Pedro Sánchez y Cristina Narbona durante una Ejecutiva del PSOE en Ferraz. Europa Press
Política El PSOE se queda mudo tras la citación de Cristina Narbona por miedo a una imputación del partido en el 'caso Leire'La presidenta del PSOE no acudió a la sesión solemne en el Congreso ante el papa León XIV, sólo unas horas antes de conocerse su citación como testigo.
Más información: Pedraz cita a la presidenta del PSOE por su relación con Leire Díez y pide las visitas de la 'fontanera' a la Fiscalía
Rubén Fernández Publicada 9 junio 2026 02:40h Las clavesLas claves Generado con IA
La citación de Cristina Narbona como testigo por parte del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha sumido al PSOE en un incómodo silencio.
A un partido que se tambalea, sonado tras la catarata de golpes en forma de autos judiciales, lo último que le faltaba era conocer que la presidenta del partido deberá comparecer el próximo 10 de julio para explicar su relación con la fontanera socialista Leire Díez.
La noticia ha eclipsado el plan inicial de Moncloa, que esperaba que, durante al menos esta semana, la visita del Papa dejara la corrupción en un segundo plano.
A lo largo del lunes, nadie en el PSOE quería hablar del asunto, por dos razones: Narbona sigue siendo una persona respetada y existe el temor a que las responsabilidades por la corrupción sigan escalando y sea el propio partido el que acabe imputado como "persona jurídica".
En Ferraz se remitían a un comunicado emitido el viernes, cuando la Fiscalía pidió que se citara a Narbona como testigo. En ese momento, el partido expresó su "máxima tranquilidad" y aseguró que su único interés es "que se esclarezca la verdad cuanto antes".
Los whatsapps entre Cristina Narbona y Leire Díez arruinan el plan del PSOE de utilizar a Cerdán como cortafuegosPero ese mensaje ha envejecido en sólo tres días. Porque en él se añadía que la decisión de citar o no a la presidenta tendría que ser valorada y adoptada por un juez, como si hubiera de pasar cierto tiempo.
Ahora, algunos ironizan con la rapidez con la que se ha tomado esa decisión: "Parece haber algunos juzgados más colapsados que otros", señalaba a EL ESPAÑOL una fuente de la dirección federal.
Narbona declinó asistir este lunes a la sesión solemne del Congreso con motivo del discurso del papa León XIV. Fuentes parlamentarias aseguran que hace días excusó su asistencia -ya que tenía que confirmar como fecha límite el pasado miércoles- porque debía acompañar a su marido, Josep Borrell, a una cita médica.
En cambio, otra de las señaladas en el caso, la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, acudió a la tribuna de invitados y se colocó tras una columna. Una vez finalizado el discurso, salió con premura del hemiciclo.
Ahora en el partido aguardan con cautela y en silencio la declaración de Narbona ante el juez. La presidenta del PSOE tendrá que responder ante Pedraz si conocía las labores de Leire Díez.
La UCO revela que la presidenta del PSOE sabía que Leire Díez y Cerdán planeaban "reconducir los ataques" a SánchezEn un mensaje intervenido por la UCO, admite que sabía lo que se llevaban entre manos Leire Díez y Santos Cerdán, por entonces secretario de Organización.
En concreto, los agentes recogen una conversación mantenida el 24 de abril de ese año en la que la fontanera hablaba de "reconducir" los ataques al presidente del Gobierno y de darle la vuelta a la situación "como un calcetín". Es, además, el día clave en el que Sánchez anuncia que se tomará unos días de reflexión tras conocerse la imputación de su esposa.
En su respuesta, Narbona asegura que esas cuestiones "ya se las había contado a Santos el otro día".
Ese mensaje arruina la estrategia del PSOE, que ha buscado situar a Santos Cerdán como cortafuegos, dando a entender que actuaba por sí solo y sin conocimiento del resto de la organización. Por eso el partido llamaba la semana pasada a Leire Díez y a su entorno "farsantes, oportunistas y resentidos".
Ahora, el mayor temor en el PSOE es que el caso acabe con una imputación del partido por haber organizado desde Ferraz unas cloacas destinadas a presionar a jueces, fiscales y a la UCO.
Los socialistas no quieren ni contemplar este escenario y evitan valorar si, tras la declaración de Narbona, esa posibilidad está más cerca. Todo está a expensas de lo que la veterana diputada cuente ante el juez de la Audiencia Nacional.