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El OLED en 2026 no es igual en todas las teles: hay una 'guerra civil' entre WOLED y QD-OLED que conviene tener en cuenta al comprar

El OLED en 2026 no es igual en todas las teles: hay una 'guerra civil' entre WOLED y QD-OLED que conviene tener en cuenta al comprar
Artículo Completo 2,466 palabras
Cuando entras en una tienda de electrónica a buscar una flamante tele para tu salón, posiblemente el término ‘OLED’ sea uno de los que más se repita en los escaparates, sobre todo en el segmento de televisores de gama alta. Sin embargo, hay muchos matices que comentar sobre esta tecnología, ya que con el paso de los años se ha visto envuelta en multitud de procesos evolutivos, competencia entre grandes fabricantes, y jugarretas de marketing que a veces nos hacen confundirnos todavía más. Hoy en día, el OLED ya no es solo OLED, y conocer las diferencias entre un panel WOLED, uno QD-OLED, uno MLA y otros variopintos términos, puede ser de gran ayuda para mejorar la experiencia que obtengas cuando estrenes por fin tu tele en casa. Y es que a ver, todo hay que decirlo: cualquier televisor OLED actual cumple de sobra en cuanto a calidad de imagen, pero según el desembolso que estés dispuesto a hacer y tus necesidades, igual te interesa optar por una tecnología u otra. Por eso hemos querido centrar el tiro en este artículo en explicarte las diferencias entre los distintos tipos de paneles OLED. No todos los paneles OLED son iguales Samsung S95F con panel QD-OLED de cuarta generación Conviene recalcarlo, pues debajo de esa etiqueta conviven (al menos si nos centramos en las Smart TVs que se comercializan actualmente) tres tecnologías distintas, fabricadas por dos compañías rivales que, desde hace años, se disputan la supremacía de la imagen en los salones de todo el mundo. LG y Samsung son los principales impulsores de esta tecnología, aunque cada vez más actores de China se unen a esta batalla y la competencia, como no podría ser de otra manera, se intensifica. ¿Pero qué es el OLED y por qué es tan especial? El OLED (Organic Light Emitting Diode), o diodo orgánico emisor de luz, es una tecnología de pantalla en la que cada píxel genera su propia luz de forma independiente. No hay retroiluminación detrás, no hay una matriz de LEDs blancos iluminando el panel por detrás como ocurre en los televisores LCD con paneles de tipo QLED, MiniLED, etc. Cada punto de la imagen se enciende o se apaga por sí solo. Prueba de brillo pico en una ventana del 10% Eso tiene una consecuencia que durante todos estos años prácticamente ninguna otra tecnología ha podido igualar: el negro absoluto. Cuando una escena oscura necesita que un píxel sea negro, simplemente se apaga. No hay filtrado, no hay fuga de luz. Es negro de verdad. Y de ahí nace el contraste infinito que hace que una película bien masterizada para consumo doméstico se vea espectacular en un panel OLED. Además, el control independiente de cada píxel permite ángulos de visión mucho más amplios sin pérdida de color, tiempos de respuesta extraordinariamente bajos (ideal para el gaming), y un grosor de panel que ningún LCD puede alcanzar (ya que no hay matriz de LEDs en la parte trasera). LG G5 con panel Primary RGB Tandem ¿Cuál es el problema? Los compuestos orgánicos que dan nombre a la tecnología se degradan con el uso. Esta tecnología es susceptible de sufrir el llamado burn-in o quemado, sobre todo en las primeras generaciones. Y es que si se muestra una imagen estática durante mucho tiempo (el logo de una cadena, el marcador de un partido, el HUD de un videojuego...) puede ocurrir que con el tiempo acabe quedando una marca permanente en el panel.  La tecnología ya ha avanzado lo suficiente como para achacar este problema, aunque la degradación del panel es algo inevitable, sobre todo si se expone a un uso extremo. Sin embargo, en la actualidad, los disipadores de calor pasivos que incluyen los televisores reducen mucho este riesgo. Hoy por hoy, casi cualquier televisor OLED de gama alta llevan una lámina de grafito o cobre que enfrían el panel, reduciendo considerablemente el riesgo de quemados. LG y la tecnología WOLED LG Display, el fabricante de paneles del grupo LG, fue quien popularizó el OLED en televisores más o menos por el 2013. Su solución al problema de la degradación fue ingeniosa: en lugar de usar subpíxeles orgánicos independientes de tres colores (rojo, verde y azul), optó por fabricar paneles que emiten luz blanca y luego la filtran para producir los colores. Es como una bombilla blanca a la que se le añade una "pantalla" de color delante. A este