Leonor Casa Real EFE
Sociedad El politólogo de la tele o un expresidente de la Comunidad de Madrid: los profesores que esperan a Leonor en la Carlos IIILeonor de Borbón ha escogido formarse en Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid, una de las factultades más exigentes del país.
Más información:La princesa Leonor estudiará la carrera de Ciencias Políticas en la universidad pública Carlos III de Madrid.
M. León Publicada 28 abril 2026 02:00h Las clavesLas claves Generado con IA
La princesa Leonor de Borbón no ha elegido una carrera ni una universidad cualquiera. Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid implica sumergirse en uno de los ecosistemas académicos más exigentes, donde se estudian, se discuten y se entienden las reglas del poder.
Fundada a finales de los años 80 bajo el impulso deGregorio Peces-Barba, la Carlos III ha construido su prestigio sobre tres pilares: rigor académico, internacionalización y conexión con el mundo profesional. No es una universidad masiva ni especialmente mediática, pero sí una de las más valoradas en rankings nacionales e internacionales, especialmente en el ámbito de las Ciencias Sociales y Jurídicas.
Su campus de Getafe, donde se imparte el grado elegido, funciona casi como una pequeña ciudad universitaria: bibliotecas abiertas hasta altas horas, aulas tecnológicamente equipadas y una vida académica intensa que gira en torno al debate y el análisis.
Altas notas de corte
A esa reputación se suma un rasgo que ha terminado por definirla en el ecosistema universitario: su carácter selectivo. La Carlos III es, para muchos, una universidad 'boutique', con plazas limitadas, notas de corte elevadas —en muchos grados por encima del 11 sobre 14— y una fuerte demanda que duplica la oferta disponible.
Ese filtro ha configurado un perfil de alumnado especialmente competitivo, habituado a la exigencia desde el primer día.
Los últimos pasos de Leonor en su formación militar: terminará en tres meses y empezará en la universidad en otoñoEl grado en Ciencias Políticas que ha elegido la princesa se trata de un programa de 240 créditos diseñado para formar analistas, gestores públicos y expertos en gobernanza. Desde el primer curso, los estudiantes se enfrentan a asignaturas que combinan teoría y práctica como Teoría Política, Derecho Constitucional, Sociología o Economía Política.
A medida que avanzan de curso, el enfoque se vuelve más concreto con materias como Análisis Electoral, Política Comparada o Gestión Pública. No es un itinerario sencillo: exige capacidad crítica, comprensión de sistemas complejos y, sobre todo, una mirada transversal. Además, suelen ser unos 30 alumnos por cada clase.
Uno de los valores diferenciales de la Carlos III es su enfoque multidisciplinar. Un politólogo formado en esta universidad no solo entiende de instituciones, sino también de mercados, de comportamiento social y de dinámicas internacionales.
Profesores de prestigio
Elprofesorado es otro de los pilares. En sus aulas conviven perfiles académicos de alto nivel con figuras que han tenido experiencia directa en la política o en la gestión pública, comoJorge Lago, ex dirigente de Podemos; Pablo Gómez Perpinyá, ex senador de Más Madrid; oÁngel Garrido, consejero de la Comunidad de Madrid por el PP y ex presidente autonómico madrileño.
Nombres como Pablo Simón o Ignacio Sánchez-Cuencarepresentan esa combinación entre investigación y divulgación que caracteriza al centro. A ello se suman docentes con trayectoria institucional, capaces de trasladar al aula una visión práctica del funcionamiento del poder.
El 'clan de los marchianos'
Pero hablar de Ciencias Políticas en la Carlos III también implica detenerse en uno de sus elementos más comentados —y debatidos— dentro del ámbito académico: el conocido como 'clan de los marchianos'.Este grupo de profesores e investigadores, vinculado durante años al Instituto Carlos III-Juan March, ha sido una auténtica cantera de politólogos y sociólogos con proyección internacional.
Su influencia ha marcado el desarrollo del departamento y ha contribuido a situar a la universidad como referencia en el análisis político en España. Sin embargo, ese peso también ha generado críticas.
A los llamados 'marchianos' se les ha acusado en ocasiones de haber construido un entorno académico excesivamente cerrado, con dinámicas internas que favorecían la continuidad de perfiles afines. Figuras como el propioIgnacio Sánchez-Cuenca o Pablo Simónhan sido asociadas a este entorno intelectual, al que también han orbitado perfiles con experiencia política directa.
Por ejemplo, salió a la luz la polémica en torno a Sandra León, que accedió a una plaza como funcionaria sin contar con la acreditación requerida. Eso puso en el foco posibles irregularidades dentro del Departamento de Ciencias Sociales.
En los últimos años, la universidad ha reconfigurado este espacio —hoy transformado en el Instituto Juan Linz—, reduciendo el peso de aquel núcleo y apostando por una mayor apertura.
El inglés, en el día a día
Más allá de estas dinámicas internas, hay un elemento clave: la experiencia universitaria. La Carlos III es conocida por su alto nivel de exigencia —evaluaciones continuas, trabajos en grupo y debates constantes—, pero también por su ambiente abierto y diverso.
La presencia de estudiantes internacionales, los programas de intercambio y el uso habitual del inglés forman parte del día a día.
Anonimato relativo
En este contexto, la llegada de Leonor plantea un reto evidente: cómo integrarse en una vida universitaria diseñada para el anonimato relativo.No es un entorno cerrado como el militar, ni un espacio fácilmente controlable.
A este escenario se suma un detalle relevante que sitúa aún más la decisión en el terreno de lo cotidiano: serán sus padres, Felipe VI y Letizia Ortiz, quienes asumirán el coste de sus estudios universitarios. Como ocurre con cualquier estudiante en una universidad pública madrileña, el precio del grado está regulado por la comunidad autónoma.
En el caso de Ciencias Políticas en la Carlos III, el coste del primer curso ronda aproximadamente entre 1.200 y 1.600 euros, dependiendo del número de créditos matriculados. En el conjunto de los cuatro años, la inversión total se sitúa en torno a los 5.000-6.000 euros, muy por debajo de las cifras habituales en universidades privadas.
La decisión, además, no es ajena a la tradición familiar. Tanto el Rey como la Reina apostaron en su momento por universidades públicas para su formación.
En el caso del Rey, en la Universidad Autónoma de Madrid; en el de la Reina, en la Universidad Complutense de Madrid.
Todo apunta a que, el grado en Ciencias Políticas no es un punto final, sino, como ocurrió con su padre —que completó su formación en laUniversidad de Georgetown—, esta etapa podrá complementarse con estudios de posgrado en el extranjero. La futura facultad de la princesa Leonor se ha convertido en uno de los centros clave para entender cómo se forma hoy a quienes, mañana, tomarán decisiones en nuestro país.