Jim Curtis es el nuevo gurú favorito de Hollywood... Y el novio de la estrella de 'Friends'. Licenciado en Administración de Empresas, asegura tener formación en 'coaching' y aplica la hipnosis en sus terapias.
Regala esta noticia Añádenos en GoogleMegan Agnew
30/09/2026 Actualizado a las 15:57h.Jim Curtis celebraba su 47 cumpleaños cuando tuvo una premonición: al cumplir los 50 tendría una relación importante «con alguien diferente a cualquier otra persona ... con la que hubiera tenido una relación». Por lo visto, a veces el universo cumple.
A Aniston le gustaron los vídeos de Curtis en Instagram, incluido uno titulado «¿Emparejarse o quedarse solo?». Los presentó el año pasado un amigo común.Curtis comenzó publicando vídeos en Instagram en los que hablaba sobre cómo encontrar el amor y volverse más atractivo. En otros explicaba su afección crónica sin diagnosticar –cojea y camina con ayuda de un bastón desde hace un año– y cómo las terapias alternativas lo han ayudado con el dolor.
A los 49 años consiguió una nueva seguidora: la actriz Jennifer Aniston, que cuenta con 45 millones de followers. En mayo de 2025, Aniston publicó en redes una foto de un libro de Curtis. En julio, él fue fotografiado en Mallorca dándole a ella un masaje en la cubierta de un superyate. Y, en noviembre, Curtis cumplió 50 años. Desde entonces han pillado a la pareja yendo a cenar en Malibú y Manhattan, y en varios yates con amigos, como Amy Schumer, Olivia Wilde, Courteney Cox, Pedro Pascal y Jason Bateman.
El 82 por ciento de sus seguidores son mujeres, lo que atribuye a su tono «comprensivo y empático». Su objetivo es ser «como un árbol de raíces profundas, donde en la tormenta halles refugio»
Aniston no es ajena al mundo de los gurús. Es una apasionada del yoga y participa en 'círculos de diosas', encuentros solo para mujeres donde comparten historias personales. «El hipnotismo es solo una de las muchas cosas que hace –dijo Aniston sobre Curtis el año pasado–. Es muy especial, muy normal y muy amable, y quiere ayudar a las personas a sanar, a superar su trauma. Es algo hermoso a lo que dedicar tu vida».
Curtis describe así el inicio de su relación: «Primero hubo una amistad de muchos meses». Después de un divorcio y varias relaciones fallidas, sentía que su relación con la actriz –a su vez divorciada de los actores Brad Pitt, en 2005, y Justin Theroux, en 2018– era algo diferente. «La conexión era más natural, más orgánica, menos dependiente. Antes sentía la necesidad de que me quisieran. Ya no buscaba el amor –afirma–. Ahora siento verdadera alegría, verdadera presencia, verdadera calma, verdadera complicidad».
Junto con su negocio de hipnocoaching, Curtis dirige una serie de retiros espirituales por todo Estados Unidos. Durante años, revela él mismo, había soñado con la «libertad financiera» y solía tocar fajos de dinero en efectivo que guardaba en un cuenco con la esperanza de que esto le trajera riqueza. Ahora tiene un apartamento en la calle donde siempre quiso vivir, en el barrio de Tribeca, en Nueva York, que alterna con la mansión de Aniston en Los Ángeles. Y pasa sus veranos en un superyate.
Acaba de publicar El libro de la posibilidad, que se sitúa entre la autoayuda, la espiritualidad y lo que Curtis denomina «ciencia». Su mensaje principal es: «Tu mundo vibracional interior moldea tu realidad externa». Para el lanzamiento, Aniston lo entrevistó en un evento en Manhattan. Las entradas costaban 55 dólares y se agotaron.
Según él, el 82 por ciento de sus seguidores en redes sociales son mujeres, lo que atribuye en parte al mundo del bienestar en general, pero también a su tono. «Es más comprensivo y empático». Su objetivo es ser «una persona que no se perturba fácilmente, para sostener tu miedo, tu trauma, tu caos», dice con las palmas de las manos enfrentadas como si sostuviera algo. «Como un árbol de raíces profundas, donde en la tormenta encontrarás refugio».
Curtis camina con un bastón debido a una lesión en la columna, cuya causa no se ha diagnosticado.A Curtis le gusta despertarse a las siete de la mañana y hacer abdominales en la cama. Si está en Los Ángeles, alimenta a los perros de Aniston y hace café. El desayuno es un huevo duro o alguna fruta, seguido de meditación. ¿Es la espiritualidad algo que él y Aniston exploran juntos? «Asumimos la responsabilidad de mirar hacia nuestro interior, comprendernos y encontrar la paz. Por eso meditamos juntos», dice. Evita ver las noticias («son un lavado de cerebro») y las historias sobre su nuevo estatus de celebridad.