diseño se le llama WOLED (White OLED), o también WRGB OLED, porque añade un cuarto subpíxel blanco para aumentar el brillo del conjunto. Así lucen más de cerca los subpíxeles de un Primary RGB Tandem, o un "4 stack" El resultado fue un panel mucho más equilibrado en degradación, ya que al ser todos los subpíxeles del mismo material, envejecen de forma más homogénea, y con el negro profundo y el contraste infinito que caracterizan al OLED. El WOLED de LG se convirtió en el estándar de la industria: Sony, Panasonic, Philips y muchos otros fabricantes compraron estos paneles a LG Display para montar sus propios televisores, añadiendo cada uno su procesado de imagen particular. Sin embargo, el WOLED tiene una limitación significativa y que LG ha ido paliando a través de nuevas generaciones: el brillo máximo. Al pasar la luz blanca por filtros de color, se pierde eficiencia luminosa. Los picos de brillo en colores saturados son más bajos que en otras tecnologías, lo que penaliza el rendimiento en HDR y en habitaciones muy iluminadas. Samsung y la tecnología QD-OLED Durante años, Samsung apostó por el QLED, una mejora del LCD con puntos cuánticos que mejora el color y el brillo, pero que sigue dependiendo de retroiluminación. Todo mientras LG afianzaba su lema del “único negro puro”. Es curioso, ya que Samsung también comenzó a apostar por esta misma tecnología en el pasado, pero prefirió consolidarse a través de su tecnología QLED. Igualmente, en 2022, Samsung inició su contrataque con el QD-OLED. Y esta es la disposición de subpíxeles en un panel QD-OLED La idea es elegante. En lugar de usar luz blanca filtrada como en el WOLED, el QD-OLED utiliza una capa OLED que emite únicamente luz azul. Esa luz azul atraviesa después una capa de puntos cuánticos que convierten parte de esa energía en rojo y verde puro, creando los tres colores primarios de forma directa y sin necesidad de filtros de color adicionales. Al eliminar el paso por el filtro, se gana eficiencia y se consigue un volumen de color mayor. El resultado sobre el papel, y en las múltiples pruebas y reseñas de televisores que os hemos traído en esta web desde entonces, es bastante notable. El QD-OLED alcanza más brillo en colores saturados que el WOLED. Además, al ser todos los subpíxeles del mismo color (azul), se degradan de forma más uniforme, lo que en la teoría reduce el riesgo de quemado desigual. Sony no tardó en adoptar esta tecnología para sus modelos más premium, llamando a la puerta de Samsung para incorporar los paneles QD-OLED en gloriosos televisores como el A95K y el A95L, y convirtiéndose en el segundo fabricante de televisores que comercializa paneles QD-OLED. Aunque el recorrido de Sony en televisores está a punto de cambiar, sobre todo con la introducción de la tecnología MicroLED RGB (tecnología que abandona los paneles de cristal líquido para utilizar millones de diodos diminutos que reproducen individualmente los colores primarios) y su nuevo e histórico acuerdo con TCL. Dune 2 reproduciéndose en un televisor Sony BRAVIA OLED 8 II, con panel QD-OLED producido por Samsung Este tipo de panel también cuenta con limitaciones. Y es que el QD-OLED todavía arrastra el problema de la degradación del píxel azul, que sigue siendo el punto débil del conjunto. Además, al no contar con un filtro polarizador, en condiciones de mucha luz ambiental directa puede que los negros en algunas escenas resulten en un tono algo más grisáceo. Igualmente son defectos que dependen de multitud de factores, entre ellos el uso que se le da al panel, la masterización del propio contenido, la iluminación de la sala, o problemas específicos de la propia unidad. MLA y RGB Tandem OLED: el contraataque de LG hacia los paneles QD-OLED LG, consciente de que el QD-OLED le ganó bastante terreno en cobertura de color y brillo, lanzó televisores con otro tipo de tecnologías para hacer frente a los paneles de Samsung. En 2025, su gama más alta, la serie G5, estrenaba el panel RGB Tandem OLED, una evolución del WOLED que combina dos capas OLED para la luz azul y descompone la capa amarilla en sus componentes verdes y rojos por separado. Son dos capas de píxeles que trabajan juntas para que ninguna de ellas se tenga que esforzar al 100%, ofreciendo más brillo y reduciendo el riesgo de quemado. De esta manera se deja de depender de la matriz de microlentes (MLA) que usaron en generaciones anteriores. Al diseño también se le conoce como "4 stack" y se trata de una simplificación de la estructura del panel mientras mejora sus prestaciones. En Xataka Samsung lleva el color a la fuente de luz de sus televisores para 