España se encuentra en un momento de renovación armamentística. Hace unos días contamos que el país lleva unos años vendiendo sus antiguos submarinos como chatarra, un movimiento condicionado por algo muy concreto: la nueva generación de submarinos S-80 empieza a coger tracción. O impulso, mejor dicho. Y el encendido de motores del S-82 Narciso Monturiol es un paso más de cara a la entrega a la Armada.
Y ha costado…
Hito. Fue el pasado 28 de febrero cuando el S-82, el segundo submarino de la serie S-80 Plus, encendió sus motores diésel por primera vez. El Ministerio de Defensa se ha vuelto a hacer eco del logro conseguido hace unas semanas, y no es para menos. El encendido es un paso más en la puesta a punto del submarino tras el encendido eléctrico, el embarque de las baterías y la puesta a flote. Ir superando estas fases acerca la nave a su entrega.
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El S-82. El Narciso Monturiol mide unos 80 metros de eslora, cuenta con unos siete metros de diámetro y es capaz de desplazar unas 3.000 toneladas en inmersión. Cuenta con capacidad para más de 30 tripulantes y tiene autonomía para aguantar sumergido durante tres semanas.
En cuanto a armamento, cuenta con un sistema desarrollado por Navantia y Lockheed Martin que permite lanzar misiles de ataque a tierra, siendo el único de los submarinos convencionales de la Unión Europea que cuenta con esa capacidad. También puede armar torpedos pesados DM2A4 con un rango de hasta 50 kilómetros.
Problemas. Y si se anuncia el encendido de motores como un hito es porque el programa S-80 no lo ha tenido fácil. Se trata de los primeros submarinos de diseño español, y desde 2004 lleva sufriendo retrasos. El primero de la clase, el S-81 Isaac Peral, debía haberse entregado en a comienzos de la década de los 2010, pero errores de diseño y con un presupuesto que se fue de los 1.800 millones de euros hasta los 3.900, terminó entregándose en 2023.
El mayor problema fue de peso, algo crucial en un submarino. Tenía entre 70 y 100 toneladas de sobrepeso, algo que se descubrió justo cuando debía entregarse y que comprometió todo el proyecto porque es algo que acarrearía problemas de flotabilidad. También hubo otros problemas en el sistema de propulsión y disputas entre la española Navantia y la francesa Naval Group.
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Próximos pasos. Y, de nuevo, ir completando estas pruebas es el paso previo a la entrega en algún momento de este año. También demuestra que hay alguien haciendo los cálculos algo regular porque estaba previsto que el S-82 se entregara a finales de 2024, generando un retraso en los planes. Ese retraso es el que motivó que el veteranísimo S-71 tuviera que revisarse para que España mantuviera dos submarinos operativos a la vez, dándose la situación de contar con uno de nueva generación junto al mencionado S-71.
Los próximos pasos para el S-82 es seguir probando sistemas antes de su entrega, y después llegarán los S-83 y S-84, que en su día se fecharon para 2026 y 2028 respectivamente y llegarán con una novedad: el sistema BEST AIP para mejorar la capacidad de inmersión y misiones de larga duración. Tanto el S-81 como el S-82 también se actualizarán con el BEST AIP en alguna parada técnica entre 2029 y 3031, respectivamente.
Tras ese encendido de los motores del S-82, empiezan las pruebas más críticas, como las de firma acústica e inmersión, pasos clave antes de que se pueda lanzar al mar para jubilar definitivamente al S-71.
Fotos | Ministerio de Defensa
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La noticia
El S-82 es el segundo submarinmo de nueva generación de España: acaba de completar una prueba crítica antes de su entrega
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Alejandro Alcolea
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El S-82 es el segundo submarinmo de nueva generación de España: acaba de completar una prueba crítica antes de su entrega
Navantia sigue completando fases clave con el S-82 Narciso Monturiol, el segundo submarino de nueva generación de España
Llegará sin el sistema BEST AIP, pero con un armamento clave para los socios europeos
España se encuentra en un momento de renovación armamentística. Hace unos días contamos que el país lleva unos años vendiendo sus antiguos submarinos como chatarra, un movimiento condicionado por algo muy concreto: la nueva generación de submarinos S-80 empieza a coger tracción. O impulso, mejor dicho. Y el encendido de motores del S-82 Narciso Monturiol es un paso más de cara a la entrega a la Armada.
Y ha costado…
Hito. Fue el pasado 28 de febrero cuando el S-82, el segundo submarino de la serie S-80 Plus, encendió sus motores diésel por primera vez. El Ministerio de Defensa se ha vuelto a hacer eco del logro conseguido hace unas semanas, y no es para menos. El encendido es un paso más en la puesta a punto del submarino tras el encendido eléctrico, el embarque de las baterías y la puesta a flote. Ir superando estas fases acerca la nave a su entrega.
El S-82. El Narciso Monturiol mide unos 80 metros de eslora, cuenta con unos siete metros de diámetro y es capaz de desplazar unas 3.000 toneladas en inmersión. Cuenta con capacidad para más de 30 tripulantes y tiene autonomía para aguantar sumergido durante tres semanas.
En cuanto a armamento, cuenta con un sistema desarrollado por Navantia y Lockheed Martin que permite lanzar misiles de ataque a tierra, siendo el único de los submarinos convencionales de la Unión Europea que cuenta con esa capacidad. También puede armar torpedos pesados DM2A4 con un rango de hasta 50 kilómetros.
Problemas. Y si se anuncia el encendido de motores como un hito es porque el programa S-80 no lo ha tenido fácil. Se trata de los primeros submarinos de diseño español, y desde 2004 lleva sufriendo retrasos. El primero de la clase, el S-81 Isaac Peral, debía haberse entregado en a comienzos de la década de los 2010, pero errores de diseño y con un presupuesto que se fue de los 1.800 millones de euros hasta los 3.900, terminó entregándose en 2023.
El mayor problema fue de peso, algo crucial en un submarino. Tenía entre 70 y 100 toneladas de sobrepeso, algo que se descubrió justo cuando debía entregarse y que comprometió todo el proyecto porque es algo que acarrearía problemas de flotabilidad. También hubo otros problemas en el sistema de propulsión y disputas entre la española Navantia y la francesa Naval Group.
Próximos pasos. Y, de nuevo, ir completando estas pruebas es el paso previo a la entrega en algún momento de este año. También demuestra que hay alguien haciendo los cálculos algo regular porque estaba previsto que el S-82 se entregara a finales de 2024, generando un retraso en los planes. Ese retraso es el que motivó que el veteranísimo S-71 tuviera que revisarse para que España mantuviera dos submarinos operativos a la vez, dándose la situación de contar con uno de nueva generación junto al mencionado S-71.
Los próximos pasos para el S-82 es seguir probando sistemas antes de su entrega, y después llegarán los S-83 y S-84, que en su día se fecharon para 2026 y 2028 respectivamente y llegarán con una novedad: el sistema BEST AIP para mejorar la capacidad de inmersión y misiones de larga duración. Tanto el S-81 como el S-82 también se actualizarán con el BEST AIP en alguna parada técnica entre 2029 y 3031, respectivamente.
Tras ese encendido de los motores del S-82, empiezan las pruebas más críticas, como las de firma acústica e inmersión, pasos clave antes de que se pueda lanzar al mar para jubilar definitivamente al S-71.