El Consejo Consultivo de Andalucía descarta que hubiera mala praxis en la cirugía de una paciente que quedó con secuelas tras una complicación
Regala esta noticia Añádenos en Google Hospital Regional de Málaga. (Sur)Málaga
16/05/2026 Actualizado 21/05/2026 - 19:17h.El Consejo Consultivo de Andalucía ha dado la razón al Servicio Andaluz de Salud en la desestimación de una reclamación de responsabilidad patrimonial presentada por ... una mujer que se sometió a una cirugía en el cerebro en el Hospital Regional de Málaga en 2019 por una epilepsia que no respondía a medicamentos y que ha quedado afectada por secuelas a raíz de una complicación postoperatoria. La paciente exigía 1,5 millones de euros en concepto de indemnización por una serie de daños persistentes en las funciones cognitivas, visuales, visioespaciales, físicas, coordinación y memoria que sufrió tras la intervención.
«El tratamiento quirúrgico era el indicado, se facilitó a la paciente la información pertinente sobre la intervención a la que iba a ser sometida y se le administró el tratamiento adecuado con posterioridad a la operación, todo ello sin perjuicio de que, desafortunadamente, el resultado final no fuera el deseado», argumenta el Consejo Consultivo de Andalucía.
"El tratamiento quirúrgico era el indicado, se facilitó información sobre la intervención y se administró el tratamiento adecuado con posterioridad"
La paciente, que tenía 67 años a la fecha de los hechos, venía sufriendo desde los 14 años crisis epilépticas cuya gravedad y cadencia se estaban incrementando, por lo que su caso se presentó en el comité de epilepsia en julio de 2017 y se decidió que el tratamiento indicado para mejorar su calidad de vida era una amigdalohipocampectomía selectiva. «La decisión de realizarla, porque se consideraba óptima para este caso, no se adoptó por un sólo facultativo, sino que fue una decisión consensuada en el Comité de Epilepsia del Hospital», explica el dictamen.
Fue informada de los riesgos
La paciente fue informada sobre la cirugía de elección y sobre los riesgos posibles asociados a esta, como prueban los tres documentos de consentimiento informado firmados por la paciente el 29 de marzo de 2019, el 6 de mayo de 2019 y el 3 de junio de 2021, específicos para «craneotomía de lesiones intracerebrales», antes de que fuera intervenida. En los tres se recoge la posibilidad de que se produzcan tras la intervención hematoma, edema y hemorragias intracraneales, que es la complicación que después surgiría en el caso de la afectada.
La paciente fue operada el 31 de mayo de 2019 y su evolución fue muy favorable en las primeras horas, pero en la TAC craneal de control realizada el día 1 ya se detectó un «extenso hematoma». Se adoptó inicialmente una actitud conservadora ante el buen estado general de la enferma, permaneciendo estable el día 2. El día 3, comprobando que presentaba somnolencia, se adelantó la TAC de control prevista para el día 4, observándose la aparición de un hematoma y edema mayor que el previo, lo que determinó optar por una reintervención urgente, con el fin de evacuarlo. La evolución posterior de la paciente fue favorable y se resolvió por completo el hematoma. No obstante, aparecieron las secuelas que la paciente refleja en su reclamación y que ahora el Consejo Consultivo considera que no son achacables a una mala praxis.
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