2026 y plantea un nuevo rival para el OLED: Micro RGB Samsung, por su parte, trajo consigo su cuarta generación de paneles QD-OLED con sus modelos S95F de 2025, introduciendo cambios en la estructura interna para seguir aumentando el brillo y la eficiencia. Y el camino continuará este año con la esperada S95H que ya pudieron mostrar durante el CES 2026. TCL y Hisense optan por otra estrategia: democratizar el MiniLED LG y Samsung llevan batiéndose en duelo años con sus modelos OLED de alta gama, al igual que en otros segmentos. No obstante, fabricantes chinos como TCL y Hisense decidieron no entrar en esta pelea (de momento), para acabar dominando un mercado que las firmas surcoreanas ya han cedido completamente a China: los televisores LCD con tecnología MiniLED. TCL X955 con 110 pulgadas de tamaño y tecnología MiniLED El MiniLED es una tecnología LCD que utiliza una retroiluminación con diodos muy pequeños y en gran cantidad, lo que permite un control local de la luz mucho más preciso que en un LCD convencional. No llega al negro absoluto del OLED, pero puede alcanzar niveles de brillo muy superiores. De hecho, en determinados momentos es difícil encontrar las diferencias entre un diodo completamente apagado y un diodo de un televisor MiniLED con un control de atenuación local muy bueno. TCL ya es uno de los tres mayores fabricantes de televisores del mundo por volumen de envíos, e incluso en diciembre de 2025 llegó a superar a Samsung en cuota de mercado global, según Counterpoint Research. Es un modelo de negocio que ya hemos visto otras veces, y que recuerda al de Xiaomi en los smartphones, vendiendo con márgenes ajustados para conquistar cuota, consolidar la marca y escalar después hacia productos más premium. Y está funcionando. Ahora la incógnita del fabricante es saber qué hará con su acuerdo con Sony. A lo que hemos venido: ¿qué tecnología OLED nos conviene más? La respuesta depende de cómo uses el televisor y de la iluminación del entorno. Generalmente, un panel OLED siempre va a funcionar muy bien en entornos menos iluminados, ya que normalmente no alcanzan los picos de brillo de un panel MiniLED avanzado. No obstante, echar las cortinas y disfrutar de una película bien masterizada en un panel OLED (en todas sus variantes), es una experiencia que sigue siendo inigualable en muchos aspectos, ya que sigue siendo la tecnología que ofrece el mejor contraste y los negros más profundos del mercado.  Panasonic Z90B con panel WRGB o WOLED producido por LG Entre WOLED y QD-OLED, la diferencia en el uso cotidiano es sutil, pero notable si la ponemos frente a frente: el QD-OLED tiene ventaja en brillo de color y volumen cromático, mientras que el WOLED de LG ha ido madurando más con el tiempo y adaptándose a la competencia que le ha dado Samsung en los últimos años. También cuenta con un ecosistema de fabricantes más amplio, pues un panel de LG te lo puedes encontrar en teles de bastantes más marcas, lo que puede repercutir en nuestro presupuesto y otras prestaciones del televisor. La tabla que te dejamos abajo es orientativa y la hemos adjuntado como una referencia básica para que puedas aclararte mejor con las diferencias. No obstante, no debería ser tu única guía para escoger televisor: Si tu salón es... Y te gusta ver… Tu tecnología es… Muy luminoso (muchas ventanas) Deportes y la TDT de día MiniLED (Brillo imbatible) Cine en penumbra Películas 4K y Series QD-OLED (Colores explosivos) Uso mixto (Cine, juegos, día/noche) De todo un poco WOLED / MLA (El más equilibrado) Si tu salón es luminoso, recibes mucha luz durante el día y valoras tener un televisor de gran tamaño, el MiniLED, especialmente en versiones con muchas zonas de atenuación, puede ofrecerte una experiencia muy competitiva a un precio significativamente inferior en las diagonales más grandes. Y si el precio es el factor más decisivo, el QLED convencional de Samsung u otras marcas sigue siendo una opción sólida, al igual que los paneles MiniLED de gama de entrada. Lo que está claro es que si al final te acabas decantando por un televisor con panel OLED, echa un ojo antes para saber qué tipo de tecnología incorpora, porque puede marcar la diferencia. En Xataka | Mejores televisores en calidad precio. Cuál comprar y siete smart TV 4K recomendados - La noticia El OLED en 2026 no es igual en todas las teles: hay una 'guerra civil' entre WOLED y QD-OLED que conviene tener en cuenta al comprar fue publicada originalmente en Xataka por Antonio Vallejo .
El OLED en 2026 no es igual en todas las teles: hay una 'guerra civil' entre WOLED y QD-OLED que conviene tener en cuenta al comprar

