Andy Burnham llegando al Parlamento británico. Jack Taylor Reuters
Europa El Partido Laborista proclama a Andy Burnham como su nuevo líder y sustituirá a Starmer como primer ministro británicoEl exalcalde de Mánchester promete "devolver la esperanza" a sus ciudadanos y asegura que "el cambio empieza con honestidad".
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D. Barreira Publicada 17 julio 2026 13:21h Actualizada 17 julio 2026 13:56h Las clavesLas claves Generado con IA
El Partido Laborista ha proclamado oficialmente a Andy Burnham como su nuevo líder. El exalcalde de Mánchester, de 56 años, sustituirá el lunes a Keir Starmer en el número 10 de Downing Street como primer ministro de Reino Unido. El hasta ahora mandatario británico anunció su dimisión hace unas semanas tras ver comprometido su liderazgo.
Burnham ha cumplido al fin su ambición de convertirse en líder del Partido Laborista, tras dos intentos fallidos en 2010 y 2015. Y lo ha hecho sin necesidad de superar una votación interna al ser el único aspirante. El nuevo premier gobernará respaldado por la mayoría absoluta que el laborismo obtuvo en las elecciones generales de 2024: 403 diputados, de los que 379 han avalado su candidatura.
En su primer discurso al frente del partido, Burnham ha apostado por un Gobierno basado en los valores tradicionales laboristas, con un programa de renovación económica, mayor control público, reindustrialización y devolución de poder a las comunidades locales.
"Seremos inequívocamente laboristas en nuestras prioridades y en las decisiones que tomemos, situando a las personas y a los territorios en el centro de todo lo que hagamos", ha afirmado el nuevo líder laborista, que ha convertido la descentralización del Estado en el eje de su proyecto político.
Burnham ha sostenido que Reino Unido "tomó una serie de decisiones equivocadas en la década de 1980", cuando "el poder político se centralizó y el poder económico se privatizó", y ha defendido la necesidad de abrir "un nuevo camino" tras cuatro décadas de ese modelo.
La 'jugada' electoral de Farage se vuelve en su contra: su rival será el 'Conde Carapapelera' tras el boicot de laboristas y 'tories'También ha abogado por un Partido Laborista más unido y centrado en su misión de servicio público, y se ha comprometido a gobernar "para el norte y el sur, para Escocia, Gales e Irlanda del Norte, y para cada pueblo y cada ciudad" de Reino Unido.
Durante su intervención ante el Comité Nacional Ejecutivo del partido, el futuro premier ha rendido homenaje a Starmer por haber devuelto a los laboristas al poder y ha asegurado que personalmente "está preparado para liderar".
"Bajo el liderazgo de Keir Starmer pasamos de nuestra peor derrota a una de las mayores victorias de nuestra historia", ha destacado. "Keir volvió a poner al Partido Laborista en posición de cambiar la vida de las personas, y eso es lo que hemos estado haciendo estos dos últimos años".
Burnham ya fue diputado entre 2001 y 2017, año en que dejó la Cámara de los Comunes para convertirse en alcalde del Gran Mánchester, un puesto que ha ocupado hasta hace un mes.
Como joven parlamentario participó en los Gobiernos de los primeros ministros Tony Blair y Gordon Brown, con quien fue ministro de Cultura y Sanidad. Así pues, su debut gubernamental estuvo marcado por la doctrina del Nuevo Laborismo, que buscaba combinar liberalismo económico con objetivos de justicia social.
Líneas de gobierno
Desde que quedó claro que sucedería a Starmer, Burnham ha intentado definir la que será su hoja de ruta, inspirada por lo que denomina el 'Manchesterismo', las medidas que tomó para potenciar el crecimiento en una de las mayores ciudades inglesas.
En su primer gran discurso tras anunciar su candidatura, Burnham propuso trasladar parte de la actividad gubernamental de Londres a Mánchester y propugnó la creación de un 'número 10 del norte', en referencia a la residencia oficial del primer ministro en Downing Street.
En la economía, avanzó una línea de mayor intervención estatal en sectores clave, aunque se comprometió a respetar las reglas fiscales vigentes, que establecen que el Estado solo puede endeudarse para inversión y no para gasto corriente.
En política exterior, Burnham respalda la continuidad del apoyo militar y financiero a Ucrania. Y sobre Gaza -uno de los temas más divisivos para el laborismo-, criticó la "naturaleza desproporcionada" de la ofensiva israelí aunque evitó calificarla de genocidio.