León XIV durante la presentación de la encíclica 'Magnifica Humanitas'. Yara Nardi Reuters
Europa El papa León XIV reclama en su primera encíclica "restricciones éticas" para la IA y frenar su "dinámica deshumanizante"El pontífice alerta que los sistemas de inteligencia artificial fomentan "una nueva torre de Babel" que requiere control por parte de los gobiernos.
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D. Barreira Publicada 25 mayo 2026 12:05h Actualizada 25 mayo 2026 12:31h Las clavesLas claves Generado con IA
El papa León XIV ha instado a los gobiernos mundiales a frenar el desarrollo de los sistemas de inteligencia artificial en su primera encíclica, publicada este lunes. El pontífice ha advertido que estas herramientas contribuyen a propagar desinformación, priorizan el conflicto y corren el riesgo de conducir al mundo por un camino de guerras interminables.
En el primer gran documento de su pontificado, León XIV, matemático y canonista, sigue los pasos de la Rerum Novarum de León XIII para actualizar la Doctrina Social de la Iglesia ante uno de los principales retos de la época contemporánea: la inteligencia artificial.
El texto, titulado Magnifica Humanitas y de 110 páginas dividido en cinco capítulos, es un llamamiento a promover la verdad, la dignidad del trabajo, la justicia social y la paz y a superar la teoría de la guerra justa y relanzar el diálogo y el multilateralismo en tiempos de la IA.
El Papa ha reclamado "un orden social justo en la era digital", "marcos jurídicos adecuados", "reglas justas" y "mecanismos de protección eficaces".
"En la era de la inteligencia artificial, donde la dignidad humana corre el riesgo de verse eclipsada por nuevas formas de deshumanización, tenemos el deber urgente de seguir siendo profundamente humanos", se recoge en el documento, en el que León XIV aboga por "desarmar" a la IA para liberarla de la lógica de la competencia económica y militar.
Este es el programa completo de la visita del papa León XIV a España: reunión con Sánchez y visitas a presos y migrantesEn este sentido, ha señalado que "el desarrollo y el uso de la IA en el ámbito bélico deben estar sujetos a las restricciones éticas más rigurosas, y al respeto de la dignidad humana y de la sacralidad de la vida, evitando una carrera armamentista".
León XIV ha definido el universo de la IA como una "nueva torre de Babel" que aviva los "imperialismos contrapuestos, entre potencias que quieren conservar su primacía y potencias que aspiran a conquistarla, con una multiplicidad de conflictos locales".
Mecanismos de control
El primer pontífice estadounidense ha reclamado que la propiedad de los datos de IA no quede exclusivamente en manos privadas, que los responsables políticos protejan los derechos de los trabajadores y mantengan a los menores a salvo de estas herramientas.
"Lo que se necesita es una participación política más activa, capaz de frenar las cosas cuando todo se acelera", ha instado. El Papa ha reclamado "marcos jurídicos sólidos, supervisión independiente, usuarios informados y un sistema político que no eluda su responsabilidad".
Y ha alertado de que estas "innovaciones tecnológicas —incluida la inteligencia artificial— no son neutrales; pueden aumentar la participación y la justicia, o ampliar las desigualdades, el control y la exclusión".
Arsenales nucleares, IA y venta de armas: Xi exige la no interferencia de Trump en Taiwán a cambio de acuerdos"Cuando un poder de tal magnitud se concentra en pocas manos, tiende a hacerse opaco y a eludir el control público, y crece el riesgo de un desarrollo distorsionado que provoca nuevas dependencias, exclusiones, manipulaciones y desigualdades", ha subrayado.
Ha alertado sobre los "usos evidentemente antihumanos, como la manipulación de la información o la violación de la privacidad", que fomenta la IA, y también de un engaño más sutil cuando los sistemas, "presentándose como neutrales y objetivos, reflejan y refuerzan estereotipos o posiciones ideológicas de quienes los han diseñado y programado".
Por todo ello, ha insistido en la necesidad de "un orden social justo en la era digital" que garantice "acceso igualitario a las oportunidades, proteja a los más pequeños y a los más frágiles, se oponga al odio y a la desinformación, y someta a control público el uso de los datos y de las tecnologías, de modo que el criterio no sea sólo el beneficio sino la dignidad de cada persona y el bien de los pueblos".
Los temas de la encíclica
1. La tecnología no debe concentrarse en manos de unos pocos. Exige que no se alimente la brecha entre los incluidos y los excluidos de la revolución digital.
2. Se necesita un código ético compartido sobre la IA. Reclama políticas y marcos jurídicos adecuados, una supervisión independiente y la educación de los usuarios. Sobre todo, se necesita un código ético sometido a criterios de justicia social compartida, porque no sirve una IA más moral si esa moral la deciden unos pocos.
3. Desarmar la IA y sustraerla de la lógica competitiva militar, económica y cognitiva. Persigue romper la equivalencia entre poder técnico y derecho a gobernar y sustraer a la IA de los monopolios e impedir que domine al ser humano.
4. El trabajo debe centrarse en la persona, no en el beneficio. En la 'cuarta revolución industrial' que representa la transición digital, el pontífice destaca la importancia de proteger la dignidad y el valor del trabajo y alerta que la tecnología puede descalificar a los trabajadores.
5. Superar la teoría de la guerra justa. La revolución digital está modificando la gramática de los conflictos y, sin un enfoque ético, las decisiones sobre la vida y la muerte de las personas serán cada vez más impersonales, considerándose el recurso a la fuerza como una opción inmediata y viable. En la base de todo hay una cultura del poder que normaliza la guerra y la rehabilita como instrumento de política internacional, favoreciendo el rearme. Ningún algoritmo hace que la guerra sea moralmente aceptable.
6. Es inmoral e inaceptable eliminar o someter a una nación. Afirma que la promoción del bien común no puede separarse nunca del respeto al derecho de los pueblos a existir, a custodiar su propia identidad y a contribuir con su originalidad a la familia de las naciones.
7. La crisis del multilateralismo. Lamenta que la fuerza del derecho se sustituye por el derecho del más fuerte; las lógicas del poder prevalecen sobre la construcción de la paz, relegada a un segundo plano, y las instituciones creadas para custodiar el destino común de los pueblos se encuentran ahora debilitadas, sin que se reconozca su autoridad moral.
8. Proteger la dignidad humana. Pide defender el derecho a la vida, desde la concepción hasta su final natural y define el aborto provocado, el asesinato de inocentes y la eutanasia como 'decisiones gravemente ilícitas', así como reclama reconocer el derechos de las minorías, con especial atención a las mujeres.
9. La civilización del amor. A su juicio, el cristiano está llamado a responder a esta cultura del poder construyendo la civilización del amor. León XIV invita a los fieles a vivir las nuevas tecnologías a la luz del Evangelio para que, incluso en la era de la IA, todos puedan dar testimonio de la belleza de una magnífica humanidad habitada por Dios.