El nuevo espacio en la calle Duque de Medinaceli acogerá más de un centenar de obras de la colección de Francesca Thyssen-Bornemisza
Regala esta noticia Añádenos en Google Vista del Palacio de Hielo en el centro de Madrid.. (Foto: EFE / Vídeo: EP) 16/09/2026 Actualizado a las 16:12h.El Museo Thyssen suma otra sede con la incorporación del antiguo Palacio de Hielo de Madrid. La ampliación estará dedicada principalmente al arte del siglo ... XXI y se ubicará en este edificio de la calle Duque de Medinaceli, muy cerca de la sede original. El nuevo espacio acogerá más de un centenar de obras de la colección Francesca Thyssen-Bornemisza, hija del barón Thyssen.
En el mismo inmueble habrá también un espacio para la sede en Madrid del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, que se sumará a la ya existente en Vitoria-Gasteiz.
Junto a los ministros Urtasun y España, presentaron la ampliación los patronos del museo Francesca Thyssen-Bornemisza, fundadora de la Colección TBA21, y Borja Thyssen-Bornemisza, hijo de la baronesa Thyssen y coleccionista, además de los directores gerente y artístico, Evelio Acevedo y Guillermo Solana. Estos últimos destacaron el «sentido de continuidad» de la nueva etapa, así como «la oportunidad de afianzar un modelo de museo más participativo, más vinculado a la sociedad y más preocupado por los asuntos contemporáneos».
Moderno
El Palacio de Hielo y del Automóvil se inauguró en 1922 y fue una de las primeras construcciones en emplear hormigón armado, un material de vanguardia en aquel momento. El edificio albergó el Centro de Estudios Históricos y fue la primera sede del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Desde 2007 permanecía sin uso, por lo que con esta actuación «se le devuelve una función a la altura de su historia», según Arcadi España.
Hacienda cederá el inmueble y asumirá su rehabilitación. Una vez que sea efectiva la cesión, el Thyssen-Bornemisza «realizará un estudio que permitirá establecer una guía de las necesidades y posibilidades del inmueble de cara al proceso de rehabilitación del mismo».
La rehabilitación integral del edificio será promovida y financiada por Hacienda, a través de la Dirección General del Patrimonio del Estado. Cultura y el Museo Thyssen-Bornemisza se harán cargo de la museografía, el equipamiento y la dotación del área. Interior, por su parte, asumirá la dotación del espacio destinado al Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, que se ubicará en el mismo inmueble.
Una vez rehabilitado, el edificio tendrá una superficie construida de alrededor de 19.500 metros cuadrados, con un patio-jardín de 1.500 metros cuadrados abierto a exposiciones y actos al aire libre.
A lo largo de 2026 se definirá el programa y se convocará el concurso de proyectos de arquitectura para su rehabilitación. Entre 2027 y 2028 se redactará el proyecto ganador y, a partir de 2029, se ejecutarán las obras. Se prevé que el edificio pueda estar finalizado y en uso «en torno a 2032». El coste total del proyecto arquitectónico y las obras se cifra en torno a 90 millones de euros.
Arte del siglo XXI
La futura extensión estará centrada en el arte del siglo XXI, ya presente en las exposiciones del Museo gracias al acuerdo alcanzado en 2018 con la Colección TBA21, presidida por Francesca Thyssen-Bornemisza, así como en las muestras organizadas en torno a la colección de Blanca y Borja Thyssen-Bornemisza.
Con la ampliación, el museo recibirá la donación de más de 180 obras de la Colección TBA21 por parte de Francesca Thyssen-Bornemisza y de sus herederos, lo que ampliará la colección permanente del museo hacia el presente.
Además, se realizará un préstamo a largo plazo de otras casi 180 obras de arte contemporáneo que complementarán la donación. Esta aportación incorpora 16 millones de euros en activos al patrimonio artístico público, a los que se suma el préstamo, valorado en 10 millones de euros.
A ello se añade el préstamo gratuito y a largo plazo de obras históricas que Francesca Thyssen ya mantiene con el Museo Thyssen-Bornemisza, valorado en unos 70 millones de euros. De este modo, el compromiso conjunto de TBA21 y Francesca Thyssen con el Estado español asciende a cerca de 100 millones de euros.
«Es más que una donación. Es un paso más en un compromiso que mi familia ha mantenido, de una forma u otra, durante más de un siglo», dijo Francesca Thyssen-Bornemisza. «Mi padre me enseñó que una colección no es una posesión, sino una conversación con el mundo, es un bien que se tiene, brevemente, en custodia», aseguró.
TBA21 atesora una de las colecciones privadas de arte contemporáneo más influyentes del mundo, con piezas de distintos lenguajes artísticos, como pintura, escultura, instalación, performance, sonido, cine y obra digital. Cuenta con artistas como Ai Weiwei, Marina Abramović, John Akomfrah, Monica Bonvicini, Candice Breitz, Janet Cardiff y George Bures Miller, Claudia Comte, Olafur Eliasson, Taloi Havini, Nikita Kadan, Pierre Huyghe, Rashid Johnson, Ernesto Neto y Bill Viola, entre otros.
Borja y Blanca Thyssen-Bornemisza también han realizado préstamos a largo plazo de obras de su colección, que abarca desde maestros de la vanguardia de principios del siglo XX hasta artistas contemporáneos, con obras de Francis Picabia, Alex Katz, André Butzer, Ross Bleckner, Peter Halley y Kenny Scharf.
«Damos hoy un paso de gigante para hacer posible el Thyssen de las próximas décadas: un museo más grande, más abierto y con más capacidad para acercar el arte y la cultura a la ciudadanía», dijo el ministro de Cultura, Ernest Urtasun.
Arcadi España destacó que con este proyecto se pondrá en marcha un nuevo espacio «donde convivirán la cultura y la memoria». «Donde hoy tenemos un edificio cerrado, queremos que mañana haya exposiciones, colegios haciendo talleres, investigadores trabajando, restauradores cuidando las obras, conciertos, conferencias y espacios abiertos al público; porque no queremos simplemente un museo más grande; queremos un museo más útil», agregó España.
Según Cultura, con la ampliación el Thyssen «podrá dar respuesta a algunas necesidades surgidas en los últimos años», relacionadas con la disponibilidad de espacios para las labores de educación, investigación y conservación. También permitirá «una mayor participación ciudadana», más allá de los límites que actualmente supone su sede, el edificio histórico del Palacio de Villahermosa.
comentarios Reportar un error