El PP ha registrado una pregunta parlamentaria a la Comisión Europea por el "colapso" de la línea de alta velocidad entre Madrid y Málaga, que está fuera de servicio desde que se produjo el accidente de trenes en Adamuz (Córdoba) hace más de tres meses generando una situación que resumen con la palabra "caos". Los eurodiputados del partido de Alberto Núñez Feijóo exigen a Bruselas que determine si España está incumpliendo sus obligaciones de mantenimiento, seguridad y continuidad operativa en una infraestructura cofinanciada con fondos comunitarios.
Desde el Grupo Popular en el Parlamento Europeo cuestionan que "Adif haya aplazado por tercera vez la reapertura de un corredor que forma parte de la Red Transeuropea de Transportes (TEN T) y para el que el Banco Europeo de Inversiones (BEI) concedió un préstamo de 350 millones de euros en enero de 2025". Tras el choque de los trenes, en el que fallecieron 46 personas, se produjo desprendimiento de tierras en la localidad malagueña de Álora.
Según denuncian en el PP, el Ministerio de Óscar Puente no prevé restablecer la circulación directa antes de finales de abril, dejando a Málaga sin AVE en plena Semana Santa, "una fecha clave para el turismo en la región". Y apostillan: "El impacto económico del cierre es devastador".
"Este Gobierno ha convertido el AVE a Málaga en un símbolo de su forma de gestionar: aplazamiento tras aplazamiento, excusa tras excusa y cero soluciones", denuncia el eurodiputado y miembro de la Comisión de Transportes, Borja Giménez Larraz ante la situación". "Más de tres meses sin conexión directa en uno de los corredores más importantes de Europa no es mala suerte, es mala gestión", agrega.
Los populares subrayan que en enero de 2025 el BEI prestó 350 millones de euros a Adif "precisamente para renovar, mejorar la seguridad y reforzar la resiliencia de la red ferroviaria". Un año después, inciden, "el corredor está colapsado; el dinero de Europa está, los resultados no".
Según los datos del partido de Feijóo, el sector hotelero de la provincia ha registrado una caída del 26% en las reservas hasta finales de abril y las estimaciones de pérdidas directas e indirectas alcanzan los 2.000 millones de euros, con unos 6.000 empleos estacionales en riesgo. "La Semana Santa, periodo en el que el 60% de los visitantes son turistas nacionales que dependen de la conexión ferroviaria con Madrid tendrá que afrontarse sin AVE directo", subrayan.
La alternativa, apuntan, es que los viajeros se ven obligados a realizar un transbordo por carretera entre Málaga y la estación de Antequera-Santa Ana que eleva el viaje a más de cuatro horas y media, una situación que, aseguran, "ha provocado una oleada de quejas entre los usuarios y ha puesto en cuestión la capacidad del Gobierno para garantizar la movilidad en el sur de España".
En la pregunta registrada en Bruselas, el PP le pide a la Comisión Europea que aclare si el cierre prolongado de este corredor "suscita dudas sobre el cumplimiento de las obligaciones del administrador de infraestructuras y qué medidas concretas adoptará para proteger a los pasajeros afectados" por el mismo. "El Gobierno de [Pedro] Sánchez ha recibido cientos de millones de Europa para mantener la red ferroviaria y lo que tenemos es un AVE roto, una provincia aislada y miles de pasajeros abandonados a su suerte", concluye Giménez Larra.