La primera edición internacional de San Diego Comic-Con batió records de venta de entradas y atrajo a casi 100.000 personas a Málaga. La organización, sin embargo, recibió abundantes críticas: aforos al límite, colas que duraban horas y más de 550 reclamaciones acumuladas por asociaciones de consumidores. Ahora llega un cambio de dirección y, con él, una nueva oportunidad para demostrar que el evento más grande de la cultura pop puede funcionar fuera de California.
La primera Comic-Con fuera de EE.UU. La sola noticia de que Málaga acogería la primera edición internacional generó una expectación que se tradujo en ventas instantáneas: tres de las cuatro jornadas de las que constó el evento se agotaron en menos de 24 horas a 50 euros por día. Y aún no había invitados. Cuando estos empezaron a anunciarse (Arnold Schwarzenegger, Antonio Banderas, Elle Fanning, Jared Leto o el compositor de 'Final Fantasy' Nobuo Uematsu, entre más de treinta invitados internacionales) arreciaron las primeras críticas: no era un evento para fans, como su homónimo original, sino orientado completamente al mainstream.
Algunas cifras. El comunicado oficial que anuncia los primeros planes de cara a 2027 hace balance del año pasado y habla de 95.784 asistentes a lo largo de cuatro días, con un impacto económico de 44,3 millones de euros y la participación de más de 110 expositores y marcas como Disney, Nintendo, Lego y Bandai Namco. Encontramos aquí las primeras discrepancias con el pasado: el Ayuntamiento de Málaga anunció en su momento que la asistencia había sido superior a 120.000 personas (superando de ese modo los 30.000 visitantes diarios que admite el Palacio de Ferias). 25.000 visitantes de diferencia en la información que la organización no explica ahora, como tampoco se hace mención a las más de 550 consultas acumuladas por Facua y OCU para interponer reclamaciones.
En Xataka
24 horas dentro de la Comic-Con de Málaga: carnaval de cosplayers, badulaques de peluches y una ciudad abarrotada
Cambios en la organización. Admitiendo implícitamente que hay cuestiones que mejorar, también se ha comunicado un cambio al frente del evento. Fernando Piquer asume la dirección general en sustitución de Javier Barberá. Su perfil resulta llamativo: fundador y CEO de Movistar Riders, uno de los equipos de esports más reconocidos en España, y responsable de la Estrategia Global de Movistar KOI antes de este nuevo encargo, no tiene vinculación previa con el mundo del cómic o el fandom, lo que ya ha generado las primeras críticas.
Sin embargo, su elección tiene sentido: los grandes festivales de esports han servido en la última década como laboratorio de gestión de eventos masivos, con público joven, ambiente festivo y grandes cantidades de público en recintos cerrados. Son eventos acostumbrados a gestionar digitalmente afluencias masivas: sistemas de acreditación digital, control de aforos por zonas, franjas horarias escalonadas, gestión de colas informatizada, todo ello se aplica hoy a ferias de entretenimiento. Queda la duda para la edición de 2026 acerca de contenidos e invitados, pero un buen equipo debería solventar ese problema.
Posibles soluciones. Eventos masivos y comparables como la Gamescom de Colonia o la Paris Games Week han incorporado sistemas de entradas por franjas horarias, apps oficiales que muestran mapas de saturación de público divididos en pabellones, y existen equipos de la organización dedicados exclusivamente a la gestión de flujos en los accesos. También conviene revisar las prohibiciones de introducir agua y comida al evento, dada la saturación que hubo en los puestos de alimentación y fuentes.
Son problemas técnicos que están identificados y que se pueden solventar: el próximo paso deberían ser anuncios en esa dirección, sobre todo teniendo en cuenta que las críticas al evento en términos de organización fueron generalizadas.
En Xataka | "Nosotros llevamos la industria hacia el 3D": el creador de 'DOOM' tiene un trabajo a tiempo completo y es explicarte 'DOOM'
-
La noticia
El nuevo director de Comic-Con Málaga no viene del fandom, pero sí de un sector que puede solventar problemas del año pasado
fue publicada originalmente en
Xataka
por
John Tones
.
