Domingo, 15 de febrero de 2026 Dom 15/02/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

El otro legado del nacionalismo catalán: 203.000 magrebíes y pakistaníes en Barcelona, frente a sólo 80.000 en Madrid

El otro legado del nacionalismo catalán: 203.000 magrebíes y pakistaníes en Barcelona, frente a sólo 80.000 en Madrid
Artículo Completo 1,211 palabras
La Generalitat apostó desde la etapa de Pujol por la inmigración africana, para facilitar la inmersión lingüística. Mientras en Barcelona residen 141.000 marroquíes, Madrid se consolida como el principal destino de la inmigración latinoamericana.

Inmigrantes hacen cola ante la puerta del consultado de Pakistán en Barcelona, para pedir el certificado de antecedentes a fin de acogerse a la regularización. EFE

Política El otro legado del nacionalismo catalán: 203.000 magrebíes y pakistaníes en Barcelona, frente a sólo 80.000 en Madrid

La Generalitat apostó desde la etapa de Pujol por la inmigración africana, para facilitar la inmersión lingüística.

Mientras en Barcelona residen 141.000 marroquíes, Madrid se consolida como el principal destino de la inmigración latinoamericana.

Publicada 15 febrero 2026 02:36h

Las claves nuevo Generado con IA

Barcelona concentra 203.000 magrebíes y pakistaníes, mientras Madrid suma solo 80.000 de estos colectivos.

El modelo catalán, impulsado por el nacionalismo y Jordi Pujol, facilitó la llegada de inmigración africana y asiática.

Madrid es el principal destino de inmigración latinoamericana, representando más del 50% de los extranjeros en la región.

La diversidad migratoria en Barcelona plantea retos de integración, especialmente educativos, por diferencias lingüísticas y culturales.

El anuncio de Pedro Sánchez de legalizar de manera extraordinaria a cerca de 850.000 extranjeros ha tenido un efecto inmediato.

La imagen se repite en varias ciudades: colas de inmigrantes para lograr papeles con los que intentar regularizar su situación. Pero la ya icónica fotografía de cientos de pakistaníes ante su consulado en Barcelona es también el reflejo de una realidad demográfica compleja.

Cataluña y la Comunidad de Madrid han desarrollado modelos de acogida distintos, que hacen que en la calle la percepción sobre la presencia de extranjeros sea también desigual.

En el primer caso, se trata, en buena medida, de un legado del nacionalismo catalán que encarnó Jordi Pujol.

En Cataluña, quienes acuden ahora a regularizar su situación son mayoritariamente marroquíes y pakistaníes, mientras que en Madrid lo hacen migrantes procedentes de Hispanoamérica.

Argüello, líder de los obispos en España, sobre la regularización extraordinaria de inmigrantes: "Reconoce la dignidad humana"

Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondientes a 2025, señalan que Barcelona concentra una inmigración más diversa y con mayor peso de población africana. Madrid, por su parte, se consolida como el principal destino de la inmigración latinoamericana.

En Barcelona los marroquíes son la población inmigrante más numerosa (141.867) y hay una colonia importante pakistaní (54.935), a los que hay que sumar 6.602 argelinos. En total, 203.404 magrebíes y pakistaníes.

En cambio, en Madrid este grupo representa menos de la mitad, 80.743 inmigrantes: 73.616 marroquíes, 4.445 pakistaníes y 2.682 argelinos.

El actual mapa migratorio tiene raíces recientes. Durante los años que estuvo al frente de la Generalitat (1980-2003), Jordi Pujol impulsó la inmigración procedente del norte de África, especialmente de Marruecos.

Un análisis del Real Instituto Elcano de 2014 señala que el nacionalismo catalán vio en estas comunidades un espacio idóneo de crecimiento demográfico y político, para fomentar una integración con la lengua catalana como eje vertebrador. La inmersión al catalán habría sido más difícil, a priori, con inmigrantes que hablasen español.

Esa predilección de las instituciones catalanas por la inmigración magrebí continuó tras el pujolismo.

Puigdemont se jacta de lograr "una competencia propia de un Estado" y Junts avisa: "Sin catalán no habrá papeles"

A nivel educativo, entre 2014 y 2017 se puso en marcha el denominado "plan Marruecos": se ofrecía a los jóvenes clases de tamazigh y árabe en horario lectivo, y se facilitaba al Gobierno marroquí que impartiera enseñanza del Islam.

