Un responsable del equipo explica a MARCA por qué esperaron hasta abril para confirmar su debut
- NACHO LABARGA Clermont-Ferrand
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Paul Seixas ha cambiado el escenario del Decathlon CMA CGM en el Tour de Francia. La formación francesa no solo acude con opciones de buscar victorias parciales, sino que también protege a uno de los jóvenes que más expectación ha generado en el ciclismo de su país. Un corredor que afronta su primera gran vuelta con la clasificación general como referencia, aunque sin una posición concreta marcada desde el coche.
MARCA conversó durante la salida del Tour en Barcelona con Jean-Baptiste Quiclet, responsable de rendimiento del equipo. El técnico francés explicó cómo se tomó la decisión de incluir a Seixas, qué estructura han colocado a su alrededor y cómo pretenden administrar una presión que ya resulta inevitable.
"Es otro Tour de Francia increíble para el equipo. Hicimos una buena preparación y es muy especial comenzar aquí. España es un país de ciclismo y se nota la cercanía de los aficionados", valoró Quiclet sobre el arranque de la carrera en Barcelona.
La presencia de Seixas ha elevado el interés alrededor de la formación. Francia vuelve a tener a un corredor joven situado en la conversación de la general y el propio ciclista no ha escondido su ambición. Dentro del equipo, sin embargo, intentan separar esa competitividad de la obligación de alcanzar un puesto determinado. "Los puntos clave están en el aprendizaje. No tenemos un objetivo real en cuanto a una posición concreta, aunque sabemos que la línea principal es la clasificación general", explicó.
El Tour del Decathlon CMA CGM no se limita a Seixas. Olav Kooij es su principal referencia para los esprints y el equipo también quiere aprovechar las oportunidades de etapa con el resto de sus corredores. El velocista ya se ha llevado una etapa. Al mismo tiempo, la carrera sirve para comenzar a construir el bloque que debe acompañar al francés durante los próximos años. "El equipo es muy joven. Cuatro corredores descubren el Tour de Francia y queremos crear un grupo para el futuro", señaló Quiclet.
Un equipo específico para protegerle
Seixas llegó al conjunto profesional procedente de la estructura de desarrollo. Allí pudieron conocer no solo sus datos físicos, sino también su comportamiento ante la competición, los errores y las expectativas externas. Esa información ha sido determinante para organizar su primer Tour. "Paul viene de nuestro equipo de desarrollo y conocemos exactamente su carácter. Hemos organizado un equipo especial para protegerle", indicó el responsable de rendimiento.
El francés había afrontado buena parte del curso con la idea de competir sin una exigencia inmediata de resultados en una gran vuelta. Su rendimiento aceleró las expectativas y convirtió cada actuación en una prueba sobre su capacidad para disputar el Tour. Quiclet no cree que el equipo pueda aislarle completamente de ese contexto.
"Se decía que este era el único año en el que Paul podía correr sin presión, pero cuando ves lo que está haciendo es inevitable que aparezca. La presión es la vida normal para un campeón", afirmó. El staff considera que Seixas no está incómodo dentro de ese escenario. Su competitividad le lleva a aceptar la atención y a entenderla como una parte más de su progresión. "En este momento está cómodo con la presión. Le gusta esa excitación alrededor de la competición. Esperamos que pueda hacerlo bien", añadió.
Tour, Vuelta o ninguna gran vuelta
La decisión de llevarle al Tour no estaba tomada al comenzar la temporada. El equipo manejó tres alternativas: dejarle sin disputar una carrera de tres semanas, esperar a la Vuelta a España o adelantar su estreno al Tour de Francia.
"El plan inicial podía ser una gran vuelta o ninguna, porque es muy joven. Le identificamos rápidamente, pero el Giro llegaba demasiado pronto dentro de su preparación. Al final teníamos tres opciones: ninguna gran vuelta, el Tour o la Vuelta", detalló Quiclet.
El Decathlon CMA CGM diseñó su calendario con la posibilidad del Tour sobre la mesa, pero esperó hasta abril antes de tomar una decisión definitiva. Los resultados fueron importantes, aunque el equipo también examinó parámetros internos relacionados con la recuperación, la carga acumulada y su capacidad para asimilar los esfuerzos.
"Esperamos hasta abril para identificar si estaba preparado. Después de los buenos resultados y de los buenos indicadores, elegimos esta opción", explicó. La caída sufrida por Seixas durante el Tour Auvergne-Rhône-Alpes, antigua denominación del Dauphiné, abrió el debate sobre la gestión realizada por el equipo.
El ciclista continuó en carrera después del golpe y hubo quienes interpretaron su decisión como una muestra de carácter, mientras otros consideraron que estaba asumiendo un riesgo innecesario antes del Tour. Quiclet rechaza que la formación le obligara a terminar la jornada o a continuar al día siguiente.
"Encima de la bicicleta, solo él podía saber cómo se encontraba. El equipo nunca le presionó para acabar la etapa ni para tomar la salida al día siguiente. Después de recibir la luz verde del médico, él quiso continuar porque no quería detenerse con una mala sensación", defendió. La semana posterior estuvo dedicada a comprobar su evolución y recuperar la normalidad antes del inicio en Barcelona. "Tuvimos una semana para trabajar y avanzar en su recuperación. Ahora todo está bien y seguimos siendo muy optimistas", añadió.
La incógnita de las tres semanas
Por muchos controles, concentraciones y bloques de entrenamiento que se realicen, el Decathlon CMA CGM reconoce que no puede reproducir el desgaste de una gran vuelta. Seixas nunca había competido durante 21 días consecutivos y su respuesta durante la tercera semana es una incógnita incluso para quienes conocen todos sus datos.
"Ni él ni el equipo podemos saberlo. Las tres semanas son una especialidad propia del ciclismo. No puedes simular el Tour de Francia mediante el entrenamiento", reconoció Quiclet. La preparación se ha centrado en los elementos que sí pueden controlar: volumen, potencia, recuperación, tolerancia a la fatiga y capacidad para encadenar jornadas exigentes. El examen definitivo llegará durante la propia carrera.
"Hemos mantenido los pilares de la preparación: el volumen, la recuperación, la fatiga y la potencia. Pero solo durante la última semana sabremos exactamente dónde está, cuál es su energía, su estrés y su nivel de cansancio", explicó. El objetivo inicial pasa por mantener a Seixas cerca de los principales candidatos y observar cómo responde su organismo. Quiclet evita establecer una comparación directa con Tadej Pogačar, la referencia de una carrera en la que el francés todavía está completando su primera experiencia.
"Para ser honesto, ahora mismo no podemos hacer una gran proyección ni generar una expectativa de ese nivel. Pogacar es el mejor ciclista de este siglo y ha ganado cuatro Tours de Francia. No podemos establecer una comparación", señaló. El Decathlon CMA CGM trabaja, por tanto, con dos horizontes. El inmediato consiste en sostener a Seixas dentro de la general durante el mayor tiempo posible. El segundo busca determinar hasta dónde puede llegar cuando cuente con más experiencia y un equipo construido alrededor de sus características.
"Estamos en un proceso de progresión. El objetivo es mantenernos el máximo tiempo posible en las ruedas de los mejores. Después, la carretera decidirá el futuro", concluyó Quiclet.
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