Shaquielle McKissic celebra la victoria de Olympiacos en la final de la Euroliga. Reuters
Baloncesto El Olympiacos conquista la Euroliga tras una intensa batalla frente a un Madrid sin pívots y con los árbitros en contraLos de Scariolo efectuaron un esfuerzo defensivo titánico sin premio en el infierno ateniense del OAKA Arena (92-85).
Jorge Pacheco Publicada 24 mayo 2026 22:09h Actualizada 24 mayo 2026 22:28hEl OAKAAtenas vio este domingo a 'su' Olympiacos ganar su cuarta Euroliga. Triunfo griego en una intensa final en la que no fue suficiente el esfuerzo defensivo titánico del RealMadrid para paliar las bajas interiores, con tres pívots caídos a lo largo de la temporada y la Final Four. [Narración y estadísticas: Olympiacos 92-85 Real Madrid]
Además, el final del partido tuvo su dosis de polémica con dos faltas regaladas a Olympiacos, ya en bonus, que terminaron de cortar las alas a un exhausto Madrid.
Se trata del cuarto título del equipo griego en la máxima competición continental tras los logrados en 1997, 2012 y 2013.
Una Atenas en llamas acogía la quinta final de la Euroliga entre el Olympiacos y el Real Madrid. El OAKA, bautizado esta temporada como TelekomCenter, vibraba con los colores rojos del equipo local desde antes del salto inicial.
Más de 18.000 aficionados griegos arroparon a los de GeorgiosBartzokas en la que era, sin duda, la noche más importante del baloncesto europeo del año.
El partido comenzó con la intensidad que exige una final. El Real Madrid imprimió un nivel físico alto desde el inicio, arriesgándose a un desgaste excesivo y cargarse de faltas personales -hizo tres en los primeros dos minutos-, pero llenándose de corazón.
La puesta en escena de los de Scariolo no pudo ir mejor: un parcial inicial de 1-9 a favor que silenció el pabellón griego por unos minutos. Llegó a colocarse con un +12 (3-15), pero el OAKA despertó a partir de un parcial de 9-0 (12-15) que equilibró las cosas.
Aun así, el conjunto blanco mantuvo la iniciativa y, también gracias a una gran defensa, fijando las marcas al hombre y provocando las pérdidas del Olympiacos, se impuso en el primer cuarto (19-26).
Lo del segundo fue otra historia. El Olympiacos, campeón de la temporada regular con 26 victorias, mostró su verdadera cara. Once puntos de Fournier despertaron al conjunto helénico en el OAKA.
El desequilibrio en el juego interior se hizo notar: los griegos dominaron el rebote y encontraron soluciones fáciles cerca del aro que el Madrid, con las ausencias de WalterTavares, AlexLen y UsmanGaruba, no habría permitido en circunstancias normales.
Lyles sostuvo al Madrid
Si el Madrid siguió metido en el partido fue gracias a la buena actuación de TreyLyles, quien se echó el equipo a la espalda y firmó 21 puntos al descanso. Cuando sonó el descanso, el marcador reflejaba la tónica del encuentro: Olympiacos 46, Real Madrid 44.
Un resultado ajustado que, no obstante, esconde la lucha titánica desplegada por los blancos para mantenerse en el partido pese a sus limitaciones.
Scariolo, que antes del choque reconoció que tendría que "inventar algo", encontró hasta ese momento respuestas en la garra y la experiencia de sus hombres.
En el tercer cuarto, para fortuna del Madrid, llegó el momento Hezonja. El jugador croata, hasta ese momento más entregado a sus compañeros -cinco asistencias- que a sí mismo, apareció para desencadenar la ofensiva merengue.
Reacción clave de los de Scariolo, gracias a 'SúperMario' y con AndrésFeliz también al mando. Gran defensa del Madrid, provocando 13 pérdidas hasta la entrada del cuarto final ante la enorme inferioridad en el rebote ofensivo (11-2).
El Madrid llegó por delante al último cuarto de la final de la Euroliga (61-65), una gesta en sí misma, pero que debía rematarse bajo el caliente ambiente de Atenas.
Y entonces el OAKA tomó el mando. En los primeros compases del último período, el Olympiacos comenzó a remontar con un Evan Fournier intratable: el francés encestó triples cruciales que permitieron a los griegos ponerse por delante por primera vez desde el inicio del encuentro cuando quedaban menos de seis minutos.
Los pulmones del equipo de Scariolo empezaron a flojear, la anotación de Lyles se secó y los blancos, que tanto habían luchado, empezaron a acusar el desgaste de haber competido con tanto músculo por encima de sus posibilidades.
Las dos faltas polémicas
El desenlace llegó envuelto en polémica. Con el Madrid a solo tres puntos (84-80) y tiempo suficiente para creer, el arbitraje torció la balanza de manera definitiva: primero, ThomasWalkup convirtió dos tiros libres concedidos en una falta inexistente, poniendo el 84-80.
Poco después, con el bonus griego activo, Fournier repitió la jugada para situar el 86-80 con tan solo 42 segundos en el marcador. Los jugadores del Madrid protestaron airadamente, el banquillo explotó y la afición madridista desahogó su indignación desde las gradas.
Lyles intentó devolver la vida al equipo con un robo y un mate que ponía el 88-83, pero ya era demasiado tarde. AlecPeters, con sangre fría, certificó la victoria del Olympiacos desde la línea de personal (90-85, 92-85).
El Olympiacos conquista así su cuarta Euroliga, la primera en trece años, rompiendo la maldición del líder de la fase regular ante un Real Madrid que rozó la gloria durante muchos minutos y que dejó en Atenas una actuación para el recuerdo, a pesar del resultado.