El modelo madrileño es distinto. En esta Comunidad, las cinco principales nacionalidades extranjeras están encabezadas por Venezuela (137.858 personas, el 11,7 %) y Colombia (131.348, el 11,1 %), seguidas de Rumanía, Perú y, ya en quinto lugar, Marruecos.

En cifras generales, los latinoamericanos (venezolanos, colombianos, peruanos, hondureños, argentinos, ecuatorianos, etc.) representan un 53% de todos los extranjeros que hay en Madrid.

La presencia latinoamericana define el perfil migratorio de la región y sustenta un relato político del Partido Popular construido en torno a la lengua común y la herencia cultural compartida.

Isabel Díaz Ayuso ha presentado en reiteradas ocasiones a Madrid como la Miami de Europa. Y ha defendido que "no es lo mismo un tipo de inmigración que otro", ya que con los migrantes latinoamericanos existe "una integración muchísimo mayor" por compartir idioma, religión y raíces culturales.

En la provincia de Barcelona, el 18% de la población es hoy extranjera, frente al 16,6 % de Madrid. No hay una gran diferencia. Y hay que tener en cuenta que Madrid supera en más de un millón de habitantes a Barcelona: 7,1 millones frente a 5,9.

Visión por 'continentes'

Si agrupamos los datos del INE en grandes regiones (latinos, europeos, africanos o asiáticos), podemos ver las claras diferencias del perfil del migrante en ambas provincias.

En Madrid los latinos (631.876) suponen más del 50% del total de los extranjeros registrados por el INE, mientras que en Barcelona (420.446) el porcentaje no llega al 40%.

Algo parecido ocurre con los subsaharianos: alcanzan los 33.946 en la provincia de Barcelona, y los colectivos más numerosos son los de Senegal (12.795), Ghana (5.903) y Gambia (5.423).

En la Comunidad de Madrid, en cambio, residen 21.184 ciudadanos subsaharianos y los más numerosos proceden de Nigeria (5.528), Guinea Ecuatorial (4.286) y Senegal (4.132).

Este peso de las comunidades procedentes de África, y también de Asia, implica procesos de integración más complejos, especialmente en el ámbito educativo, debido a las diferencias lingüísticas y culturales. Por tanto, también exige mayores recursos.

Así lo indican estudios como "Investigación Longitudinal de la Segunda Generación en España", elaborado por el profesor Alejandro Portes, de la Universidad de Princeton.

Tras entrevistar a casi 7.000 alumnos de 180 colegios públicos y concertados de Madrid y Barcelona desde 2006, el informe concluye que "los hijos de origen marroquí" o "de ascendencia islámica" suelen precisar de una "mayor atención por las autoridades y por la sociedad en general para impedir que su identificación religiosa genere actitudes reactivas de oposición y receptividad a ideologías radicales".

En Barcelona, el porcentaje de africanos es de un 16% del total de migrantes y en Madrid de un 7,7%.

Los asiáticos, donde se incluyen desde los residentes en países del golfo hasta pakistaníes, coreanos, tailandeses, iraníes, indios o chinos, también son mucho más numerosos en Barcelona (14,4% del total) que en Madrid (8%).

Estos datos reflejan que la diferencia tiene también raíz política: en Cataluña, el debate gira en torno a la identidad y la lengua y es mucho más fácil que un migrante que no hable español convierta el catalán en su nueva lengua materna. En Madrid, eso no se contempla.

  1. Barcelona
  2. Comunidad de Madrid
  3. Inmigración
  4. Inmigración ilegal
  5. Pedro Sánchez
  6. Marruecos
  7. Pakistán
  8. Latinoamérica

NEWSLETTER - ESPAÑA

Recibe de lunes a viernes las noticias más relevantes de la política nacional Apuntarme De conformidad con el RGPD y la LOPDGDD, EL LEÓN DE EL ESPAÑOL PUBLICACIONES, S.A. tratará los datos facilitados con la finalidad de remitirle noticias de actualidad.
    Fuente original: Leer en El Español
    Compartir