La etiqueta 'OLED' tiene más variantes de las que creemos y es importante conocerlas bien para escoger nuestro próximo televisor

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Antonio Vallejo

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Cuando entras en una tienda de electrónica a buscar una flamante tele para tu salón, posiblemente el término ‘OLED’ sea uno de los que más se repita en los escaparates, sobre todo en el segmento de televisores de gama alta. Sin embargo, hay muchos matices que comentar sobre esta tecnología, ya que con el paso de los años se ha visto envuelta en multitud de procesos evolutivos, competencia entre grandes fabricantes, y jugarretas de marketing que a veces nos hacen confundirnos todavía más.

Hoy en día, el OLED ya no es solo OLED, y conocer las diferencias entre un panel WOLED, uno QD-OLED, uno MLA y otros variopintos términos, puede ser de gran ayuda para mejorar la experiencia que obtengas cuando estrenes por fin tu tele en casa. Y es que a ver, todo hay que decirlo: cualquier televisor OLED actual cumple de sobra en cuanto a calidad de imagen, pero según el desembolso que estés dispuesto a hacer y tus necesidades, igual te interesa optar por una tecnología u otra. Por eso hemos querido centrar el tiro en este artículo en explicarte las diferencias entre los distintos tipos de paneles OLED.

No todos los paneles OLED son iguales

Samsung S95F con panel QD-OLED de cuarta generación

Conviene recalcarlo, pues debajo de esa etiqueta conviven (al menos si nos centramos en las Smart TVs que se comercializan actualmente) tres tecnologías distintas, fabricadas por dos compañías rivales que, desde hace años, se disputan la supremacía de la imagen en los salones de todo el mundo. LG y Samsung son los principales impulsores de esta tecnología, aunque cada vez más actores de China se unen a esta batalla y la competencia, como no podría ser de otra manera, se intensifica.

