Uno de los problemas que se están produciendo en Ceuta es que no hay funcionarios de Policía suficientes para hacer las identificaciones de los cerca de 8.000 inmigrantes en situación irregular que aún permanecen en la ciudad autónoma, buena parte deambulando por las calles y escondidos en los bosques. Estas entrevistas constituyen el primer paso antes de detectar posibles vulnerabilidades, reconocer a los menores y ver si hay casos de posible asilo. Pero se está produciendo un atasco en este triaje. El PP insiste en que la solución no es el reparto de esas personas por las comunidades autónomas, sino "el retorno y la repatriación de mayores y menores marroquíes que han entrado en España". Y eso pasa por "reforzar" las unidades de Extranjería desplazadas a Ceuta y hacerlas trabajar "en triple turno".
"Hablamos de retorno, no de reparto. Esto es incuestionable e indebatible", ha expresado este lunes el portavoz nacional del principal partido de la oposición, Borja Sémper, tras la reunión del Comité de Dirección de los populares.
"Proponemos que se trasladen a Ceuta todas las unidades de Extranjería necesarias para que en tres turnos, de mañana, tarde y noche, hagan los expedientes de repatriación con urgencia. Hay cerca de 10.000 personas en la calle. Hay un problema de orden público y sanitario no es lógico que se tramiten los retornos como si fuera una situación ordinaria. Esta es una situación extraordinaria y las medidas deben ser extraordinarias. Hay que movilizar ya a cuantos funcionarios sean necesarios el tiempo que sea necesario. Deben de volver todos y cuanto antes, sólo así podremos decir que en Ceuta se ha recobrado la normalidad", ha explicado.
"La invasión de Ceuta" ha sido el único tema que se ha hablado en el encuentro de los máximos dirigentes del PP. El también vicesecretario de Cultura y Deporte de este partido ha hablado de una cuádruple crisis. A la "crisis migratoria" ha añadido una "crisis de seguridad nacional" -con una "frontera desbordada"-, una "crisis de orden público" -por la "inseguridad y el hartazgo" que ha afectado a los ceutíes- y una "crisis de salud pública, por la detección de enfermedades infectocontagiosas y servicios sanitarios "sometidos a presión". A día de hoy, el PP no se plantea acoger a los migrantes en las 11 comunidades autónomas en las que gobierna. Quiere que regresen a Marruecos, lo antes posible.
"Ni alarmismos ni negacionismos"
La sanidad es una de las cuestiones que más preocupan a los populares, hasta el punto de que Alberto Núñez Feijóo ha pedido a Pedro Sánchez que decrete un confinamiento de los inmigrantes con un diagnóstico de enfermedades infectocontagiosas como sarna o tuberculosis, gastroenteritis y varicela, una medida que la ministra de Sanidad, Mónica García, ha descartado al considerarla "injustificada" y "desmesurada".
Sémper ha defendido que "el riesgo sanitario existe" y que "la obligación de cualquier Gobierno responsable es actuar", en un escenario en el que "no caben ni alarmismos ni negacionismos, caben decisiones". "Tenemos derecho a pedir que se estudie la posibilidad de implantar medidas para proteger a la población. Los ceutíes están asustados y preocupados y han que darles respuestas", ha reiterado.
Justo este martes, tres semanas después del comienzo de la crisis, la Comisión de Salud Pública del Ministerio de Sanidad va a reunir de manera urgente a las comunidades autónomas para acordar un envío de vacunas. Este jueves, la ministra García también comparecerá en el Congreso de los Diputados para explicar la gestión sanitaria. El PP está preparando una batería de preguntas parlamentarias. Quiere saber, entre otras cosas, cuántos casos de tuberculosis, sarampión, sarna o hepatitis se han registrado, si requieren aislamiento preventivo, si todas las personas contagiadas están localizadas y si hay "riesgo de transmisión comunitaria".
"¿Dónde está el Estado?"
El PP también afea al Gobierno que no haya dado respuestas para resolver la crisis migratoria cuando se cumplen 25 días de la entrada masiva en Ceuta. Especialmente critica que Sánchez no haya interrumpido sus vacaciones en Lanzarote -"El Gobierno ha gestionado las emergencias en chanclas y bañador", ha dicho Sémper- y que algunos ministros hayan tardado en desplazarse a la ciudad autónoma. Se refiere, por ejemplo, a la titular de Sanidad, que no acudió hasta pasados 17 días a pesar de las denuncias por la situación sanitaria de la zona.
"¿Dónde está el Estado?", se ha preguntado varias veces Sémper, que ha acusado al presidente del Gobierno de "usar a sus ministros como escudo humano mientras él se ocultaba en La Mareta".