A finales de 2025, cuando comenzaron a acumularse escándalos en torno al presidente del Gobierno, Moncloa y el PSOE desempolvaron el argumentario clásico de que el tiempo jugaría en su favor. Pasaría la Navidad a modo de reseteo, decían, y en enero el Ejecutivo recuperaría la iniciativa. Lo de siempre. Pero esa racha se ha quebrado, quién sabe si para siempre. Y ahora ocurre lo contrario. Seis meses después, esa dinámica no han hecho sino empeorar. Y ese es el plan del PP: centrarse en el «calvario» del PSOE, sin distraer con propuestas propias.
Sobre todo, de cara a la semana que viene, que en Génova han bautizado como «el armagedón del socialismo». «Hemos llegado a un punto en el que cada semana que pasa le va peor al Gobierno», aseguran fuentes del equipo de Alberto Núñez Feijóo. «Se avecina un calvario judicial sin precedentes, en el que Pedro Sánchez ya asume que tiene acrónimo, como M. Rajoy, que cayó por la corrupción», añaden. ¿Pero no llevan ambos, Sánchez y Feijóo, la mochila de su partido, con todo su pasado a cuestas? «Ni Sánchez es Filesa ni Feijóo es Gürtel, era otro PP, pero Koldo, Ábalos y Leire sí son Sánchez», explican en el PP.
«P. S. va a tener un gran Instagram de fotos de corrupción; el lunes, la foto de Begoña Gómez sentada en un juzgado; el martes la directora de la Guardia Civil tendrá que responder en el Senado, implicada en la cloaca para intentar que no investigaran los suyos, y el miércoles y el jueves declara [como imputado, en la Audiencia Nacional] Zapatero, con sus joyas que ya soñarían muchas casas de subastas con tenerlas», relatan en la dirección popular.
«La semana que viene es el armagedón del socialismo. Cualquiera de esas fotos haría caer un Gobierno escandinavo, por ejemplo. Sánchez tiene tres en la misma semana. Más Leire Díez, la Sepi, el caso Ábalos, Hidrocarburos... Y ya hasta Montero con Sepi [como ha publicado EL MUNDO]», explican las fuentes.
«Va a tener un gran Instagram de fotos de corrupción»
La dirección del PP celebra que Sánchez entrara el miércoles al trapo de las siglas aparecidas en el cuaderno de la fontanera Leire Díez. Después de negarlo, ahora el Ejecutivo sí reconoce que P. S. sí se refería al jefe del Ejecutivo, pero no porque ambos tuvieran relación. Esto se lo anota el PP como victoria: «P. S. se ha equiparado con un presidente que cayó por corrupción», dicen las fuentes. La pregunta parlamentaria de Feijóo «se previó para que Sánchez cayera en la trampa de comparar su corrupción con la de Rajoy», al que él mismo le reclamó dimitir por sus escándalos.
Lo que quieren los populares es subrayar la contradicción entre lo que decía el presidente cuando la corrupción presunta afectaba a otros y lo que hace cuando le toca de lleno a él. «M. Rajoy cayó por un caso de corrupción y los españoles echarán a P. S. por el Gobierno más corrupto de la democracia», inciden en Génova.
«Los socios no se distancian ni hablan de otra cosa»
Además, el PP da «por descontado» que el juez Calama «imputará» al PSOE por su participación en la cloaca que se insertó en Ferraz. «Creemos que la imputación del PSOE va a marcar un antes y un después, y es el punto de no retorno: de ahí ya no se puede volver», asegura uno de los dirigentes de la cúpula popular.
Al tiempo, Feijóo insiste en la técnica boxística de castigar el hígado del PNV y Junts, para que sufran por su apoyo al Gobierno: «Estamos logrando que el desgaste siga afligiendo a los socios, que no pueden distanciarse ni hablar de otra cosa. Junts baja en las encuestas de Cataluña y el PNV se estanca mientras Bildu sube. El desgaste trasciende el límite de Ferraz y Sumar está en llamas. El cómputo final es que la derecha crece y el bloque de Sánchez cae cada vez más», sintetizan en Génova, satisfechos. Aunque no conformes. El plan del PP es seguir desgastando al Gobierno sin «desviar el foco» de una agenda pública muy volcada sobre Sánchez. Sobre todo, ahora que el Papa ha abandonado España. Aunque el Mundial puede anestesiar en parte la tensión informativa. Pero en Génova creen que, de aquí a las vacaciones de verano, ya no se hablará de otra cosa que de la corrupción, y que la alineación titular seguirá siendo la de ahora: Leire Díez, Zapatero, Ábalos, Koldo, Begoña Gómez, David Sánchez, Vicente Martínez, Ana María Fuentes, Mercedes González, Santos Cerdán... y Pedro Sánchez.
Y a la vuelta, también. El debate de la moción de censura , que fue el único que desvió un poco los raíles de la actualidad, queda aparcado. O reservado para más adelante. Feijóo no quiere hacer nada que permita a los electores mirar hacia otro lado.