Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios Altuna, el primer hijo del marqués. Manuel Podio
Invertia El marqués de Paul, investigado por administración desleal contra su madrastra y hermana: sueldazos, cacerías y amarresLa Audiencia de Madrid ordena abrir diligencias penales contra Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios Altuna tras descubrirse que ha podido cargar "de forma sistemática" elevados gastos privados al grupo familiar.
María Peral Publicada 27 abril 2026 02:20h Las clavesLas claves Generado con IA
"Yo tenía mucha confianza en él y me engañó. Fue un engaño tremendo". El 20 de febrero de 2004, tres meses antes de morir, Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios Príes, VIII marqués de Paúl, relató en el Juzgado de Instrucción 14 de Madrid cómo, mientras él estaba hospitalizado por una grave enfermedad, su hijo Carlos le pasó a la firma, entre otros documentos de la actividad cotidiana de la sociedad Mazacruz, la donación a su favor de 135.000 acciones. Equivalían al 23% del capital social y, a la postre, permitieron al primogénito el control absoluto de la empresa familiar.
Más de veinte años después de aquella querella por estafa y falsedad documental interpuesta por el patriarca, Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios Altuna, presidente y consejero delegado de Mazacruz y IX marqués de Paúl, se enfrenta a otra querella, esta vez firmada por la segunda esposa de su padre, Bárbara Gutiérrez-Maturana Kalaschnikoff, y por su hermanastra, Bárbara Gutiérrez-Maturana-Larios Kalaschnikoff.
Entre medias ha habido decenas de procedimientos judiciales mercantiles, civiles, sucesorios. Demandas de padres contra hijos, de éstos contra los padres y de los hermanos entre sí se han cruzado desde que en abril de 2003 Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios Altuna reclamara contra su padre para hacer valer la donación de las 135.000 acciones.
Fue una donación fraudulenta, según sostuvo en vida Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios Príes. Lo mismo que el supuesto acuerdo adoptado en una junta general fechada en mayo de 2000 por el que se dio a Carlos hijo un privilegio de voto consistente en el derecho a que cada una de sus participaciones valiera cinco votos y no sólo uno.
Ese privilegio daba, de facto, a Altuna el dominio sobre Mazacruz. Cuando el marqués de Paúl se recuperó de su enfermedad y se enteró de la posición de control en la que se había situado su hijo, le revocó los poderes que tenía en Mazacruz y se negó a reconocerle el voto múltiple. Altuna le demandó y el marqués reaccionó con la querella por falsedad documental y estafa.
La querella fue archivada tras el fallecimiento del marqués, pero el enfrentamiento en los tribunales prosiguió. Bárbara Kalaschnikoff y sus hijas Christina y Bárbara pelearon durante años contra la donación de las acciones a Altuna y contra el voto quíntuple, pero los tribunales los dieron por buenos.
Las tres mujeres lucharon por mantener el usufructo sobre la finca Dehesa de los Llanos, residencia de la viuda y de la que estuvo a punto de ser expulsada por su hijastro.
Y, sobre todo, han lidiado -Bárbara madre y Bárbara hija siguen haciéndolo- por recuperar el control del patrimonio de Mazacruz que les corresponde. Aunque los jueces avalaron el voto múltiple de Altuna y la donación del 23% del capital social, ellas lograron que los tribunales reconocieran la nulidad de la junta en la que Carlos las cesó como miembros del consejo de administración y se nombró presidente.
Bárbara Kalaschnikoff. Manuel Podio
El 6 de abril de 2017 se produjo un punto de inflexión: Bárbara Kalaschnikoff y sus dos hijas lograron un laudo arbitral que declaró la disolución de Mazacruz, el cese de los administradores y el nombramiento de un liquidador independiente. El conglomerado empresarial se valoró entonces en 615 millones de euros.
El laudo, que fue respaldado por el Tribunal Constitucional, dejó constancia del abuso de la posición de dominio por parte de Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios Altuna.
La sección mercantil de la Audiencia Provincial de Madrid apreció de nuevo el 14 de febrero de 2025 abuso de derecho en su actuación por cambiar los estatutos sociales para intentar alterar el orden de liquidación establecido por el laudo .
