Presidente y también profesor. 'Profesor Sánchez'. No usaron birrete o toga. Fue una placa. El presidente del Gobierno recibió este lunes el título honorífico de la Universidad de la Academia China de Ciencias. "Bienvenido a la familia de la UCAS", le celebraron con aplausos en la sede del CSIC chino. El 'profesor' tiene ante sí un reto que descifrar: cómo aumentar la cuota de mercado de las exportaciones a China. Un lastre para España. La balanza comercial está muy desequilibrada. Los datos oficiales señalan que en 2025, un 11% de las importaciones españolas provinieron de China, mientras que las exportaciones a este país sólo alcanzaron una cuota del 2%. En 2023, el año de la primera visita de Sánchez a este país, alcanzaban el mismo registro.
En un contexto geopolítico y económico incierto, con una guerra arancelaria entre EEUU y China con consecuencias para terceros países, España busca allanar el camino la entrada de las empresas españolas en el país asiático, al tiempo que trata de atraer inversión a nuestro país. Es un mercado aún por exprimir. Fuentes del Gobierno explican que el déficit comercial es uno de los asuntos en la agenda de esta visita oficial, que este martes incluye una reunión entre Sánchez y Xi Jinping.
Los datos son preocupantes para España, porque a pesar de que los lazos económicos y la relación con China va dando frutos, sobre todo en lo relativo a la presencia de empresas y productos españoles, el déficit comercial no para de crecer. En 2025 creció a 42.278 millones de euros, frente a los 37.706,6 millones de 2024, a pesar de que las exportaciones al país asiático repuntaron un 6,8 %, después de tres años consecutivos de caídas. En total, el déficit comercial de España aumentó un 41,6 % en 2025, hasta los 57.054 millones. En números totales, el peso de China es del 74% del total de ese déficit.
Fuentes del Gobierno explican ese déficit comercial no sólo ha aumentado en España, sino en Europa en su conjunto. En concreto, en 2025 alcanzó los 359.800 millones de euros en 2025, lo que supone un incremento aproximado del 15,3 % respecto a 2024. Buscan poner en valor que la relación intensa que se ha desplegado en los últimos años ha ido dando sus frutos, con el acceso al mercado chino de productos y empresas españolas, y que se sigue negociando para ampliar las posibilidades de sectores como el agrícola, el industrial o el tecnológico.
En 2023, según datos oficiales del Gobierno, las exportaciones a China alcanzaron los 7.578 millones, lo que suponía una cuota total del 2%. En 2025, la cifra ha sido de 7.972 millones de euros, misma cuota del 2%. En 2024 los registros oficiales fueron 7.467 millones y un 1,9%. En 2025, China vendió a España, principalmente, bienes de equipo y equipos de oficina; mientras que la electrónica de consumo o los juguetes cedieron espacio al equipo de oficina. Desde el otro lado, nuestro país vendió, principalmente, productos químicos. También destacaron los menas y minerales.
En este contexto, Sánchez pidió este lunes en una conferencia antes estudiantes en la selecta Universidad de Tsinghua, a China que "se abra para que Europa no se tenga que cerrar". El mensaje va encaminado a la pretensión de España, y también de la UE, de "corregir el actual déficit comercial, que resulta insostenible para nuestras sociedades en el medio y largo plazo".
En ese propósito de estrechar lazos económicos para favorecer los intereses económicos de España, Sánchez se ha reunido en Pekín con el fundador de la empresa tecnológica Xiaomi, Lei Jun y ha visitado las instalaciones de esta compañía. Fuentes del Gobierno explican que el líder español ha puesto en valor las capacidades tecnológicas, el talento y la fiabilidad del tejido industrial español, de cara a explorar nuevos posibles proyectos de colaboración con Xiaomi. En esa línea, señalan desde la delegación española, ha enfatizado el papel creciente de España como hub europeo de infraestructuras digitales, centros de datos y proyectos sobre IA.
Desde la CEO explican que pese a las importantes barreras de acceso al mercado interno que afectan a numerosos sectores, hay oportunidades de negocio para las empresas extranjeras en aquellos sectores considerados prioritarios por las autoridades chinas para impulsar un modelo de crecimiento sostenible e innovador, como en la industria tecnológica de alta gama, manufactura inteligente, industrias médicas y farmacéuticas o manufactura ecológica.
En el Gobierno defienden que España es un país atractivo para China. Tanto por sus productos como por la oportunidad de inversión que supone. Unas horas antes de que Sánchez desembarcara en este país, el Ministerio chino de Comercio anunció un plan para impulsar sus importaciones bajo la iniciativa 'Exporta a China', en el que incluyó a España como uno de los países prioritarios del año para facilitar la entrada de productos extranjeros en su mercado.