Si en el tablero político de Extremadura, la guerra en el centro-derecha entre PP y Vox imposibilita, al menos por el momento, y salvo giro imprevisto, la gobernabilidad en la Junta de Extremadura, en el espacio de la izquierda la batalla interna ha prendido de cara a la sucesión del ex secretario general del partido en esta comunidad, Miguel Ángel Gallardo, que dimitió al día siguiente de las elecciones del 21 de diciembre tras cosechar el peor resultado de la historia para los socialistas. El partido quedó entonces en mano de una gestora, presidida por el delegado de Gobierno, José Luis Quintana, amigo personal de Pedro Sánchez, que apremiado por los aparatos de ambas provincias, ha convocado un Comité Regional Extraordinario para el próximo viernes de cara a marcar con urgencia las fechas del próximo Congreso Regional con el fin de encontrar un líder y cabeza de cartel por si se repiten las elecciones en Extremadura.
Los movimientos internos en las filas socialistas se llevan produciendo desde hace semanas, con el posicionamiento de distintos bandos de cara a colocar a sus respectivos candidatos para competir en un proceso de Primarias que parece cada vez más cercano a pesar de los intentos de Quintana por consensuar una candidatura única que evite de nuevo los enfrentamientos como en las dos últimas ocasiones, donde la victoria de Gallardo provocó la ruptura en dos del partido (provincia de Cáceres y provincia de Badajoz).
Sin embargo, las hostilidades ya han comenzado. El alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, que se auto descartó para la sucesión hace semanas, y que apoyó a Gallardo en las pasadas elecciones (fue su portavoz de campaña), ha lanzado esta mañana unas duras críticas en su cuenta de X: "Me revuelve el estómago la deslealtad de los que pierden varias primarias seguidas, no aceptan las derrotas y trabajan contra la dirección elegida por la militancia del PSOE". Además, en el comienzo señalaba: "El PSOE y la militancia no le tiene miedo a las Primarias. Yo tampoco". El día anterior, la portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Extremadura, Piedad Álvarez, ha afirmado que, en su formación, tienen "más que superado" la celebración de primarias para elegir a sus líderes y que, en caso de que se presente más de una candidatura a la Secretaría General, acudirán con "alegría" al proceso.
En el fondo, el alcalde de Mérida se queja de la falta de apoyos que tuvo Miguel Ángel Gallardo tras ganar el último proceso de Primarias (ganó en la provincia de Badajoz y perdió en Cáceres, donde hay menos militantes), pero que siempre tuvo en contra al aparato cacereño, también, según ha trascendido, en las propias elecciones a la Junta de Extremadura donde Gallardo, procesado por el caso del hermano del presidente del Gobierno, obtuvo unos pésimos resultados.
Osuna ha publicado su mensaje justo después de que Álvaro Sánchez Cotrina, el secretario provincial de Cáceres que baraja la posibilidad de presentarse como candidato a las Primarias, había señalado en una entrevista en la Cadena Cope que " no nos vamos a callar porque ninguna dirección nacional, ni regional, en este caso, o una dirección interina, diga que las cosas tienen que ir por una dirección o por otra. Nosotros somos gente que entendemos a los vecinos y vecinas de nuestros pueblos, a los vecinos y vecinas de nuestras ciudades, y que sabemos cuáles son los problemas de los extremeños y extremeñas", ha recalcado.
El secretario general del PSOE de Cáceres, Álvaro Sánchez Cotrina, ha abogado por "territorializar la política" y hablar de las "cosas del comer", además de enmarcar la reunión de las ejecutivas provinciales socialistas en una "manera nueva de trabajar". Ambas ejecutivas provinciales del PSOE de Cáceres y Badajoz se reunieron este pasado miércoles y ofrecieron una imagen "inédita", en palabra de Sánchez Cotrina.
Al mensaje crítico del alcalde de Mérida también ha respondido Cotrina, quien ha afirmado que no se siente interpelado por el "compañero" Antonio Rodríguez Osuna, a quien ha definido como un "excelente alcalde" al que quiere que se parezcan los próximos candidatos o candidatas de Cáceres, Plasencia o Badajoz. "Otro gallo cantaría", ha recalcado. "No creo en el partido de los amigos, mucho menos en el de los enemigos, pero sí en que superemos el pasado que pudre y agota y aspiremos al futuro, ahí está la esperanza de la gente y esa es la lealtad con la militancia y el compromiso con Extremadura", ha incidido. Osuna ha desmentido que con sus palabras se estuviera refiriendo al secretario provincial de Cáceres, pero no ha especificado en concreto a quién enviaba sus críticas.
El caso es que la guerra interna está servida en el PSOE de Extremadura. Por un lado, el secretario provincial de Badajoz, Manuel Borrego ha sido obligado por la gestora a renunciar a su acta de diputado regional al ser elegido senador, aunque se resistía a ello con la intención de jugar también sus cartas y presentarse a las Primarias. Borrego ahora podría respaldar a Sánchez Cotrina para que sea el nuevo líder de los socialistas extremeños, pero pesos pesados de la provincia pacense se revuelven contra ello y podrían plantear a Soraya Vega (ex portavoz parlamentaria) mientras que también podrían presentar candidatura Ramón Díaz Farias (vicepresidente tercero de la Diputación de Badajoz) y Blanca Martín (ex presidenta de la Asamblea).