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El pasaje evangélico de la flagelación de Cristo atado a la columna en las cofradías de Semana Santa de Málaga

El pasaje evangélico de la flagelación de Cristo atado a la columna en las cofradías de Semana Santa de Málaga
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Esta representación iconográfica se ha venerado hasta en ocho iglesias malagueñas desde el siglo XVII hasta la actualidad

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La iconografía de Jesús atado a la columna ha sido muy frecuente en Málaga. Sur Investigación cofrade El pasaje evangélico de la flagelación de Cristo atado a la columna en las cofradías de Semana Santa de Málaga

Esta representación iconográfica se ha venerado hasta en ocho iglesias malagueñas desde el siglo XVII hasta la actualidad

Andrés Camino. Doctor en Historia

Málaga

Miércoles, 11 de marzo 2026, 00:02

  1. Convento e iglesia de la Trinidad

La más antigua, que sepamos, fue la Cofradía y Esclavitud de la Santísima Trinidad y advocación del Santo Cristo de la Columna, cuya imagen había sido labrada en 1633 por José Micael y Alfaro. El erudito fraile agustino Andrés Llordén y el abogado y periodista Sebastián Souvirón en la 'Historia documental de las cofradías y hermandades de pasión de la ciudad de Málaga' señalaban que se constituyó en el año 1633, realizando tres procesiones en los años 1634, 1635 y 1636, y trasladándose en la última fecha a la iglesia parroquial de San Juan Bautista, por estar muy alejada de la ciudad. Téngase en cuenta que en el suelo en el que se construyó el cenobio de la Orden de los Trinitarios Calzados la reina Isabel instaló su campamento en la toma de Málaga en 1487.

Curiosamente, y con la marcha de la Cofradía del Santo Cristo de la Columna a la parroquia de San Juan, surgió en el convento trinitario la Venerable Hermandad del Santísimo Cristo de la Columna. No se tiene constancia de la fecha fundacional, aunque Llordén y Souvirón apuntaban a que sería en el primer tercio del siglo XVII. Ya, en 1789, se constata la remisión de las Constituciones, para su aprobación, al Consejo de Castilla. En este corpus jurídico se recogen aspectos interesantes. Precisamente, uno de los capítulos que más llama la atención es el número 14. En él, se describe la gratitud de la hermandad hacia los frailes trinitarios por haberles cedido la imagen del Señor, la bóveda y la capilla, y se acuerda la asistencia, con vara y estandarte, los Jueves Santos y fiestas de la Purificación y de la Santísima Trinidad a las salidas procesionales que se efectuaran en el convento.

Años más tarde, en 1795, en un listado de congregaciones, hermandades y cofradías, se comprueba que la corporación no tiene posesiones ni censo, solamente cuenta con las limosnas anuales que se habían recolectado durante cinco años atrás, ascendiendo a 13.847 reales de vellón.

En el Archivo Histórico Provincial de Málaga hay un documento, de 1800, en que Catalina Sánchez otorgaba testamento ante el escribano Antonio del Castillo Fragua, haciendo constar que su cadáver fuese amortajada con el hábito de los religiosos de la Orden de la Trinidad Calzados y que se le diese sepultura en la bóveda de Nuestro Padre Jesús de la Columna.

La supresión de la Comunidad religiosa de trinitarios calzados en 1835, a consecuencia de las leyes desamortizadoras, pudo significar el fin de esta hermandad, puesto que no vuelve a tenerse más noticias de su actividad.

En la nueva iglesia de la Santísima Trinidad, bendecida e inaugurada en 1862, tres décadas más tarde se erigió la primera cofradía pasionista, bajo la denominación Congregación de Nuestro Padre Jesús de Llagas y Columna y Nuestra Señora de los Dolores. Hoy día, se encuentra radicada la Confraternidad de Culto y Procesión de Jesús Nazareno de la Llaga en el Hombro y María Santísima de la Buena Fe.

La Congregación de Llagas y Columna se formó en el último decenio del siglo XIX y no guarda ningún vínculo con la extinguida Hermandad de Llagas y Columna creada en el convento e iglesia de la Merced, y después, trasladada a la parroquia de Santiago.

La Congregación de Llagas y Columna se formó en el último decenio del siglo XIX y no guarda ningún vínculo con la extinguida Hermandad de Llagas y Columna creada en el convento e iglesia de la Merced

La primera noticia con la que se cuenta está fechada en 1896. El periódico La Unión Mercantil informaba que sus hermanos veneran a las imágenes de Nuestro Padre Jesús de Llagas y Columna y Nuestra Señora de los Dolores de la iglesia de la Santísima Trinidad y que celebrarían un cabildo de hermanos el 23 de febrero para abordar la organización del septenario en honor de la titular y la procesión de Semana Santa.