¿Pero qué es el OLED y por qué es tan especial?

El OLED (Organic Light Emitting Diode), o diodo orgánico emisor de luz, es una tecnología de pantalla en la que cada píxel genera su propia luz de forma independiente. No hay retroiluminación detrás, no hay una matriz de LEDs blancos iluminando el panel por detrás como ocurre en los televisores LCD con paneles de tipo QLED, MiniLED, etc. Cada punto de la imagen se enciende o se apaga por sí solo.

Prueba de brillo pico en una ventana del 10%

Eso tiene una consecuencia que durante todos estos años prácticamente ninguna otra tecnología ha podido igualar: el negro absoluto. Cuando una escena oscura necesita que un píxel sea negro, simplemente se apaga. No hay filtrado, no hay fuga de luz. Es negro de verdad. Y de ahí nace el contraste infinito que hace que una película bien masterizada para consumo doméstico se vea espectacular en un panel OLED.

Además, el control independiente de cada píxel permite ángulos de visión mucho más amplios sin pérdida de color, tiempos de respuesta extraordinariamente bajos (ideal para el gaming), y un grosor de panel que ningún LCD puede alcanzar (ya que no hay matriz de LEDs en la parte trasera).

LG G5 con panel Primary RGB Tandem

¿Cuál es el problema? Los compuestos orgánicos que dan nombre a la tecnología se degradan con el uso. Esta tecnología es susceptible de sufrir el llamado burn-in o quemado, sobre todo en las primeras generaciones. Y es que si se muestra una imagen estática durante mucho tiempo (el logo de una cadena, el marcador de un partido, el HUD de un videojuego...) puede ocurrir que con el tiempo acabe quedando una marca permanente en el panel. 

La tecnología ya ha avanzado lo suficiente como para achacar este problema, aunque la degradación del panel es algo inevitable, sobre todo si se expone a un uso extremo. Sin embargo, en la actualidad, los disipadores de calor pasivos que incluyen los televisores reducen mucho este riesgo. Hoy por hoy, casi cualquier televisor OLED de gama alta llevan una lámina de grafito o cobre que enfrían el panel, reduciendo considerablemente el riesgo de quemados.

LG y la tecnología WOLED

LG Display, el fabricante de paneles del grupo LG, fue quien popularizó el OLED en televisores más o menos por el 2013. Su solución al problema de la degradación fue ingeniosa: en lugar de usar subpíxeles orgánicos independientes de tres colores (rojo, verde y azul), optó por fabricar paneles que emiten luz blanca y luego la filtran para producir los colores. Es como una bombilla blanca a la que se le añade una "pantalla" de color delante. A este diseño se le llama WOLED (White OLED), o también WRGB OLED, porque añade un cuarto subpíxel blanco para aumentar el brillo del conjunto.

Así lucen más de cerca los subpíxeles de un Primary RGB Tandem, o un "4 stack"

El resultado fue un panel mucho más equilibrado en degradación, ya que al ser todos los subpíxeles del mismo material, envejecen de forma más homogénea, y con el negro profundo y el contraste infinito que caracterizan al OLED. El WOLED de LG se convirtió en el estándar de la industria: Sony, Panasonic, Philips y muchos otros fabricantes compraron estos paneles a LG Display para montar sus propios televisores, añadiendo cada uno su procesado de imagen particular.

Sin embargo, el WOLED tiene una limitación significativa y que LG ha ido paliando a través de nuevas generaciones: el brillo máximo. Al pasar la luz blanca por filtros de color, se pierde eficiencia luminosa. Los picos de brillo en colores saturados son más bajos que en otras tecnologías, lo que penaliza el rendimiento en HDR y en habitaciones muy iluminadas.