Curtis creció en Brockton (Massachusetts) con dos hermanas mayores. Su padre era director de un colegio; su madre, enfermera. «Tenía fotos de Ferraris y Porsches en mi cuarto con la esperanza de que algún día llegaría allí», rememora. La vida en casa podía ser tensa. «Mis padres no se llevaban bien y se gritaban. De alguna manera, yo intentaba hacerlos felices».
Estudió en un colegio privado y fue capitán del equipo de natación y un chico popular. «Fui un líder». Con 20 años se cayó de la bici y un día después no sentía su pie izquierdo. El entumecimiento se extendió por su pierna y su torso. «Me sentí muy enfermo». Una resonancia reveló una lesión en la columna previa a la caída. El dolor de espalda y los espasmos musculares continuaron, dice, como un «cable eléctrico que se libera en una tormenta». Ningún médico le ha dado un diagnóstico claro.
«De niño tenía fotos de Ferraris y Porsches en mi cuarto con la esperanza de que algún día llegaría allí», dice. Era capitán del equipo de natación y un chico popular. «Fui un líder»
Curtis cayó en una depresión. Se mudó a Nueva York y buscó terapias alternativas: maestros de kung-fu, chamanes, reiki. «Lo que fuera para tratar de curarme porque nada estaba funcionando», dice. Él, por cierto, no toma medicamentos.
En 1999, mientras trabajaba en una plataforma web de temas de salud, conoció a su esposa, Rachel Napolitano, camarera y consultora de feng shui. Se divorciaron cuando su hijo, Aiden, era niño. «Ojalá tuviera una relación mejor con él, pero vive con su madre y está cabreado conmigo», escribió en su libro de 2017 The stimulati experience. Su vida amorosa se volvió caótica. «No puedo mantener una novia porque me aburro», escribió.
Curtis y Aniston en una imagen de sus redes sociales. Desde que sale con ella, el número de sus seguidores se ha duplicado.Siendo ejecutivo en otra plataforma web, asistió a talleres de autoayuda. «Durante mucho tiempo me dije: '¿Quién soy yo para dar consejos espirituales?'. Y luego me di cuenta: '¿Quién no soy yo?'». En 2023 comenzó a tratar a clientes como coach de autoayuda. Ahora enseña su propio método, el hipnocoaching, disciplina sin regular ni acreditar. «La palabra 'hipnotizador' se asocia con el cine –explica–. Un reloj de oro, un malvado que controlará tu mente. En realidad, es un estado de introspección. Podría llamarse 'meditación'».
El libro de la posibilidad de Curtis promete una «poderosa combinación de espíritu y ciencia» para identificar nuestros verdaderos deseos y cumplirlos. Se basa en su creencia en el «campo cuántico, donde cada versión posible de tu vida existe simultáneamente como potencial puro. Así funcionan la conciencia y las posibilidades infinitas».
El campo cuántico es, en realidad, una teoría de la física, un marco científico para describir las partículas y sus interacciones, y no todo el mundo –sobre todo los científicos– está cómodo con su adopción por parte de ciertos sectores. En 2018, una charla TEDx que tituló El algoritmo cósmico: descifrando las señales fue censurada por contravenir las directrices editoriales TED sobre «no difundir pseudociencia». Él no entiende la razón del veto e intenta distinguirse de los gurús esotéricos. «Mucha gente intenta usar la neurociencia y la física cuántica para justificar su creencia en la espiritualidad, pero la espiritualidad y la ciencia son cosas distintas. No establezco un paralelismo directo».
Lo cierto es que sí lo hace. Un ejemplo: «Si entras en una habitación y percibes una vibración o una energía, es tu interacción con el campo cuántico. No es magia. Es física». ¿Qué quiere decir con «es física», cuando no lo es? «Estoy estableciendo un paralelismo con la fe... en el sentido de que es… física –replica con escasa convicción–. A veces usamos estas palabras y esperamos que la gente nos acompañe en el salto».
–¿Cuál es su respuesta a los académicos que afirman que el lenguaje científico no debería utilizarse para conceptos espirituales?
–Es una observación muy acertada –responde con una sonrisa–. La intención es señalar que existen indicios de que tenemos más poder del que podemos imaginar para cambiar nuestras vidas. No afirmo que haya verdades absolutas. Es El libro de la posibilidad.
A estas alturas se lo ve con ganas de terminar. Le pregunto cómo se siente al pasar tan rápido a ser una celebridad. «Soy afortunado –afirma Curtis–. Si hay un alma, una persona o una mente interesada en mi trabajo, ahora tengo el potencial de compartirlo con ella. Y esa es mi misión».
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