El PSOE valenciano intentó por activa y por pasiva que el PP adelantase las elecciones en la Comunidad Valenciana tras la grave crisis institucional en que desembocó la dana. Pero Carlos Mazón dimitió cediendo el testigo a Juanfran Pérez Llorca y sin apretar el botón electoral, por lo que ahora que la cita con las urnas asoma en el horizonte, los socialistas tienen prisa por arrancar la maquinaria electoral. Ya han empezado a calentar motores.
La secretaria general y candidata a la Generalitat, la también ministra Diana Morant, ha querido lanzar este lunes las candidaturas de quienes tienen su confianza para pelear por las alcaldías de las cuatro principales ciudades: las capitales de Valencia, Alicante y Castellón -con la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, Trini Amorós y Rafa Simó- y Elche, de la mano de Héctor Díez.
"Nos quedan ocho meses", les ha advertido Morant. De ahí que los socialistas no quieran perder el tiempo en el inicio de un curso político marcado por la contienda electoral, y en el que abrirán fuego contra el PP volviendo a llevar la protesta a la calle.
El PSPV-PSOE confirmó este lunes que una treintena de municipios de más de 20.000 habitantes podrán esquivar las primarias y, en consecuencia, alejar la pugna orgánica tras la presentación de una única candidatura. Orihuela y Benicàssim son los únicos municipios de más de 20.000 habitantes -y donde los socialistas no gobiernan- donde la dirección del partido no ha podido cerrar la brecha interna. Se verán abocados a la celebración de primarias a partir del 9 de septiembre.
"Somos el único partido preparado para las elecciones municipales y autonómicas. En contraste, Llorca está en tiempo de descuento", ha afirmado Morant sobre el presidente de la Generalitat, pendiente de que Génova confirme su candidatura este mismo mes.
Mientras tanto, Llorca tiene la vista puesta en otro inicio de curso: el escolar. Todavía quedan rescoldos de la protesta educativa que paralizó las aulas valencianas con la huelga de un mes que protagonizaron los docentes antes del verano. De hecho, la protesta se retoma en las calles este mismo sábado con una manifestación convocada por el sindicato mayoritario en la enseñanza pública, el STEPV.
"El PSOE volverá a estar del lado de la comunidad educativa y estaremos en esa manifestación", ha avanzado Morant, quien también ha anticipado que acompañarán a las víctimas de la dana en su primera protesta en Alicante el próximo 26 de septiembre.
¿Preocupa a los socialistas valencianos el desgaste de la marca PSOE? En palabras de Morant, "no es cierto que se reniegue de la marca PSPV-PSOE", a pesar de que el Gobierno de Pedro Sánchez se ha visto forzado a encarar el nuevo curso desbordado y con todo el foco en la crisis de Ceuta. Con la ola de la extrema derecha avanzando por todo el mundo -Sajonia-Anhalt, en Alemania, es el último ejemplo-, para la líder de los socialistas valencianos todo se resume en "elegir entre democracia o fascismo".
Así que en el PSOE se vuelve a repetir aquello de que son "la única fuerza política que puede frenar el fascismo". Con el marco definido, Morant insiste en alejar su salida del Gobierno central: "De momento soy bastante útil". Y si ella no renuncia a su asiento en el Consejo de Ministros, tampoco Bernabé abandona la Delegación del Gobierno para volcarse en la campaña a la alcaldía de Valencia: "Seguiré todo el tiempo que pueda".