Samsung y la tecnología QD-OLED

Durante años, Samsung apostó por el QLED, una mejora del LCD con puntos cuánticos que mejora el color y el brillo, pero que sigue dependiendo de retroiluminación. Todo mientras LG afianzaba su lema del “único negro puro”. Es curioso, ya que Samsung también comenzó a apostar por esta misma tecnología en el pasado, pero prefirió consolidarse a través de su tecnología QLED. Igualmente, en 2022, Samsung inició su contrataque con el QD-OLED.

Y esta es la disposición de subpíxeles en un panel QD-OLED

La idea es elegante. En lugar de usar luz blanca filtrada como en el WOLED, el QD-OLED utiliza una capa OLED que emite únicamente luz azul. Esa luz azul atraviesa después una capa de puntos cuánticos que convierten parte de esa energía en rojo y verde puro, creando los tres colores primarios de forma directa y sin necesidad de filtros de color adicionales. Al eliminar el paso por el filtro, se gana eficiencia y se consigue un volumen de color mayor.

El resultado sobre el papel, y en las múltiples pruebas y reseñas de televisores que os hemos traído en esta web desde entonces, es bastante notable. El QD-OLED alcanza más brillo en colores saturados que el WOLED. Además, al ser todos los subpíxeles del mismo color (azul), se degradan de forma más uniforme, lo que en la teoría reduce el riesgo de quemado desigual.

Sony no tardó en adoptar esta tecnología para sus modelos más premium, llamando a la puerta de Samsung para incorporar los paneles QD-OLED en gloriosos televisores como el A95K y el A95L, y convirtiéndose en el segundo fabricante de televisores que comercializa paneles QD-OLED. Aunque el recorrido de Sony en televisores está a punto de cambiar, sobre todo con la introducción de la tecnología MicroLED RGB (tecnología que abandona los paneles de cristal líquido para utilizar millones de diodos diminutos que reproducen individualmente los colores primarios) y su nuevo e histórico acuerdo con TCL.

Dune 2 reproduciéndose en un televisor Sony BRAVIA OLED 8 II, con panel QD-OLED producido por Samsung

Este tipo de panel también cuenta con limitaciones. Y es que el QD-OLED todavía arrastra el problema de la degradación del píxel azul, que sigue siendo el punto débil del conjunto. Además, al no contar con un filtro polarizador, en condiciones de mucha luz ambiental directa puede que los negros en algunas escenas resulten en un tono algo más grisáceo. Igualmente son defectos que dependen de multitud de factores, entre ellos el uso que se le da al panel, la masterización del propio contenido, la iluminación de la sala, o problemas específicos de la propia unidad.

MLA y RGB Tandem OLED: el contraataque de LG hacia los paneles QD-OLED

LG, consciente de que el QD-OLED le ganó bastante terreno en cobertura de color y brillo, lanzó televisores con otro tipo de tecnologías para hacer frente a los paneles de Samsung. En 2025, su gama más alta, la serie G5, estrenaba el panel RGB Tandem OLED, una evolución del WOLED que combina dos capas OLED para la luz azul y descompone la capa amarilla en sus componentes verdes y rojos por separado. Son dos capas de píxeles que trabajan juntas para que ninguna de ellas se tenga que esforzar al 100%, ofreciendo más brillo y reduciendo el riesgo de quemado. De esta manera se deja de depender de la matriz de microlentes (MLA) que usaron en generaciones anteriores. Al diseño también se le conoce como "4 stack" y se trata de una simplificación de la estructura del panel mientras mejora sus prestaciones.

En XatakaSamsung lleva el color a la fuente de luz de sus televisores para 2026 y plantea un nuevo rival para el OLED: Micro RGB

Samsung, por su parte, trajo consigo su cuarta generación de paneles QD-OLED con sus modelos S95F de 2025, introduciendo cambios en la estructura interna para seguir aumentando el brillo y la eficiencia. Y el camino continuará este año con la esperada S95H que ya pudieron mostrar durante el CES 2026.

