Amor, intriga, traiciones rodean estos videos de IA construidos con precisión casi industrial para golpear la esfera emocional de los usuarios que, tras un primer momento de desconcierto, sienten los mismos sentimientos: empatía, rabia, venganza.
Este fenómeno forma parte de lo que se conoce como "AI Slop", la basura generada por la IA que nos mantiene pegados a la pantalla y que ya vimos funcionar en el pasado, durante la era de la "podredumbre mental" (brain rot). Hoy, el éxito viene de juntar tres ingredientes que siempre funcionan: narrativas sencillas, temas universales y optimización despiadada de los formatos. Una de las series más citadas cuenta la parábola de un gato de clase trabajadora, escarnecido por animales "ricos", que acaba redimiéndose. Es un melodrama con moraleja popular, pero sin actores ni cámaras: solo el clásico prompt y un algoritmo que ya sabe qué emociones priorizar.
Según el South China Morning Post, estos "dramas de mascotas" pueden alcanzar un enorme volumen de vistas, se habla de clips que superan los 100 millones, y se están convirtiendo en un auténtico subgénero en las plataformas.
contenido generado por IA.La bazofia de IA, esta producción tan inútil como hipnótica, no tiene que ser perfecta para funcionar: y ahí radica el cortocircuito. Solo necesita ser lo suficientemente atractiva como para mantener el ritmo. Y hoy, con tantas herramientas disponibles, es pan comido. Pero ¿por qué funcionan? La respuesta es simple: porque las plataformas recompensan la atención y la monetización.
Detente medio segundo más. Es suficiente para comprender que un gato macho musculoso, en el casco de un crucero, está abofeteando a una gata con una barriga muy "humana". En ese breve instante en que intentas comprender qué está pasando, el algoritmo detecta el deseo de ir más allá de esa imagen. De entender qué hay detrás de esa bofetada. Un simple desplazamiento y te encuentras reconstruyendo toda la historia detrás de ese gesto, qué lo llevó a ello y por qué nos importa.
YouTube está intentando frenar esto: en sus políticas de monetización, la plataforma ha actualizado y renombrado la categoría (de "repetitivo" a "contenido no auténtico") para aclarar que el contenido repetitivo y producido en masa no es elegible para la monetización. En enero de 2026, la represión parece haberse intensificado, The Verge informa de la eliminación/desaparición de varios canales identificados como "bazofia de IA", como parte de una ofensiva más explícita contra el contenido de baja calidad y spam.
Las IA también pueden sufrir de brain rottraducción ni de doblaje, ni siquiera la molestia de insertar subtítulos a veces. Sí, porque a menudo nos encontramos ante videos sin diálogos ni texto, una opción perfecta para cruzar idiomas y mercados, haciéndolos universales y fácilmente accesibles a cualquiera.Luego está la parte realmente estratégica: el objetivo no siempre es ganar dinero inmediatamente con ese contenido. El propósito puede ser construir una cuenta: seguidores, alcance, confianza, y luego volcarla en otra cosa: TikTok Shop, afiliaciones o publicidad encubierta.
mecanismos emocionales. Y lo hace de una forma perfecta para 2026: corta, serial, internacional, modular, monetizable.WIRED Italia.Adaptado por Alondra Flores.