Ahora, la sección penal segunda de la Audiencia de Madrid ha ordenado al Juzgado de Instrucción número 34 que abra diligencias contra Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios Altuna por un presunto delito de administración desleal.
La Audiencia "tiene por ejercitada la acción penal por el Ministerio Fiscal". La Fiscalía apoyó el recurso de Bárbara Kalaschnikoff y su hija pequeña contra la inadmisión de la querella por la juez Coro Monreal.
Las dos mujeres no pueden ejercer la acción penal contra su hijastro y hermanastro por ese delito (los familiares solo pueden actuar criminalmente entre sí cuando se trata de delitos contra las personas). Pero el apoyo del fiscal permite que las diligencias sigan adelante. La instructora ya ha citado a declarar a Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios Altuna como investigado.
La querella alude a "la conducta delictiva llevada a cabo de forma sistemática y continuada" del aristócrata, "en su calidad de socio de control y administrador efectivo del Grupo Mazacruz", al que ha venido gestionando "en su exclusivo interés y beneficio personal".
Tanto la Audiencia como la Fiscalía han descartado las acusaciones de la querella relativas a presuntos delitos de estafa procesal e imposición de acuerdos abusivos. Pero sí aprecian indicios de que Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios Altuna habría realizado una serie de actos de administración en perjuicio de la sociedad.
Mazacruz está compuesta por diversas sociedades patrimoniales, inmobiliarias y agropecuarias, entre ellas Mazacruz SL, Sociedad Azucarera Larios (Salsa) y Dehesa de los Llanos. El grupo posee valiosos activos como fincas, inmuebles, un centro comercial u obras de arte.
Bárbara Gutiérrez-Maturana-Larios Kalaschnikoff. El Español
Las querellantes, a pesar de ser titulares, conjuntamente, del 40,85% del capital social de Mazacruz y del 54,24% de los derechos económicos, sólo ostentan el 21,48% de los derechos de voto. Ello se debe a ese peculiar estatus del voto quíntuple de Altuna.
La querella sostiene que en la junta de socios celebrada el 12 de diciembre de 2024, Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios Altuna, "prevaliéndose de su situación mayoritaria, impuso el acuerdo de aprobación de las cuentas consolidadas de Mazacruz de forma abusiva, sin facilitar información alguna sobre las partidas contabilizadas, con ánimo de lucro propio y en perjuicio de los demás socios".
Ese acuerdo "no reportó beneficio alguno a la sociedad al haber sido impuesto sobre la base de la ocultación de toda aquella información que concernía a actos de disposición que habían sido ejecutados en su particular interés", afirma.
Amarre para un yate
La querella se refiere a gastos como la compra con cargo a Mazacruz de un amarre en el puerto de Palma de Mallorca para una embarcación de recreo "supuestamente privativa de Carlos".
"De dicho amarre, en lo que han podido conocer las querellantes, se ha venido usando para una embarcación con pabellón de Malta", afirma.
El precio satisfecho por el amarre con cargo a Mazacruz ascendió a 355.516 euros. La compra se produjo cuando ya se había dispuesto la disolución y liquidación forzosa del grupo en virtud del laudo arbitral.
Modelo del yate para el que se habría comprado un amarre con cargo a Mazacruz, según la querella./
"Pero es que, además, Mazacruz no es titular de ninguna embarcación de recreo, ni se dedica a actividades náuticas relacionadas con la navegación deportiva o de recreo", subraya la querella.
Autocontratación millonaria
La querella también atribuye al aristócrata "actos autorizativos de su propia autocontratación, pactándose retribuciones millonarias, contrarios al objeto social y apreciándose una clara extralimitación o exceso en el ejercicio de las facultades conferidas en perjuicio del patrimonio administrado".
En la junta de socios celebrada el 12 de diciembre de 2024 se solicitó información sobre retribuciones que el querellado "se había fijado unilateralmente".
En 2020, esas retribuciones ascendieron a 300.800 euros cobrados directamente por él y 640.599 euros a través de su sociedad patrimonial Paúl Participaciones SLU.
