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Luis Pernía, histórico representante a favor de los inmigrantes de la ciudad, y portavoz de la Plataforma de Solidaridad con las Personas Migrantes de Málaga. El PP vuelve a votar en contra de la regularización extraordinaria de inmigrantes y deja solo al alcalde con «su error»Los populares unen su voto a Vox para negarse al proceso que impulsa el Gobierno mientras que la Plataforma de Solidaridad con las Personas Migrantes ha suspendido su presencia en los actos oficiales del Ayuntamiento
Málaga
Jueves, 19 de marzo 2026, 18:04 | Actualizado 18:29h.
... de Málaga, Paco de la Torre, se retractaba en el pasado Consejo de la Mujer afirmando que había sido «un error» dando cuenta de que «regularizaciones (de migrantes) se han hecho y hay que seguir haciéndolas», y añadiendo que en la época en la que gobernaba el PP también se habían realizado estos procesos para dotar de derechos a los extranjeros que viven en España.Se ve que esta dualidad ha seguido presente en la comisión de Derechos Sociales, que se ha celebrado en este jueves, y en la que tanto la Plataforma de Solidaridad con la Inmigración en Málaga, que ha representado el histórico Luis Pernía, así como la representante del colectivo de mujeres migrantes, Ofelia del Rosario, se han ido visiblemente enfadados. Poco después, la Plataforma informaba en redes sociales que suspenden su asistencia a los actos oficiales del Ayuntamiento de Málaga por el Día Internacional contra el Racismo, que se conmemora el 21 de marzo. «Desde las entidades sociales que trabajamos por la convivencia y los derechos humanos no podemos normalizar el discurso de odio ni mirar para otro lado», indicaban.
El hecho es que el equipo de gobierno del PP ha votado a favor a varios puntos de la moción que han presentado de forma conjunta los socialistas y los concejales de Con Málaga, pero justamente en los dos más importantes se ha opuesto: que son los que se refieren a retractarse de su voto en contra del proceso de regularización así como que «Málaga muestra su respaldo absoluto y sin fisuras a la regularización extraordinaria de más de 500.000 personas migrantes impulsada por el Gobierno de España, reconociendo esta medida como un paso fundamental para la dignificación de los trabajadores, la lucha contra la economía sumergida y la consolidación de los derechos humanos en nuestro país». El PP ha sumado sus votos a Vox para tumbar estos dos puntos, que son los capitales de esta moción, aunque en otros se reconozca la aportación de los migrantes a la sociedad malagueña.
Pernía pedía que los inmigrantes no sean ciudadanos con algún de derecho, sino «ciudadanos de hecho, y hablaba de la profunda tristeza que existía en la Plataforma por »hacernos sentir que no somos parte de este ayuntamiento«, explicando que tanto el Obispado como los empresarios están a favor de esta regularización de inmigrantes mientras que Ofelia del Rosario explicaba que no tener papeles para una mujer inmigrantes significaba que »fuesen explotadas« en los distintos ámbitos en los que pueden trabajar como son la hostelería, hogar y limpieza de hoteles, y dando cuenta de los centenares de trabajos que cubren tan necesarios para la sociedad como cuidar a las personas mayores. Si no tienen papeles, dijo, sufren »más discriminación, más exclusión, más miedo y más silencio«.
La concejala socialista Rosa del Mar Rodríguez imploró a la edil de Participación, Mar Torres, que cambiara su voto indicando que no sabían con qué Paco de la Torre quedarse «si con el que le compra el pack completo de bulos a Vox o con el de la Málaga acogedora. ¿En qué momento hemos pasado del rey Baltasar (de la Cabalgata de Málaga) Mansour, a su deportación?». El portavoz de Con Málaga, Nico Sguiglia, indicó que en el colegio de su hija había personas del Senegal, Ecuador, Argentina y Marruecos y que eran tan trabajadores como los malagueños intentando llegar a fin de mes y haciendo malabares para tener una vivienda digna, y criticó la estrategia de Vox de «hacer pelear al penúltimo contra el último».
El portavoz de Vox, Antonio Alcázar, se posicionó, como ya se sabía, en contra del proceso de regularización de inmigrantes, y afirmó que los discursos de odio llegaban de Irene Montero (Podemos), que había dicho que «Madrid iba a ser la tumba del sionismo» y que iban a reemplazar a los fascistas por los inmigrantes, indicando que esta regularización iba a provocar un efecto llamada e iba a desbordar los servicios sociales.
Por último, la concejala de Participación, Mar Torres, explicó el trabajo que hace el Ayuntamiento con las organizaciones de inmigrantes y a favor de la cooperación, pero añadió que el fenómeno migratorio necesita orden, tal y como había expresado Alcázar, y que «debe estar vinculado al empleo real; necesitamos una integración basada en derechos y deberes» así como coordinación con Europa «y no realizar procesos unilaterales», sino procesos migratorios con seguridad jurídica.
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