TCL y Hisense optan por otra estrategia: democratizar el MiniLED

LG y Samsung llevan batiéndose en duelo años con sus modelos OLED de alta gama, al igual que en otros segmentos. No obstante, fabricantes chinos como TCL y Hisense decidieron no entrar en esta pelea (de momento), para acabar dominando un mercado que las firmas surcoreanas ya han cedido completamente a China: los televisores LCD con tecnología MiniLED.

TCL X955 con 110 pulgadas de tamaño y tecnología MiniLED

El MiniLED es una tecnología LCD que utiliza una retroiluminación con diodos muy pequeños y en gran cantidad, lo que permite un control local de la luz mucho más preciso que en un LCD convencional. No llega al negro absoluto del OLED, pero puede alcanzar niveles de brillo muy superiores. De hecho, en determinados momentos es difícil encontrar las diferencias entre un diodo completamente apagado y un diodo de un televisor MiniLED con un control de atenuación local muy bueno.

TCL ya es uno de los tres mayores fabricantes de televisores del mundo por volumen de envíos, e incluso en diciembre de 2025 llegó a superar a Samsung en cuota de mercado global, según Counterpoint Research.

Es un modelo de negocio que ya hemos visto otras veces, y que recuerda al de Xiaomi en los smartphones, vendiendo con márgenes ajustados para conquistar cuota, consolidar la marca y escalar después hacia productos más premium. Y está funcionando. Ahora la incógnita del fabricante es saber qué hará con su acuerdo con Sony.

A lo que hemos venido: ¿qué tecnología OLED nos conviene más?

La respuesta depende de cómo uses el televisor y de la iluminación del entorno. Generalmente, un panel OLED siempre va a funcionar muy bien en entornos menos iluminados, ya que normalmente no alcanzan los picos de brillo de un panel MiniLED avanzado. No obstante, echar las cortinas y disfrutar de una película bien masterizada en un panel OLED (en todas sus variantes), es una experiencia que sigue siendo inigualable en muchos aspectos, ya que sigue siendo la tecnología que ofrece el mejor contraste y los negros más profundos del mercado. 

Panasonic Z90B con panel WRGB o WOLED producido por LG

Entre WOLED y QD-OLED, la diferencia en el uso cotidiano es sutil, pero notable si la ponemos frente a frente: el QD-OLED tiene ventaja en brillo de color y volumen cromático, mientras que el WOLED de LG ha ido madurando más con el tiempo y adaptándose a la competencia que le ha dado Samsung en los últimos años. También cuenta con un ecosistema de fabricantes más amplio, pues un panel de LG te lo puedes encontrar en teles de bastantes más marcas, lo que puede repercutir en nuestro presupuesto y otras prestaciones del televisor.

La tabla que te dejamos abajo es orientativa y la hemos adjuntado como una referencia básica para que puedas aclararte mejor con las diferencias. No obstante, no debería ser tu única guía para escoger televisor:

Si tu salón es...

Y te gusta ver…

Tu tecnología es…

Muy luminoso (muchas ventanas)

Deportes y la TDT de día

MiniLED (Brillo imbatible)

Cine en penumbra

Películas 4K y Series

QD-OLED (Colores explosivos)

Uso mixto (Cine, juegos, día/noche)

De todo un poco

WOLED / MLA (El más equilibrado)

Si tu salón es luminoso, recibes mucha luz durante el día y valoras tener un televisor de gran tamaño, el MiniLED, especialmente en versiones con muchas zonas de atenuación, puede ofrecerte una experiencia muy competitiva a un precio significativamente inferior en las diagonales más grandes.

Y si el precio es el factor más decisivo, el QLED convencional de Samsung u otras marcas sigue siendo una opción sólida, al igual que los paneles MiniLED de gama de entrada. Lo que está claro es que si al final te acabas decantando por un televisor con panel OLED, echa un ojo antes para saber qué tipo de tecnología incorpora, porque puede marcar la diferencia.

En Xataka | Mejores televisores en calidad precio. Cuál comprar y siete smart TV 4K recomendados

Fuente original: Leer en Xataka
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