Para el 31 de julio, los cofrades se reunían en la sacristía de la iglesia con el propósito de formar una comisión que se encargase de la recaudación de fondos para la compra de un nuevo trono del Señor de Llagas y Columna.

A los pocos días, el referido diario daba cumplida información del resultado de la colecta destinada a la adquisición del trono, remarcando que se había alcanzado la cantidad de 23,70 pesetas. La Casa Larios se unió a esta iniciativa en 1897, contribuyendo con un donativo de 50 pesetas para los gastos del mismo.

La hermandad realizó las salidas procesionales el Martes Santo de 1897 y 1898, siendo estas noticias las últimas en obtenerse. Posiblemente la crisis finisecular le afectara, como sucedió con otras cofradías, dejando de salir y entrando en una etapa de inactividad.

  1. Convento e iglesia franciscana de San Luis 'El Real'

La ausencia de fuentes documentales dificulta el conocimiento de la fecha de erección canónica de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Columna. En consecuencia, debe partirse de unos estatutos, de 1730, para situarla en el tiempo y en un espacio, el del prolífico ámbito franciscano, germen de la Semana Santa de Málaga. Con todo, algunos historiadores a sabiendas de la existencia de una capilla y patronato en aquel convento donde se rendía culto a una imagen de este nombre y hechura, la refieren como claro antecedente de esta hermandad, adelantando su fundación, o al menos la corriente devocional, a la centuria precedente, lo que faculta a integrarla entre las corporaciones surgidas en el transcurso del Seiscientos.

Durante el Siglo de las Luces, la Hermandad de la Columna cambió el antiguo titular por uno nuevo e intensificó sus prácticas funerarias, como las de Francisco Rodríguez, quien en su testamento de 1793 dictaba que «quiero ser vestido con la tunica de Nuestro Padre Jesús de la Colugna sita en el convento de Señor Sn. Franco. de Asis».

En la Semana Santa de 1798 estaba previsto que desde este enclave realizaran la procesión en la tarde del Miércoles Santo «el Señor de la Columna, el de la Humildad, Jesús el Pobre, San Juan y la Virgen».

Más adelante, en 1833, en una relación de cofradías conservada en el Archivo Municipal de Málaga ya se le menciona con la denominación de 'Azotes y Columna'. Con ello, cae por su propio peso la teoría que circulaba que con el establecimiento en la parroquia de San Juan se encontró con la presencia de otra corporación de igual título, algo que explicaría que, a partir de ese período, se viese obligada a añadir el pretítulo de 'Azotes' para diferenciarse y evitar litigios.

Dos o tres años después, y a causa del proceso desamortizador, estableció su residencia canónica en la parroquia de San Juan.

  1. Convento e iglesia de la Merced

La Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Columna, popularmente conocida como la de los Gitanos, fue fundada en el siglo XVII. El primer documento hallado data de 1682, cuando Sebastián Ramírez «vecino que soy desta ciudad de Malaga estando Enfermo del cuerpo» ante notario público manifestó en su testamento «que mi cuerpo sea amortajado con una túnica de lienço que tengo de la Hermandad del Santo Xpto de la Columna de Nuestra Señora de la Merced de que soy Hermano».

En un cabildo de hermanos celebrado el 2 de febrero de 1799 en la iglesia vieja de la Merced, se acordaba bajo la presidencia de fray José Brust encargarle, tras someterse a votación, una imagen al escultor Francisco Gómez Valdivieso.

Jesús de la Columna, de la Merced. Archivo Agrupación de Cofradías

Durante la centuria decimonónica atravesó momentos de oscuridad y también de esplendor, como las salidas procesionales en la Semana Santa de 1858, 1860, 1861, 1862 y 1863, y el adorno de la capilla del Señor para la visita de los fieles al templo el Jueves y Viernes Santo.

El siglo XX se iniciaba con el deseo de los hermanos de salir en procesión en 1901. Para hacer frente a los gastos se envió un escrito a la Corporación Municipal solicitando una subvención. Poco después, se producía una discontinuidad en la cofradía por la situación socioeconómica que, por entonces, se vivía en Málaga.

