EE UU y el Reino Unido ensayan con un antiguo navío de guerra los efectos de un combate de «alta intensidad» en el mar
Regala esta noticia Añádenos en Google Momento de la explosión del misil NSM en la fragata 'USS Klakring'. (Depto. de Defensa de EE UU)T. Nieva
29/09/2026 Actualizado a las 20:47h.El Reino Unido y Estados Unidos hundieron este martes el 'USS Klakring' frente a las costas de Escocia. Sin embargo, no es necesario disparar las ... alarmas ante un posible conflicto bélico. El ataque formó parte de un ejercicio naval que sirvió a la Royal Navy para probar con un blanco real su misil de última generación, el NSM, conocido como 'destructor de buques', una poderosa ojiva de origen noruego capaz de volar a ras del agua a velocidad supersónica y alcanzar un objetivo a 160 kilómetros de distancia con un margen de precisión absoluto.
El simulacro se enmarcaba en un contexto muy claro: la creciente tensión en las aguas del norte de Europa entre los países aliados y Rusia. En una de sus dimensiones, la operación, denominada Atlantic Thunder 26, pretendía analizar la coordinación militar entre el Reino Unido y EE UU, así como las capacidades de sus flotas en un enfrentamiento de superficie. Lo que el comandante de la Royal Navy Paul Meigh describió en la publicación 'Defence Journal' como una muestra de «combate bélico de altísima intensidad que, con suerte, nunca tendremos que utilizar».
Aparte, hubo un segundo componente técnico. Tras la destrucción del buque, un grupo de drones submarinos portátiles de investigación inició inmersiones para inspeccionar los restos y determinar los efectos reales de los misiles. El hundimiento se produjo en el área de las Hébridas, al noroeste de Escocia, y el pecio se sumergió a 1.900 metros de profundidad. La misión analizará los daños estructurales en el casco y otros aspectos, como la evolución de las explosiones dentro del barco y la forma en que se inundó antes de irse a pique.
La investigación tiene su razón de ser para futuros desarrollos navales. Un misil puede abrir uno o varios boquetes en el casco. Es lo que se conoce como el daño primario. Pero luego están los efectos adicionales que la entrada súbita de agua y el hundimiento generan en toda la estructura. Los expertos consideran que la destrucción no termina en el momento en el que el navío desaparece de la superficie del mar. A partir de ahí pueden producirse desde implosiones hasta grandes fracturas, incluso como consecuencia del impacto contra el fondo rocoso. Todo eso es lo que tratan de medir los drones submarinos, cuyos estudios aportarán luz también sobre la resistencia de las fragatas a la munición de última generación.
La 'USS Klakring' debe su nombre al contralmirante Thomas B. Klakring, condecorado con las máximas distinciones por sus operaciones durante la Segunda Guerra Mundial a bordo de submarinos. Llegó a comandar una escuadra de siete sumergibles frente a Japón y se le considera responsable del hundimiento de una decena de buques. La fragata, de la clase Oliver Hazard Perry, entró en funcionamiento en 1983 y fue dada de baja en 2013. Ahora, cuando termine la expedición técnica, su última misión consistirá en convertirse en un arrecife artificial para la fauna submarina.
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