El Mallorca calca la estrategia de Osasuna y aprovecha la flojera de los blancos, que tiran el título, para imponerse sobre la hora con gol de Muriqi. Leo Román sostiene a los isleños.
Morlanes convierte, completamente solo, el primer tanto del Mallorca.Sportian- JOSÉ MARÍA RODRÍGUEZ
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El Real Madrid volvió a dar el cante de manera inesperada. Cuando su gente pensaba que el equipo había alcanzado la solidez, después del parón y en vísperas de la Champions, demostró que su hambre de Liga era muy inferior a la agonía del Mallorca, que se quedó con los puntos con un trabajo enorme y el gol de la redención para Muriqi. Dio un paso de gigante para su salvación y a la vez puso el título en bandeja al Barcelona. No estuvo Fede Valverde, cierto, el mejor de las últimas semanas, pero sí estuvo Mbappé, que generó varias y se estrelló siempre en Leo Román. Lo peor es que el equipo de Arbeloa, que amagó con remontar como en los viejos tiempos, volvió a entregarse como en Pamplona y tiró a la basura todo su progreso de las últimas semanas para convertir lo que queda de Liga en un vía crucis. Y viene el Bayern. Veremos si este Madrid es capaz de transformarse en Champions como hizo ante el City. Es un equipo imprevisible.
Gol de Morales (1-0) en el Mallorca 2-1 Real MadridSportianGanó el Mallorca porque trabajó el partido a conciencia. De hecho, ya se fue al descanso con ventaja. Hizo muchas cosas bien. Pese a la ausencia del jefe, Raíllo, se retrasó Mascarell y cumplió con creces para controlar lo que generó el Madrid en ataque. Sufrió más Valjent en la derecha, apoyo de Maffeo para sujetar a Mbappé. Claro que el buen trabajo de ambos habría sufrido una rebaja notable de no mediar los guantes de Leo Román, portero de grandes tardes. Un tipo que es capaz de ganar el pulso con Greif es capaz de contener al Madrid en medio tiempo con tres paradas de gol. Dos a Kylian, una con el pie por el ángulo corto y otra retorciéndose para desviar el tiro cruzado. Y una a Güler, similar a la última, en una buena volea del turco a centro de Trent, lo mejor del inglés en casi toda la función.
Gol de Militao (1-1) en el Mallorca 2-1 Real MadridSportianNo tuvo premio, pero dominó el Madrid de Arbeloa, que le ha cogido gusto a dar alguna sorpresa en el once. Metió a Manuel Ángel en derecha para activar a Alexander-Arnold, pero ambos lucieron poco. También trató de blindar el medio relevando a Thiago por Camavinga para que cayera por el sector izquierdo, pero el francés volvió a salir en la foto. Empezó fallando algún control en ataque, cierto. Lo malo vino después. Porque había avisado ya el Mallorca con un reverso de Muriqi que achicó Rüdiger en una acción defensiva brillante. Centró Maffeo y cabeceó después arriba, solo, Morlanes. Los protagonistas que rompieron el partido. Se escapó el lateral, centró a la frontal y por allí irrumpió el medio, completamente solo, para colocar desde cerca en la red. Dividió el medio, que arrancó con ventaja sobre Camavinga pero el francés ni hizo la intención de corregirse. Una jugada sencilla para desmontar el entramado defensivo blanco.
Gol de Muriqi (2-1) en el Mallorca 2-1 Real MadridSportianNo hubo cambios tras el descanso, y el Madrid dejó escapar un cuarto de hora de casi nada. Porque con las dudas perdió el dominio. Además, concedió una amarilla Huijsen que obligó a su sustitución poco después. Sufrió ante la movilidad de Luvumbo, un dolor de muelas para los centrales blancos. Sólo hubo señales de rebeldía con la asociación entre Güler y Mbappé, que probó dos veces. Intervino Leo Román con la pierna en la primera, y en la segunda el francés apuró línea de fondo y el centro no encontró rematador porque el compañero más cercano estaba a 15 metros del área pequeña.
Los primeros relevos de Arbeloa cambiaron el dibujo, pero no el paisaje. Con Vinicius en la izquierda, Maffeo y Samu redoblaron las vigilancias, y en las dos primeras incursiones del brasileño le quitaron el espacio para correr. El Mallorca, que ya con Jagoba tenía menos resultados que méritos, mostró sus hechuras de equipo bien armado. Para defender y para amenazar a la contra. Entraron Bellingham y MIlitao junto a Vini, pero el Madrid fue a menos aún. Al menos, a nivel de juego. Demichelis usó los cambios para amenazar en lugar de para buscar el control, relevando medios por atacantes. Y también entró Thiago Pitarch, que metió una intensidad que se echaba en falta. Total, que el Madrid estaba perdiendo LaLiga y no aparecía ni un signo de rebeldía.
Tampoco apareció ese arreón con Mastantuono, que parece haber perdido el desparpajo que apuntó al inicio. Aún así, en una acción puntual, un córner, encontró premio el Madrid, con un cabezazo estupendo de Militao desde el punto de penalti. Potente y esquinado, doblegó a Leo Román sin que pudiese hacer nada. Y cuando se esperaba el achuchón blanco, volvió a despistarse atrás y entregó media Liga. Otra jugada frontal, otro balón a la espalda de Trent y un dos contra uno que cayó al más oportuno, a Muriqi, que se redimió de 15 días terribles, tras fallar el penalti contra el Elche y quedarse sin Mundial. Se acomodó hacia fuera, huyendo de Carreras, y batió desde cerca a Lunin. Los blancos se quejaron porque el gol vino de una falta de Mastantuono inexistente que, además, le costó tarjeta. Poco consuelo para un equipo que tiró dos veces en toda la segunda mitad, cuando se le estaba yendo LaLiga. Justo triunfo de un Mallorca que siempre puso más interés en ganar.
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