En 2021, 540.599 euros cobrados a través de Paúl Participaciones SLU
Al año siguiente, 640.600 euros que, según la querella, también cobró a través de su patrimonial.
Y en el ejercicio cerrado a 31 de diciembre de 2023, 703.473 euros a través de Paúl Participaciones.
El querellado "se negó a facilitar ninguna información relativa a las retribuciones que él mismo había tenido por conveniente fijarse y percibir con cargo al Grupo Mazacruz".
Tampoco dio información sobre los contratos de administración o dirección suscritos por él o por su sociedad patrimonial con las mercantiles del Grupo Mazacruz.
"Las querellantes tuvieron conocimiento de que con fecha 1 de mayo de 2017, el querellado procedió a suscribir, consigo mismo, diversos contratos de prestación de servicios, por tiempo indefinido, en donde actuaba tanto en representación de las sociedades de que es titular Mazacruz como en representación de su sociedad Paúl Participaciones SLU y a través de los cuales establecía con cargo a las sociedades del grupo Mazacruz y en favor de su sociedad privativa importantes retribuciones por supuestos servicios de gestión y dirección", señala la querella.
Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios Altuna "no podía aprobar por sí solo esas retribuciones, al existir un manifiesto conflicto de intereses y porque no existe constancia fueran sometidas a la aprobación de la junta de la sociedad, en la que nunca sería computable el voto de Carlos por así disponerlo la legislación sobre sociedades", añade.
https://s2.elespanol.com/2021/02/20/actualidad/560456435_173543723_1024x576.jpg Manuel Podio Redes
Pero, además, el querellado "ya sea directamente, o a través de su sociedad Paúl Participaciones, ha venido cobrando con cargo al patrimonio de las sociedades del Grupo Mazacruz cantidades por importes notablemente superiores a los que resultarían de los contratos antes referidos", sostiene la querella.
Así, se detectaron salidas de dinero de Salsa Agrícola SL a favor de Paúl Participaciones por importe de 1,7 millones de euros, de Dehesa de Los Llanos 183.000 euros y de Salsa Inmobiliaria SL 5,2 millones en concepto de "asesoramiento de gestión" y 1,2 millones por “asesores urbanísticos”.
En la filial Salsa Patrimonio, en concepto de pagos realizados por 'asesoramiento gestión empresas del grupo', se detectaron salidas de dinero por un importe estimado de 8 millones de euros. "Resultando, además de los referidos extractos, salidas de dinero en concepto de pagos realizados a 'asesores urbanísticos' por importe que excede del 1.000.000 euros", agrega.
En la filial Sociedad Azucarera Larios SL se produjeron salidas dinerarias en concepto de 'asesoramiento profesional dirección' por 472.848 euros. Y en concepto de 'asesoramiento gestión empresas del grupo' por un importe estimado de 567.000 euros en 2021 y de 472.776 euros en 2020.
De este modo, según la querella, Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios Altuna, "sea directamente o a través de su sociedad instrumental, abusa reiteradamente de su cargo, extralimitándose de las facultades que le fueron conferidas en perjuicio del patrimonio administrado, del que detrae importantísimas cantidades que incorpora, al menos en parte, a su patrimonio privativo".
Taxidermia, cacerías, caballos
Esa presunta administración desleal se habría puesto de manifiesto también en otros gastos "ajenos a la actividad social" de Dehesa de los Llanos pero cuyo pago se realiza con cargo a esta empresa.
Se trata, sostiene la querella, de "ingentes gastos autorizados por el administrador para fines superfluos", como cacerías, taxidermia de piezas abatidas, entradas de toros, gastos de veterinario de los caballos que el marqués "posee para su uso y disfrute privativo", cría y adiestramiento de perros, viajes y hoteles, etc. "hasta totalizar, por ejemplo, en el ejercicio cerrado a 31 de diciembre de 2022 el importe de 131.904,48 euros".
- Administración desleal
- Grupo Mazacruz
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- Bárbara Gutiérrez-Maturana Kalachnikoff
- Bárbara Gutiérrez-Maturana-Larios Kalachnikoff