El nuevo director de Comic-Con Málaga no viene del fandom, pero sí de un sector que puede solventar problemas del año pasado
Un responsable venido de los esports puede tener la llave para que las circunstancias cambien en Málaga
La primera edición internacional de San Diego Comic-Con batió records de venta de entradas y atrajo a casi 100.000 personas a Málaga. La organización, sin embargo, recibió abundantes críticas: aforos al límite, colas que duraban horas y más de 550 reclamaciones acumuladas por asociaciones de consumidores. Ahora llega un cambio de dirección y, con él, una nueva oportunidad para demostrar que el evento más grande de la cultura pop puede funcionar fuera de California.
La primera Comic-Con fuera de EE.UU. La sola noticia de que Málaga acogería la primera edición internacional generó una expectación que se tradujo en ventas instantáneas: tres de las cuatro jornadas de las que constó el evento se agotaron en menos de 24 horas a 50 euros por día. Y aún no había invitados. Cuando estos empezaron a anunciarse (Arnold Schwarzenegger, Antonio Banderas, Elle Fanning, Jared Leto o el compositor de 'Final Fantasy' Nobuo Uematsu, entre más de treinta invitados internacionales) arreciaron las primeras críticas: no era un evento para fans, como su homónimo original, sino orientado completamente al mainstream.
Algunas cifras. El comunicado oficial que anuncia los primeros planes de cara a 2027 hace balance del año pasado y habla de 95.784 asistentes a lo largo de cuatro días, con un impacto económico de 44,3 millones de euros y la participación de más de 110 expositores y marcas como Disney, Nintendo, Lego y Bandai Namco. Encontramos aquí las primeras discrepancias con el pasado: el Ayuntamiento de Málaga anunció en su momento que la asistencia había sido superior a 120.000 personas (superando de ese modo los 30.000 visitantes diarios que admite el Palacio de Ferias). 25.000 visitantes de diferencia en la información que la organización no explica ahora, como tampoco se hace mención a las más de 550 consultas acumuladas por Facua y OCU para interponer reclamaciones.
Cambios en la organización. Admitiendo implícitamente que hay cuestiones que mejorar, también se ha comunicado un cambio al frente del evento. Fernando Piquer asume la dirección general en sustitución de Javier Barberá. Su perfil resulta llamativo: fundador y CEO de Movistar Riders, uno de los equipos de esports más reconocidos en España, y responsable de la Estrategia Global de Movistar KOI antes de este nuevo encargo, no tiene vinculación previa con el mundo del cómic o el fandom, lo que ya ha generado las primeras críticas.
Sin embargo, su elección tiene sentido: los grandes festivales de esports han servido en la última década como laboratorio de gestión de eventos masivos, con público joven, ambiente festivo y grandes cantidades de público en recintos cerrados. Son eventos acostumbrados a gestionar digitalmente afluencias masivas: sistemas de acreditación digital, control de aforos por zonas, franjas horarias escalonadas, gestión de colas informatizada, todo ello se aplica hoy a ferias de entretenimiento. Queda la duda para la edición de 2026 acerca de contenidos e invitados, pero un buen equipo debería solventar ese problema.
Posibles soluciones. Eventos masivos y comparables como la Gamescom de Colonia o la Paris Games Week han incorporado sistemas de entradas por franjas horarias, apps oficiales que muestran mapas de saturación de público divididos en pabellones, y existen equipos de la organización dedicados exclusivamente a la gestión de flujos en los accesos. También conviene revisar las prohibiciones de introducir agua y comida al evento, dada la saturación que hubo en los puestos de alimentación y fuentes.
Son problemas técnicos que están identificados y que se pueden solventar: el próximo paso deberían ser anuncios en esa dirección, sobre todo teniendo en cuenta que las críticas al evento en términos de organización fueron generalizadas.