León XIV, en su discurso en el Movistar Arena. EFE
Sociedad El Papa llama al “diálogo social” y entre instituciones “centrado en la dignidad humana” frente a patronal y sindicatosEl Papa invitó a todos a tejer hilos para "armonizar todos los ámbitos de la vida".
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David Palomo Publicada 7 junio 2026 19:23h Las clavesLas claves Generado con IA
El papa León XIVquiso llamar al entendimiento delante de patronal y sindicatos. “Tejer redes es un diálogo entre instituciones centrado en la dignidad humana”, reconoció el Pontífice en un encuentro con representantes de la cultura, el deporte, el arte y la economía en el Movistar Arena.
En esa búsqueda para 'tejer redes', el Papa estuvo rodeado por Antonio Banderas y Sara Baras como representantes del mundo de la cultura; Antonio Garamendi, Unai Sordo, Pepe Álvarez y Ángela de Miguel en la parte económica; y Carolina Marín y Teresa Perales en el ámbito deportivo -entre otros-.
“Es un placer encontrarme con vosotros en este lugar, un espacio que no sólo acoge actividades deportivas y artísticas y culturales, sino emociones profundas del ser humano: la alegría y la admiración, el entusiasmo y la esperanza, así como la tristeza y la frustración”, empezó el Papa su discurso.
El origen de la tradición de bendecir bebés que León XIV ha hecho suya en sus recorridos por Madrid: lleva más de 15Para justo después ensalzar las bondades de España. “Es imposible no admirar la huella de creatividad que atraviesa su historia y da forma a su identidad. Una hermosura visible en sus ciudades, en sus calles y monumentos, en sus plazas y jardines, en sus universidades e iglesias, en la música, la pintura y la danza, en su gastronomía”.
Pero, eso sí, muy en su línea, quiso reflexionar al hablar de todas esas maravillas. “¿Qué herencia estamos dejando al futuro y, por ende, qué tipo de comunidad estamos construyendo?”, preguntó a los asistentes en el Movistar Arena.
“Coincido con todos vosotros —decía el Papa, interpelando a Antonio Banderas y a otros tantos—. “Nuestra sociedad, en efecto, posee una extraordinaria capacidad para producir, innovar y comunicar, sin embargo, parece que todavía necesitamos aprender a custodiar el alma de aquello que esta genera”, expuso.
“En el ADN de la humanidad está radicado el deseo de bien, de belleza y de verdad”, reconoció. Pero también advirtió que la cuestión decisiva sigue siendo la misma: “¿Qué significa ser verdaderamente humano?”, se preguntó.
Interpelación al diálogo
El Papa, en su guiño a los sindicatos y a la patronal, llamó a todos ellos a entenderse. “Tejer redes es un diálogo entre instituciones centrado en la dignidad humana. Ello comporta, por ejemplo, que la universidad no viva de espaldas al mundo del trabajo ni renuncie a la verdad”.
Y siguió: “Que la actividad empresarial no vea al empleado como un factor más en la ecuación de sus intereses; que el arte no tenga como fin solo a las élites; que el deporte no sea reducido a espectáculo o convertido en mero negocio; que el progreso tecnológico tome en cuenta a los ancianos, a los pobres y a quienes no tienen voz”, expuso ante todos ellos.
De izquierda a derecha: Garamendi, Unai Sordo y Pepe Álvarez. EFE
Llamó a todos a crear juntos —porque eso también es tejer redes—y a servir de modo desinteresado. Pero, también, hizo una interpelación a Europa. “¿En serio es posible creer que la Europa —a la que tanto amamos—, sería ella misma sin la huella de la fe? No temáis. Jesucristo no nos quita nada y nos lo da todo”, reconoció.
Y también hizo una mención al deporte en su discurso. Un mundo que, reconoció, no le es para nada ajeno -por su afición al tenis-. “Cuántos aprendimos el respeto por el adversario en un campo de juego más que escuchando un discurso. Cuántos deportistas nos enseñan a perder sin odiar, a ganar sin humillar o a levantarse después de caer”.
Y para terminar, invitó a todos a “ser hilos nuevos para tejer redes nuevas que armonicen todos los ámbitos de la vida, para entramar una sociedad renovada donde el tiempo se impregne de eternidad, la cultura custodie la memoria y favorezca el diálogo (...) Que la empresa reconozca la dignidad de la persona y el trabajo siga siendo motor de esperanza”.