El PP no se conforma con las explicaciones de José Luis Rodríguez Zapatero sobre las joyas que la Policía encontró en una caja fuerte de su despacho. El ex presidente del Gobierno sostiene, en un escrito que ha presentado ante la Audiencia Nacional, que las joyas -cuyo valor supera los 1,3 millones de euros- se las regaló Arabia Saudí en el viaje oficial de 2007 y emplaza a la Audiencia a que reclame a las autoridades saudíes que le certifiquen la entrega.
Para el principal partido de la oposición, no sólo tiene que explicar ese origen, sino, también, por qué no las declaró ante Hacienda, y si fueron una "comisión". "Zapatero prometió aclarar el origen de las joyas halladas en su despacho en diez días y, tres meses después y tras requerimiento judicial, ha enviado un escrito asegurando que fueron un 'regalo personal' del rey de Arabia Saudí que recibió en el Palacio de la Moncloa", aseguran fuentes del PP.
Un obsequio que "se llevó a su despacho sin informar a absolutamente nadie". "Ahora pide una comisión rogatoria en Arabia Saudí, pero tendría que explicar inmediatamente por qué nunca declaró ese supuesto 'regalo personal'. ¿Quizá porque fue una comisión como la del 1% del rescate de Plus Ultra?", se preguntan.
Zapatero alega al juez que las joyas fueron un regalo de Arabia Saudí en 2007EL MUNDO / EUROPA PRESSComo ha informado este diario, el ex presidente del Gobierno sostiene en el escrito que ha presentado ante la Audiencia Nacional que las joyas se las regaló Arabia Saudí en el viaje oficial de 2007 y emplaza a la Audiencia Nacional a que oficie a las autoridades saudíes para que le certifiquen la entrega. El imputado responde así al requerimiento de tres días del juez José Luis Calama para explicar el origen del ajuar intervenido en su despacho y que ha sido tasado provisionalmente por la joyería Ansorena en 1,3 millones.
Zapatero explica en su escrito, al que ha tenido acceso EL MUNDO, que remitió una carta a la jefe de Protocolo de la Corte Real de Arabia Saudí a través de la embajada con objeto de corroborar los hechos. Dicha comunicación rezaba: "Como posiblemente recordará, con motivo del viaje oficial de Su Alteza Real Saudí, Su Majestad el Rey Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud, los días 18 y 19 de junio de 2007, y en el marco de las relaciones entre nuestros dos países, entregó sus muestras de consideración de las que fuimos objeto". Y le pide al juez que practique una diligencia de comprobación.
Pero el PP cree que la clave es otra: si también estaba cobrando una comisión de la dictadura saudí. "Las investigaciones ya apuntan a que José Luis Rodríguez Zapatero ha actuado como un comisionista después de dejar el Gobierno. La clave ahora es determinar si también era comisionista cuando era presidente", subrayan.
Para el equipo de Feijóo, "la responsabilidad no sólo es de Zapatero: Sánchez también debe dar explicaciones ya". "En su obsesiva defensa de Zapatero llegó a asegurar que todos los presidentes del Gobierno reciben regalos. ¿Tiene él también una caja fuerte en La Moncloa con las joyas que le regalan mandatarios internacionales? Sánchez debería aclarar qué regalos ha recibido durante su Presidencia y qué destino han tenido", añaden las mismas fuentes.
Sánchez justificó las joyas de Zapatero afirmando que en 2007 "no existía una legislación que hoy sí existe" sobre los regalos a un presidente, pero lo cierto es que fue el propio Zapatero quien aprobó en 2005 el Código de Buen Gobierno, que limitaba la aceptación de regalos y establecía que los obsequios de especial valor debían incorporarse al Patrimonio del Estado. "Para Zapatero y Sánchez, parece que el Estado son ellos: Zapatero tendrá que explicar por qué se quedó con las joyas y Sánchez por qué lleva meses ejerciendo como su principal defensor", insisten en Génova.
"Estamos deseosos de escuchar las explicaciones de ambos. Y también de que nos confirmen las fechas de los actos de campaña en los que van a participar juntos junto a otros candidatos socialistas. Seguro que al electorado le encanta saber que la cadena (de oro) que une a Zapatero y a Sánchez no se ha roto pese al avance de las investigaciones", apostillan, irónicamente, las fuentes.