Para 1911, tuvo lugar la habitual visita a los templos en Semana Santa. Por lo que corresponde a la iglesia de la Merced, el Diario El Cronista anunciaba que «estuvo durante todo el día de ayer [13 de abril] muy concurrida. En diferentes capillas estaban Nuestro Padre Jesús de la Columna y una preciosa Dolorosa y en el Altar Mayor el Señor con la cruz a cuesta».

La Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Columna, popularmente conocida como la de los Gitanos, fue fundada en el siglo XVII. El primer documento hallado data de 1682

Posteriormente, una nueva paralización se produciría en el seno de la hermandad que finalizaría en 1921. El sagrado titular fue destruido en el asalto y quema de la iglesia de la Merced en los 'Sucesos de Mayo' de 1931.

Otra institución creada bajo el manto de la Orden de los Mercedarios fue la denominada Hermandad de Nuestro Padre Jesús de Llagas y Columna. Fundada el 30 de abril de 1694 y sometida en el terreno espiritual a la poderosa Archicofradía de la Sangre. Algunos autores atribuían la imagen del Cristo de Llagas al escultor Jerónimo Gómez; otros, en cambio, la consideraban una obra mediocre de autor desconocido. Radicó en el convento de Nuestra Señora de la Merced hasta que con la desamortización de 1835-1836, abandonó esta sede y se asentó en la vecina parroquia de Santiago.

  1. Parroquia de San Juan

Una vez establecida la Cofradía y Esclavitud de la Santísima Trinidad y advocación del Santo Cristo de la Columna en la parroquia de San Juan, se aprecia en los protocolos notariales del Archivo Histórico Provincial de Málaga cierta actividad durante los siglos XVIII y XIX que no voy a entrar a detallar para no extenderme más de la cuenta en el presente artículo. Por lo que respecta a las mandas testamentarias, elijo uno, el de 1719, en la que Salvador de Casimiro Fuentelezas, vecino de esta ciudad y natural de Ronda, parroquiano de la iglesia de San Juan, dispuso que a su muerte fuese sepultado con el hábito de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios en el referido templo y que la Hermandad del Santo Cristo de la Columna asumiese los gastos del entierro «por ser como soy hermano de dicha Hermandad y me hagan decir las misas que son obligación y como se ejecute con los demás hermanos de ella». En cuanto a los enterramientos en el cementerio de San Miguel, Rafael Roose Wumsch actuaba en 1859 contra la Hermandad de la Columna para que cumpliese con las obligaciones estatutarias, siendo mayordomo Salvador Ledesma.

Con la llegada de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de Azotes y Columna al templo sanjuanista va a coexistir, por un periodo de tiempo, con la de la Columna, hasta su decaimiento.

Jesús de Azotes y Columna. Archivo Agrupación de Cofradías

Durante el siglo XIX la Hermandad de Azotes y Columna desarrolló las acostumbradas funciones cultuales en honor de su sagrado titular, contando en 1842 con doscientos cuarenta y cuatro hermanos y, en 1849, con ciento treinta hermanos, todos ellos con derecho a sufragios y a sus propias sepulturas habilitadas en el cementerio municipal.

El Jueves Santo de 1888 destacó el montaje del monumento donde se encontraba expuesta a la veneración de los fieles la efigie de Jesús de Azotes y Columna, según el periódico La Unión Mercantil.

Ya en el periodo comprendido en 1891 y 1895 se cumplimentó el proceso de fusión de la Archicofradía de la Vera Cruz, la Cofradía de Ánimas de Ciegos y la Hermandad de Azotes y Columna.

  1. Parroquia de los Santos Mártires

La Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Columna quedó reorganizada oficialmente después de la Guerra Civil y se estableció canónicamente en el templo dedicado a San Ciriaco y Santa Paula.

Actual imagen de Jesús de la Columna (Gitanos), de los Santos Mártires. Archivo del autor

El titular actual, que sustituyó a una imagen de Manuel Oliver, fue encargado al escultor Juan Vargas, quien lo finalizó en 1942.

  1. Parroquia de Santiago

La imagen del titular de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de Llagas y Columna se situó en un altar a los pies de la iglesia de la nave del evangelio.

Desde aquí realizó la salida procesional en 1893, solicitando la ayuda de la Corporación Municipal para cubrir los gastos del desfile. Como un importante número de cofradías malagueñas, mandó construir un panteón en el cementerio de San Miguel, cuyas obras habían concluido en 1880.

Jesús de Llagas y Columna, Santiago. Archivo Agrupación de Cofradías

Actualmente se mantiene en pie. La imagen del Señor, de una rareza iconográfica muy acusada, desapareció en los episodios anticlericales de 1931.

