. De hecho, pese a la autoridad futbolística del Bayern, fue Neuer su estrella. Encaró a Vinicius tras un error de Upamecano y le fue cerrando hasta obligarle a rematar al lateral de la red. Otro milagro de Manuel.
Entraron Bellingham y Militao. Creció el Madrid, que se desbocó y concedió atrás. Pudo rematar Olise en otra diagonal diabólica, pero los blancos asumían el riesgo. Filtró Bellingham para Mbappé y el francés soltó un latigazo cruzado que era gol. Lo sacó Manuel, imponente. No merecía tanto castigo el equipo de Arbeloa, al menos por arrojo e insistencia. A punto estuvo Neuer de evitar incluso el 1-2 tras un pase extraordinario de Trentn que remató duro desde cerca Mbappé. Acudió Manuel y tocó la pelota, pero no pudo evitar que cruzara la línea. 1-2.
.Vibró el Bernabéu, como en las grandes noches. Soñó con una igualada que no colocara la vuelta a precio de milagro. Resistió el arreón el Bayern, que incluso perdonó un par de contras para rematar la ronda. Perdonaron Luis Díaz y Musiala, como perdonó Oliver minutos antes la roja a Tah. Los detalles cayeron casi todos del lado germano, que justificaron su candidatura a la Champions. El Madrid, al menos, dejó una rendija de esperanza. Tendrá que ser un gigante en Múnich para alcanzar las semis.
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