  1. Parroquia de Nuestra Señora del Carmen

En este templo fundado por la Orden de Carmelitas Descalzos ya existía en 1858 una imagen del Señor de la Columna al que un devoto ofreció un «solemne quinario» que predicó el P. Mariano de Vélez. El culto se inició el Domingo de Ramos y finalizó el Jueves Santo.

Más adelante, en 1893, el periódico La Unión Mercantil publicaba el siguiente titular: 'Nueva hermandad', para, a continuación, dar la pertinente noticia: «Se está apuntando para formar una al Señor de la Columna en la parroquia del Carmen, cuya venerada efigie goza de gran fama por los reiterados casos de alivio y consuelo que en toda calamidad experimentan sus devotos». Concluía apuntando que la pretensión de los organizadores era alcanzar un número de cofrades que ascendiesen a los doscientos y que la cuota mensual fuese «bastante módica».

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Jesús de la Columna, del Carmen. Revista La Cruceta

Para 1899, el hermano mayor de la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores y Nuestro Padre Jesús de la Columna, que así se denominaba, solicitó del Ayuntamiento una subvención para poder efectuar la salida procesional en la Semana Santa.

El principal proyecto con el que se contaba era la construcción de un nuevo trono. Para ello, iniciaron una campaña recaudatoria que concluyó en 1901. La Unión Mercantil destacaba el 27 de febrero «es magnífico el trono que ha adquirido la Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores y Nuestro Padre Jesús de la Columna, que se veneran en el Carmen, trono que se propone lucir la mencionada Hermandad en las próximas fiestas de Semana Santa».

En 1899, la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores y Nuestro Padre Jesús de la Columna de la parroquia del Carmen solicitó del Ayuntamiento una subvención para salir en la Semana Santa

Posteriormente, el 30 de marzo, se anunciaba que la hermandad saldría en procesión el Miércoles Santo y que no «ha omitido este año gastos de ninguna clase para que las procesiones salgan con la brillantez de costumbre, costeando todos los gastos de fondo de la Cofradía». Asimismo, destacaba el donativo entregado por el comerciante riojano Félix Sáenz Calvo y que el itinerario sería el mismo de 1900.

Pocas más noticias he podido localizar, lo que lleva a pensar que tuviese una corta vida esta novel hermandad.

Hace unos años, el Diario SUR informó el 11 de julio de 2005, del hallazgo en un cortijo de los restos de Jesús atado a la Columna, salvado por un malagueño en el asalto y quema de la parroquia del Carmen el 12 de mayo de 1931.

  1. Iglesia del Santo Cristo de la Salud

La imagen del Cristo de la Salud, labrada por José Micael y Alfaro en 1633, fue el primer titular de la Cofradía y Esclavitud de la Santísima Trinidad y advocación del Santo Cristo de la Columna, trasladada en 1636 a la parroquia de San Juan. La imagen fue desechada, como apunta el historiador del Arte Francisco Jesús Flores Matute, lo que provocó, según Llordén y Souvirón, que fuese depositada en la casa de Ana de Medegal y allí permaneció por un periodo de seis años. A su muerte, pasó a manos de diferentes personas hasta que, en 1649, en plena epidemia de peste, el Santo Cristo junto a otros enseres era trasladado en una carreta y al paso por la plaza de las Cuatro Calles (actual de la Constitución), a la altura de las Casas del Cabildo, los bueyes que tiraban del carro se pararon y no se movieron más. Al descubrirse lo que se portaba, cogieron la imagen a hombros y la introdujeron en el edificio. Cuentan las crónicas que, a partir de ese momento, la ciudad empezó a sanar, atribuyendo el pueblo esta mejoría al Señor atado a la Columna, al que le dieron el título de Santo Cristo de la Salud.

Santo Cristo de la Salud. Archivo Agrupación de Cofradías

Con el derribo de las Casas Consistoriales en el siglo XIX, la imagen se colocó en la iglesia que habían ocupado los jesuitas hasta su expulsión en 1767 por Carlos III.

El Santo Cristo ha sido el titular de una hermandad que ha tenido, a lo largo de su historia, periodos de intermitencias. Actualmente, un grupo de fieles, constituidos como corporación, le dedica anualmente unos solemnes cultos.

La última aparición pública que guardamos en nuestras retinas fue la del año de la pandemia, al convertirse en la efigie que presidió el Vía Crucis de la Agrupación de Cofradías el primer viernes de Cuaresma.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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